LOS DERECHOS DE PROPIEDAD INTELECTUAL: ¿Una oportunidad para lograr crecimiento económico?

 Ginette Sofía Lozano Maturana[1]
Economista de la Universidad Externado de Colombia
Estudiante de la Maestría en Economía Aplicada-MEcA
gs.lozano10@uniandes.edu.co
Universidad de Los Andes
Twitter: @ginettelozano

“La imaginación es más importante que el saber” Albert Einstein (1879-1955)

Recientemente, la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos enfrentó un caso sin precedentes: Myriad Genetics, una empresa precursora de investigación en materia genética, solicitó el otorgamiento de patentes después de lograr uno de los avances médicos más significativos en la historia reciente de la medicina. Su estudio logró identificar la localización exacta de los genes BRCA1 y BRCA2 cuyas mutaciones pueden causar enfermedades o aumentar el riesgo de padecerlas como es evidente ante cualquier tipo de modificación efectuada en el ADN. Si se tiene en cuenta, desde esta perspectiva, que dicho estudio puede conducir a valiosos avances en investigación médica, al ser válido el otorgamiento de estas patentes, se cedería un derecho exclusivo de aislar los genes, así como el permiso de su creación sintética por parte de esta empresa de investigación.

Sin duda alguna, el debate generado frente a esta situación abre espacio a un sin número de argumentos a favor y otros en contra de los derechos de propiedad intelectual como fuente de investigación y crecimiento económico en las economías mundiales. ¿Serán entonces los derechos de propiedad intelectual una oportunidad para lograr crecimiento económico o por el contrario, la violación de derechos inalienables?

El caso de Myriad Genetics ha propiciado el análisis de la relación del ser humano con la naturaleza puesto que el respeto a la vida, a la creación y por consiguiente a la reproducción se han visto enfrentados a un mundo profundamente reduccionista y materialista, donde se parte del supuesto de que la vida no es más que “un conjunto de sustancias químicas que son capaces de auto reproducirse(Mujeres y Salud, 1999). Lo anterior, implícitamente, propone un valioso análisis de la razón de ser, propia de nuestra supervivencia, la cual a priori busca romper cualquier tipo de interacción social humana y en la que la propiedad privada será profundamente destructiva. Poco a poco, los derechos humanos estarán siendo minados y provocarán que el derecho de una persona a decidir sobre su propia vida sea totalmente destruido al convertir la información genética en propiedad exclusiva del dueño de la patente concedida.

A lo largo de la historia, la propiedad intelectual ha sido considerada como un motor para la innovación y creatividad que logra promover el desarrollo económico. En efecto, las nuevas ideas del industrialismo en los siglos XVIII y XIX y la consolidación del nacionalismo lograron establecer las primeras leyes de derecho de propiedad intelectual como herramienta al servicio del crecimiento económico. Lo anterior, mediante el desarrollo de capacidades cognitivas, cuyos efectos podrán enriquecer las Naciones desde el punto de vista material, intelectual, social y cultural.

Hoy en día, la discusión en torno a las patentes y a los derechos de propiedad intelectual sigue vigente al considerarse como uno de los activos más valorados en las transacciones comerciales. En este sentido, como se detallará a lo largo de este artículo, la evidencia empírica demuestra que las patentes promueven el desarrollo económico, la transferencia de tecnología y las inversiones directas al extranjero Del mismo modo, las patentes fomentan las actividades de investigación y desarrollo en la gran mayoría de centros de investigación dado que fortalecen los objetivos educativos y se construye una verdadera plataforma de innovación e investigación.

Finalmente, las patentes, como fuente de creación de nuevas tecnologías e industrias, fomentan las actividades comerciales en un entorno de competencia, a la vez que propician ciertas inercias como la generación de empleo y su capacitación respectiva. Asimismo, fortalecen sustancialmente el desarrollo de recursos humanos los cuales se constituyen como parte del motor que impulsa el desarrollo económico siempre y cuando las patentes sean utilizadas de manera eficaz en un ambiente de sana competencia (Gould & Gruben, 1995). En este sentido, los gobiernos y las políticas que en cada país se implementan deben ser consistentes y coherentes a la hora de determinar las herramientas o mecanismos de política, mediante la aplicación dinámica del sistema de patentes y de derecho de propiedad intelectual, sin destruir los derechos pre-existentes.

