LA CORRUPCIÓN COMO UN LASTRE PARA EL CRECIMIENTO ECONÓMICO EN AMÉRICA LATINA: El caso Odebrecht

Andrea Lizeth López Rodríguez
Estudiante de la Maestría en Economía (PEG)
Universidad de los Andes
al.lopez817@uniandes.edu.co

Julian Camilo Mateus Gamboa
Estudiante de Economía e Ingeniería Industrial
Universidad de los Andes
jc.mateus418@uniandes.edu.co
Twitter: @jcmateusg

En los últimos años, los escándalos de corrupción han sacudido a varios países de América Latina.  En el último informe de Transparencia Internacional (2017) se destaca que el puntaje de América en el Índice de Percepción de la Corrupción para el año 2016 alcanzó un promedio de 44 sobre 100. Lo anterior es una situación preocupante al tener en cuenta que un puntaje menor a 50 refleja la incapacidad de los gobiernos para luchar efectivamente contra la corrupción. Tan solo Uruguay, Chile y Costa Rica obtuvieron puntajes de 71, 66 y 58 respectivamente, siendo los países más transparentes de la región tal como se observa en la gráfica 1. Del mismo modo, en la gráfica 2 se observa la evolución de este índice en los países latinoamericanos; sin embargo, también se incluyen como referencia a Dinamarca, el país que, junto con Nueva Zelandia, tiene la menor percepción de corrupción y, por otra parte, Somalia considerado, de acuerdo al índice, como el país con mayor percepción de corrupción. Aunque las consecuencias definitivas de un escándalo de corrupción sean inciertas, este artículo discutirá las razones por las cuales las prácticas corruptas en el sector público y privado; en particular, el caso Odebrecht, podrían profundizar la desaceleración del crecimiento económico en América Latina. Para esto, se contextualizará el caso de la constructora brasileña Odebrecht y posteriormente, se presentarán cuatro posibles canales que conectan este escándalo de corrupción con el desempeño del crecimiento económico de la región: inestabilidad política, desangre de las finanzas públicas, distribución inequitativa de la riqueza y, por último, la violación a la libre competencia en el mercado.

Gráfica 1. Índice de Percepción de la Corrupción 2016

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Fuente: Transparencia Internacional (2017). Elaboración propia.

Gráfica 2. Evolución del índice de Percepción de la Corrupción entre 2012 y 2016 en América Latina

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Fuente: Transparencia Internacional (2017). Elaboración propia.

Gráfica 3. Relación entre índice de Percepción de la Corrupción y PIB per cápita 2016

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Fuente: Transparencia Internacional (2017) y Banco Mundial (2017). Elaboración propia. Nota: Los datos de PIB per cápita para Cuba y Venezuela corresponden a los años 2015 y 2013 respectivamente.

Tabla 1. Correlación entre PIB per cápita (US$ a precios constantes de 2010) e Índice de Percepción de la Corrupción (CPI por sus siglas en inglés) entre 2012 y 2016

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Fuente: Transparencia Internacional (2017) y Banco Mundial (2017). Elaboración propia.

De manera general, el escándalo, descubierto en diciembre del año 2016, debe su nombre a la constructora brasileña Odebrecht, ya que esta empresa habría ofrecido sobornos a toda clase de funcionarios públicos y privados en una docena de países durante los últimos veinte años a cambio de obtener beneficios en contrataciones públicas (U.S. Department of Justice, 2016). En Latinoamérica ha involucrado hasta ahora a nueve países: Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Perú y República Dominicana. Actualmente, es el caso de corrupción más famoso en el continente ya que además de haber salpicado a funcionarios públicos y privados también se han visto afectados candidatos presidenciales.

