El origen del Banco de la República y la organización monetaria: de ideas y su evolución a políticas

Andrés DávilaV

Director Editorial

Asistente de Investigación CEDE

Estudiante de Economía y Gobierno

ao.davila10@uniandes.edu.co

Universidad de Los Andes

 

A través del tiempo, las sociedades han utilizado distintos mecanismos para el control de la solución por excelencia al problema de doble coincidencia: el dinero. En aras de facilitar esta tarea, se fueron formando organizaciones capaces de regir como la autoridad monetaria de un Estado. Así, los bancos centrales se formaron cómo instituciones con un trasfondo histórico, motivados por la construcción de un orden monetario para la estabilidad económica.  El propósito de este artículo es retratar el origen histórico del banco central de Colombia: el Banco de la República. Para conseguir esto, se expondrá brevemente el camino que siguieron las ideas e instituciones monetarias en la historia de Colombia desde los inicios de la república. De aquí, sobresalen los múltiples proyectos por establecer un banco central, seguido por el fallido intento que representó el Banco Nacional, hasta que finalmente se constituyó la arquitectura del Banco de la República con la misión Kemmerer.

En principio, las ideas monetarias -entendidas como las discusiones a favor de organizar el sistema monetario- que apuntaban hacia la creación de un banco central pueden rastrearse hasta la independencia del país y el nacimiento de la República. Como tal, los proyectos por un banco de emisión, ya fuese público o privado, se remontan a las ideas independentistas y republicanas que tenían en mente la creación de un banco con fines monetarios y fiscales (Álvarez et al, 2013). Aun más, contrario a lo que el sentido historiográfico deja creer, los proyectos de creación de bancos nacionales fueron anteriores y -en ocasiones- más desarrollados que los de banca libre (Álvarez et al, 2013). Así, las intenciones por establecer una institución monetaria centralizada vienen desde el inicio de la construcción estatal.

No obstante, a pesar de que las ideas que impulsaban los proyectos monetarios apuntaran más hacía una institución centralizada, el primer fenómeno de organización monetaria que se vivió en Colombia fue el sistema de banca libre. Como tal, antes de su aparición, el dinero de curso legal eran las monedas de metal, por lo que el sistéma de intercambio dependía de la disponibilidad de material para su acuñación. Por esto, la oferta monetaria -la circulación de metálico- afrontaba fuertes restricciones por los ciclos exportadores y la extracción minera (Álvarez, 2016), pues los insumos para la producción de dinero -oro, plata y bronce- provenían de las minas y una buena parte se exportaba a Europa. Dichas restricciones, junto con la fragilidad excesiva de las finanzas públicas, llevaron a la formulación de varias propuestas que apuntaban hacia la creación de un banco nacional público o a la consolidación de un sistema de banca libre (Álvarez, 2016). Aquí, las ideas monetarias se fundaban en un debate entre las ventajas de un sistema centralizado respecto a los beneficios teóricos y la aparente benevolencia de la competencia entre bancos en un esquema descentralizado.

 Billete diez centavos del Banco de Cartagena durante la época de Banca Libre. Fuente: Meisel, A. 2015. Antecedentes del Banco de la República, 1904-1922.

Billete diez centavos del Banco de Cartagena durante la época de Banca Libre.
Fuente: Meisel, A. 2015. Antecedentes del Banco de la República, 1904-1922.

El sistema de banca libre surgió entonces como la solución natural al debate, pues se estableció como una extensión a la organización política federalista de la época (Álvarez, 2016). En la banca libre, los bancos privados que se fueron fundando en las ciudades a lo largo del país eran los encargados de emitir la oferta monetaria. Con esto, se pretendía que la emisión de los billetes necesarios para la circulación fuera regulada y controlada por la competencia entre bancos (Álvarez, 2016). En este sentido, los sistemas monetarios y las soluciones a las demandas de la economía evolucionaron a imagen de la organización política del Estado. Aún así, la competencia de la banca libre no alcanzaría los ideales teóricos con los que se justificó su creación, pues la amplia concentración financiera y comercial hacía el centro del país llevó a un desorden monetario que hizo del sistema insostenible.

Sin embargo, los fallidos intentos por establecer un banco de origen público se mantendrían hasta la creación del Banco Nacional, durante la época de la Regeneración. En particular, los proyectos originales planteaban un banco nacional como una solución a la pobreza y a la falta de actividad comercial, en la medida en que permitía resolver los obstáculos al progreso: la escasez de dinero y las altas tasas de interés (Acosta, 2016). Aun así, a pesar de que la motivación original para la creación de un banco central en Colombia buscaba promover la demanda por el lado de los hogares y las firmas, el primer proyecto ejecutado -el Banco Nacional- se fundó como un banco financista del gobierno (Kalmanovitz, 2017).