Empíricamente, autores como Gould y Grouben en 1995,  han demostrado que existe una relación positiva entre la protección a los derechos de propiedad intelectual y el crecimiento económico. En efecto, desde la perspectiva de la teoría económica actual, los derechos de propiedad intelectual y las patentes, como protección de una nueva idea que resulta ser útil y única, son elementos de valiosa importancia dentro de las nuevas teorías de crecimiento endógeno dadas las lógicas y dialécticas que éstas imponen en relación con el capital humano, la innovación y el progreso tecnológico (Gould & Gruben, 1995).

Durante los últimos años, se han planteado constantemente los mecanismos a través de los cuales se logra un crecimiento sostenido de la economía, especialmente en países en vía de desarrollo como es el caso de América Latina. Las explicaciones que se dan en torno a este planteamiento son diversas, pero, en su gran mayoría, se han centrado en el papel que juega la investigación, la innovación y la creatividad dentro de los procesos de desarrollo económico con crecimiento. En efecto, las nociones de innovación e investigación han retomado una gran importancia en la construcción de políticas públicas al ser consideradas un camino efectivo hacia el desarrollo económico y social. Ilustrando lo anterior, de acuerdo con González (s.f.):

La innovación contribuye de manera positiva en el crecimiento y el desarrollo económico, puesto que genera mayores niveles de productividad, mejora las exportaciones y el comercio exterior, favorece la generación de empleo y el direccionamiento de los retos sociales y ambientales (González, s.f. p. 2).

El caso de la Unión Europea es un ejemplo de ello. Entre 2008 y 2010, los sectores que han logrado un uso intensivo de los derechos de propiedad intelectual aportan aproximadamente el 26% del empleo y el 39% del PIB de la Unión Europea. Esto a su vez, genera un superávit comercial de la balanza de pagos y su logro radica especialmente en su contribución en empleo directo o indirecto en aquellas industrias con baja intensificación de protección de derechos de propiedad intelectual. A su vez, se refleja que los salarios relativos de los sectores intensivos en propiedad intelectual son más elevados que otros sectores donde su fuerte no es esta condición, de tal manera que sus trabajadores produzcan en promedio un mayor valor agregado. (Oficina Europea de las patentes y Oficina de Armonización del Mercado interior, 2013).

Gloud & Gruben (1995) sugieren que los efectos son más fuertes cuando la protección a los derechos de propiedad intelectual se logra en economías relativamente abiertas donde la gran mayoría de las empresas locales se enfrenten día a día a un mercado mundial competitivo usando en sus procesos productivos los estándares tecnológicos más avanzados. Así las cosas, en economías con regímenes cerrados, “la protección a la propiedad intelectual puede no incrementar la innovación pues el marco competitivo no es el adecuado para estimularla en gran medida” (Gould & Gruben, 1995, p. 266) mientras que “en el comercio abierto las empresas locales probablemente enfrenten la competencia de productores extranjeros que usan la tecnología más avanzada tanto en sus procesos de producción como en sus productos” (Gould & Gruben, 1995, p. 266). Esto sugiere que la constante interacción de los mercados implica el acceso a la información y la constante valoración de cada empresa frente a su respectiva competitividad en el mercado mundial. Es así como se lograrán efectos positivos sobre el crecimiento económico.