De acuerdo con lo anterior, un primer canal a través del cual la corrupción afecta el crecimiento económico es la inestabilidad política generada por los escándalos. Actualmente, las investigaciones penales del caso Odebrecht ya han surtido efecto en países como Brasil donde el presidente de la Cámara de Diputados está preso y el expresidente Lula da Silva fue condenado a prisión. Si se tiene en cuenta que la seguridad que se tenga en la economía de una nación es un determinante fundamental para la llegada de inversiones extranjeras a un país y tal como lo afirma Bolea (2010), “las políticas macroeconómicas cumplen un importante rol a la hora de mantener esta seguridad económica” (p.118), escándalos de corrupción como el de Odebrecht socavan la confianza de los inversionistas al poner en duda la estabilidad jurídica de las decisiones que tome el gobierno en materia de inversiones. En la tabla 2 se observan las respectivas correlaciones entre la percepción de corrupción y la inversión extranjera directa. La inestabilidad política es fuente de incertidumbre para los inversores al aumentar el riesgo financiero, lo que genera que prefieran redirigir sus inversiones a países en los que la incertidumbre sea menor, se favorezca la actividad económica y se combatan las fuentes de desequilibrio como lo es la corrupción. En últimas, esta disminución en la inversión privada afecta de manera significativa el crecimiento económico de la región, especialmente en momento de crisis económica (recesión en el caso de Brasil). Justamente, la calificadora de riesgo Fitch Ratings advirtió la semana pasada que, aunque las perspectivas globales de calificaciones de deuda han presentado mejoría en la región, aún existen riesgos asociados a la inestabilidad política y la corrupción, en particular en Brasil (Expansión, 2017), que podrían afectar la calificación de riesgo y, por ende, la confianza de los inversionistas.

Tabla 2. Correlación entre Inversión Extranjera Directa (IED), entrada neta de capital (%PIB) e Índice de Percepción de la Corrupción (CPI por sus siglas en inglés) entre 2012 y 2016

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Fuente: Transparencia Internacional (2017) y Banco Mundial (2017). Elaboración propia.

Un segundo canal se evidencia al analizar como una contratación con Odebrecht implica descartar otras ofertas más económicas y eficientes debido a la búsqueda de enriquecimiento de quienes ostentan un cargo público que, en aras de conseguir beneficios propios, pueden elegir a contratistas con sobreprecios en las obras y servicios que requiera el Estado, lo que hace que se descarte a las opciones más eficientes en el manejo de recursos. Esto lleva a un desangre en las finanzas públicas que se relaciona de manera indirecta con las utilidades que mueven a Odebrecht a sobornar funcionarios. Robinson & Torvik (2004) afirman que “los elefantes blancos pueden ser preferidos a los proyectos socialmente eficientes si los beneficios políticos son grandes en comparación con el superávit generado por proyectos eficientes” (p.197). De igual manera, sucesos de corrupción y la ineficiencia que conllevan generan retrasos en la construcción de proyectos de infraestructura y de energía como lo señaló, en un informe, el vicepresidente de la calificadora Moodys, Adrian Garza, al afirmar que en América Latina “varias concesiones de infraestructura han sido interrumpidas y deberán ser relanzadas como resultado del escándalo de corrupción de Odebrecht” (Moodys, 2017). Según cifras de la Procuraduría, la corrupción le pasa a Colombia una factura equivalente aproximada al 4 por ciento del PIB, lo que es equivalente a 32 billones de pesos, un monto cercano al destinado a la inversión en el Presupuesto General que es de 32,9 billones de pesos. (El Tiempo, 2017)

Adicional a lo anterior, la distribución de la riqueza se presenta en América Latina como un tercer canal para que la corrupción tenga efectos devastadores sobre la economía. De acuerdo con Transparencia Internacional (2017), la corrupción y la desigualdad se alimentan una de la otra generando un círculo vicioso entre corrupción, distribución desigual del poder y distribución desigual de la riqueza. De acuerdo con este organismo, casos de corrupción como Petrobras u Odebrecht en Brasil, o el del expresidente Viktor Yanukovych en Ucrania, muestran como la colusión entre empresas y políticos niega a las economías nacionales billones de dólares que van a parar al bolsillo de unos pocos a expensas de muchos. La anterior es una de muchas maneras que existen de agrandar la brecha en la distribución de la riqueza de las naciones afectadas por actos de corrupción ya que muchas veces aquellos funcionarios deshonestos empiezan a tener ingresos superiores que sus pares honestos. Por otro lado, las empresas que actúan bajo el marco legal y renuncian a mecanismos que involucren sobornos para ganar licitaciones, tienen menores chances de obtener contratos con el Estado y por ende mayores posibilidades de quebrarse y dejar sin trabajo a sus empleados, lo cual también implica una mayor distribución desigual de la riqueza. Dado el impacto negativo que escándalos de corrupción como Odebrecht tienen sobre la desigualdad, hay que citar la evidencia empírica que Delbianco, Dabús & Caraballo (2014) encontraron sobre la relación entre desigualdad en la distribución del ingreso y crecimiento económico. De acuerdo con los investigadores, en términos generales la desigualdad es dañina para el crecimiento económico. Por lo tanto, la evidencia sugiere en últimas que políticas progresivas de redistribución en favor de las capas más pobres de la población promueven el crecimiento económico en las naciones en vías de desarrollo. Lo anterior implica que, si se quiere fomentar el crecimiento económico en América Latina, especialmente en este momento coyuntural de la economía, es necesario acabar con las prácticas corruptas en el sector público y privado que aumentan la desigualdad en la distribución del ingreso y en últimas ralentizan el crecimiento económico.