En este sentido, con el Banco Nacional se le otorgó el monopolio de la emisión monetaria a una autoridad central con motivaciones fiscales, alejada de las concepciones iniciales de lo que debía ser un banco de origen público. Como tal, la imposición del curso fozoso, que le dio la última estocada al sistema de banca libre, le entregó la posibilidad al Banco Nacional de practicar emisiones clandestinas con fines tributarios, que desembocaron en un proceso inflacionario descontrolado (Kalmanovitz, 2017). En general, las fallas institucionales de la Regeneración -tanto fiscales como monetarias- sentaron las bases para la práctica del señoreaje, lo que descontroló el sistema monetario una vez más. Así pues, las altísimas presiones inflacionarias originadas por la emisión desordenada, llevaron a la liquidación del Banco Nacional, dando espacio para que nuevas ideas monetarias entraran al debate público.

Asimismo, a la debilidad económica que desató la gran inflación de la guerra de los Mil Días, generada por impresión de dinero para financiar el gasto público, le siguió un proceso de estabilización y recuperación de la economía colombiana a inicios del siglo XX. Bajo estas condiciones favorables, surgieron nuevas ideas para organizar de forma definitiva el sistema monetario nacional. Sin embargo, no sería sino hasta 1923 que se fundaría el Banco de la República, producto de una misión de expertos liderada por Edwin Kemmerer (Meisel, 2017). Como tal, la demanda por crédito externo llevó a la disposición de contratar una misión extranjera para la creación de un banco central y la organización del sistema monetario (Drake, 2014). Por esto, el banco central colombiano surge de las condiciones históricas del momento, pues fue una combinación de las lecciones del pasado y las exigencias de la coyuntura lo que llevó a la creación de la institución, más no el desarrollo natural del sistema bancario (Meisel, 2017). Así, en un contexto económico favorable, con el origen del banco central se sientan las bases para la política monetaria en Colombia.

 Kemmerer en su oficina del recientemente inaugurado Banco de la República. Fuente: Banrep Cultural. 2018. La Misión Kemmerer. Credencial histórica No. 184.

Kemmerer en su oficina del recientemente inaugurado Banco de la República.
Fuente: Banrep Cultural. 2018. La Misión Kemmerer. Credencial histórica No. 184.

Ahora bien, desde la misión Kemmerer la política monetaria del Banco de la República ha venido evolucionando bajo un patrón coherente con las demandas de la economía. Por su parte, Kemmerer fue un economista teórico, cuyas contribuciones al concepto de patrón oro guiaron la política monetaria de gran parte de los países andinos a principios del siglo XX (Drake, 2016; 2014). Aun así, las bondades del patrón oro se desvanecieron con las dificultades que enfrentaron los banqueros centrales durante la Gran Depresión (Drake, 2014). Por esto, el Banco de la República abandonó las reservas en oro y pasó a ser un banco de fomento económico, cuyo principal objetivo era el desarrollo ordenado de la economía colombiana (Uribe, 2014). No obstante, las presiones inflacionarias llevaron a que se abandonara este proyecto, hasta que en 1991 se estableció la independencia del Banco de la República en la Asamblea Nacionál Constituyente (Uribe, 2014). Desde entonces, el banco central colombiano dedica la mayoría de sus esfuerzos al control de la inflación y a la protección de la estabilidad económica.

Para concluir, la amplia contribución de la literatura en historia económica, al respecto de la evolución de las ideas y proyectos por un banco central en Colombia, enseña la importancia de la organización monetaria en la historia del país. En últimas, desde su independencia, la política monetaria del Banco fue gestando un proceso evolutivo, que llevó a la adopción de lo que conocemos como inflación objetivo. La construcción de un banco central como el Banco de la República, necesitó de múltiples intentos nutridos de ideas teóricas, ideas puestas en práctica sobre el arreglo institucional colombiano. Así, el buen desempeño monetario de la actualidad se alcanzó, en parte, gracias a la dinámica institucional formada por los cambios y esfuerzos históricos que carga a la espalda el Banco de la República.

V Agradezco a Andrés Álvarez por su colaboración en la revisión de literatura del presente artículo. Todos los errores son de mi responsabilidad.

Referencias

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Meisel, A. e. (1994). Memorando sobre los acontecimientos que llevaron a la creación del Banco de la República en Colombia, para dar solución a la crisis de julio de 1923. Documento preparado por E.W: Kemmerer, en Bogotá, Colombia, el 26 de julio de 1923. En B. d. República, Kemmerer y el Banco de la República. (págs. 123-137). Bogotá: Banco de la República.

Drake, P. (2014). Kemmerer y la creación de los bancos centrales en los países andinos. En G. Alonso, Banco de la República: 90 años de la banca central en Colombia (págs. 21-38). Bogotá D.C.: Banco de la República.

Dalgaard, B. (1980). Monetary Reform, 1923-193: a prelude to Colombia´s economic development. The Journal of Economic History, 98-104.

Uribe, J. (2014). La independencia de la banca central en Colombia. En G. Alonso, Banco de la República: 90 años de la banca central en Colombia (págs. 13-20). Bogotá D.C.: Banco de la República.

Meisel, A. (2015). Antecedentes del Banco de la República, 1904-1922. Cuadernos de Historia Económica y Empresarial., No. 37.