Sin lugar a dudas, como ha sido expuesto en varios análisis entorno a la Ley de propiedad intelectual, esta última incorpora una tensión inherente entre la ganancia privada obtenida del proyecto llevado a cabo y el bienestar nacional. En este sentido, el gobierno debe lograr cierto equilibrio entre las personas que utilicen el producto creado y la persona que lo ha construido, asegurándole a este último que obtendrá las ganancias de sus inventos. Sin embargo, una protección muy estricta podría limitar la capacidad de invención y por consiguiente, las oportunidades de crecimiento económico. Dicho de otro modo, una protección débil favorecería la competencia al evitar comportamientos monopolísticos frente una situación de estricta protección a la propiedad intelectual (como el caso de Myriad Genetics), la cual aboga por el proteccionismo como una herramienta eficaz que estimula la innovación. Lo anterior, al promover cierto tipo de cautela a la hora de vender las creaciones, se evitaría que dichos compradores puedan violar los acuerdos de compra establecidos previamente en un contrato de negociación. Así, lo que eventualmente se busca es que se obtengan tasas de rendimiento social mayores a las tasas de rendimiento de los innovadores.

Asimismo, se defiende dentro de la teoría del crecimiento económico endógeno que la acumulación de conocimiento humano se obtiene a través de la innovación puesto que se introducen nuevos productos que requieren del desarrollo de nuevas capacidades del individuo si éste quiere ser partícipe de estas nuevas sinergias. Se estipula entonces que “cuanto mayores sean las existencias de capital humano o más conduzca el ambiente económico hacia la acumulación del conocimiento humano, más rápido será el crecimiento económico” (Gould & Gruben, 1995, p. 271) en el que los derechos de propiedad intelectual lograrán estimular e incrementar la innovación y por ende, el crecimiento económico.

Por medio de técnicas recientes en materia de análisis econométrico, se ha evidenciado la relación a largo plazo del efecto que tienen las patentes y su incremento en el crecimiento económico de un país considerado. En efecto, como bien lo menciona Campo (2012) en su análisis sobre el impacto de las patentes sobre el crecimiento económico “cuando un país se encuentra en pleno empleo de sus factores de producción, el residuo de Salow nos indica que los crecimientos del producto se deben a cambios tecnológicos, ya que sus factores de producción no pueden incrementarse” (p. 67). Así las cosas, se propone que las patentes pueden tener un efecto directo o un efecto indirecto especialmente cuando afectan el crecimiento económico a través del capital o el trabajo.  

De igual manera, se asegura dentro de la literatura económica que las patentes tienen un efecto positivo sobre la acumulación de capital y por ende, sobre el crecimiento económico de las economías. Se demuestra, en paralelo, que existe un nivel óptimo de requerimientos que logran maximizar el crecimiento en países desarrollados o en países que hayan logrado alcanzar cierto nivel de su capacidad de innovación (Park & Ginarte, 1997).

En América Latina, los estudios realizados en el este campo muestran la existencia de una relación positiva en el largo plazo entre las patentes, el capital, el trabajo y el producto interno bruto. Ilustrando lo anterior, Campo y Herrera (2016) mostraron que la solicitud de patentes está relacionada con el crecimiento económico para un panel de países de América Latina, incluyendo Colombia. Sin embargo, se evidencia de igual manera, que la elasticidad del PIB ante cambios en las patentes registradas por residentes es inferior al impacto de las patentes registradas por no residentes (un incremento en un 1% de las patentes logra un incremento marginal en el PIB). Lo anterior, de acuerdo con los autores, se explica por el hecho que en los países latinoamericanos las actividades de innovación como proporción del PIB son relativamente bajas comparadas con los estándares internacionales, sumado al hecho que la mayoría de los registros de patentes son realizados por no residentes. De hecho, el estudio realizado por Orjuela, Villar y Herrera (2017) ratifica que cerca del 80% de las solicitudes fueron presentadas por no residentes durante el periodo 2000-2016, siendo por ende un fenómeno común en la región latinoamericana.

Si bien se establece que los derechos de propiedad intelectual se comportan como una distorsión del mercado al ser considerado una práctica monopolística, cabe anotar que los resultados empíricos demuestran que las patentes y la protección a estos derechos se constituyen como una herramienta eficaz para lograr crecimiento económico. En efecto, al lograr el desarrollo de la capacidad humana por medio del uso de sus capacidades de innovación y creatividad se crea un ambiente propicio para la tendencia ascendente del crecimiento y desarrollo económico: “La imaginación es más importante que el saber” Albert Einstein (1879-1955).

La recomendación, desde la gran mayoría de la literatura económica, se centra para los países en vía de desarrollo donde se sugiere que tal efecto positivo entre las dos variables en cuestión sólo se logra cuando se  estimula la innovación y la investigación como parte de una estructura competente en ciencia y tecnología. Lo anterior a partir de una aplicación dinámica de políticas directrices en este ámbito, respetando ante todo los derechos preexistentes y sobre todo aquellos derechos inalienables como lo son la Vida, la Propiedad y la Libertad.  

BIBLIOGRAFÍA:

 Anónimo. (s.f.). Argumentos Económicos a favor y en contra de Derechos de Propiedad Intelectual (DPI) en los Países en Desarrollo. Recuperado de http://www.edualter.org/material/transgenicos/cuadro.htm

 Campo, J. (julio-diciembre de 2012). Impacto de las patentes sobre el crecimiento económico: un modelo panel cointegrado 1990-2010. Equidad y Desarrollo. ISSN 1692-7311. Nº18: 65-88. Recuperado de http://revistas.lasalle.edu.co/index.php/ed/article/view/1790/1658

Campo, J. Herrera, J. (2016). Patentes y crecimiento económico: ¿Innovación de residentes o no residentes? Revista Desarrollo y Sociedad (76). 243-272.

Gould, D. Gruben, W. (1995). El papel de los derechos de propiedad intelectual en el crecimiento económico. Economía Mexicana. Nueva época, vol. IV (2). 265-299. Recuperado de http://www.economiamexicana.cide.edu/num_anteriores/IV-2/03_GOULD_265-299.pdf

Mujeres y salud (1999). Argumentos contra las patentes sobre la vida. Revista de comunicación interactiva nº3. Recuperado de http://mys.matriz.net/mys03/03_22.htm   

Oficina Europea de las patentes y Oficina de Armonización del Mercado interior (Septiembre de 2013). Los sectores intensivos en derechos de propiedad intelectual: Contribución a la economía y al empleo en la Unión Europea. Informe analítico a nivel sectorial. Recuperado de http://adepi.net/wp-content/uploads/2013/09/executive-summary-es.pdf

Organización Mundial de la Propiedad Intelectual. (s.f.). La propiedad intelectual al servicio del crecimiento económico. Recuperado de http://www.wipo.int/export/sites/www/wipo_magazine/es/pdf/2003/wipo_pub_121_2003_01-02.pdf  

Orjuela, M. Villar, J. & Herrera, J. (2017). Reporte sobre la información en materia de Propiedad Intelectual en Colombia. Recuperado de http://www.sic.gov.co/sites/default/files/files/Proteccion_Competencia/Estudios_Economicos/Documentos_elaborados_Grupo_Estudios_Economicos/Reporte-informacion-en-materia-de-Propiedad-Intelectual-en-Colombia.pdf

Park, W. & Ginarte, J. (1997). Intellectual Property Rights and Economic Growth. Contemporary Economic Policy (15), pp. 51-61.

Sentencia de la Suprema Corte de los Estados Unidos (13 de junio de 2013): Association for molecular pathology ET AL. Vs. Myriad genetics, INC., ET AL. Recuperado de http://propintel.uexternado.edu.co/Pr0P1n73L-3xT3rNaD0-U3C/wp-content/uploads/2013/06/SENTENCIA-DE-LA-SUPREMA-CORTE-DE-JUSTICIA-myriad-.pdf

 

[1] La autora agradece las sugerencias bibliográficas de Juan Pablo Herrera Saavedra, docente-investigador de las Universidades Externado de  Colombia y Nacional de Colombia.