Finalmente, es posible evidenciar cómo violar la libre competencia resulta ser otro canal clave a la hora de explicar el efecto que la corrupción tiene sobre la economía. De manera general, el caso Odebrecht deja entrever el mecanismo mediante el cual gran parte de las licitaciones son adjudicadas en Latinoamérica. En teoría, una licitación pública no es más que un concurso donde una entidad estatal busca adjudicar un contrato al mejor oferente (Eafit, 2017). Sin embargo, en el caso Odebrecht la compañía se encargaba de sobornar a la cantidad de funcionarios necesarios con el fin de hacerse a un contrato determinado así no fuera la empresa que ofreciera el costo más barato, la mayor experiencia o la mejor calidad (US. Department of Justice, 2016). Lo anterior ilustra una clara falla en el mecanismo de licitación de contratos en el continente de manera que no siempre gana la empresa más meritoria sino la que haya pagado más en sobornos. Esta falla genera que no exista libre competencia en el mercado y por ende haya serias ineficiencias que hacen más lento el desarrollo productivo de la región. Al respecto, Godfrey (2008) afirma que la libre competencia es de vital importancia a la hora de operar los mercados de manera eficiente, incentivar la innovación, la productividad y el crecimiento, todos claves para crear riqueza y reducir la pobreza. En un continente donde la libre competencia es más la excepción que la norma, donde el amiguismo prevalece sobre el mérito, y donde la corrupción es omnipresente, sin desconocer que existen fallas de mercado y el Estado no puede estar ausente del todo, se necesitan políticos dispuestos a fomentar la eliminación de barreras a la libre competencia para que así el mercado de adjudicación de licitaciones pueda funcionar de manera eficiente y fomentar el desarrollo económico.

Los anteriores canales son una breve selección de las múltiples maneras mediante las cuales la corrupción afecta el desarrollo económico de la sociedad. En particular, el caso Odebrecht sirve para ilustrar el mecanismo mediante el cual la corrupción afecta de manera negativa la estabilidad política, la salud de las finanzas públicas, la distribución de la riqueza y la libre competencia de los mercados. De esta manera, la corrupción se vuelve un lastre para el crecimiento económico de la región y el desarrollo humano de la población. Lo anterior cobra vital importancia en un momento coyuntural para la economía latinoamericana que crece mediocremente, que vio caer los precios de las materias primas a la mitad durante los últimos años y que es una de las regiones más desiguales del mundo. Bajo esta coyuntura se hace necesario que aparezcan en la escena política nuevos rostros capaces de contrarrestar la corrupción y de esta manera darle un estímulo a la economía que tanto lo necesita.

Referencias:

Bolea, C. (2015). The relation between the foreign direct investment and the economic security in Latin America: Casos en América Latina. Revista De Relaciones Internacionales, Estrategia Y Seguridad, 10(2), 111-129.

Delbianco, F., Dabús, C. & Caraballo, M.A. (2014). Income Inequality and Economics Growth: New Evidence from Latin America, recuperado de https://doi.org/10.15446/cuad.econ.v33n63.45338

Eafit (2017). Licitaciones, recuperado de http://www.eafit.edu.co/escuelas/administracion/departamentos/departamento-contaduria-publica/planta-docente/Documents/Nota%20de%20clase%2058%20licitaciones.pdf

El Tiempo (26 de febrero de 2017). Saqueo de la corrupción equivale a casi un billón de pesos por semana, recuperado de http://www.eltiempo.com/justicia/delitos/precio-de-la-corrupcion-en-colombia-61749

Expansion CNN. (2017). Fitch advierte riesgos en América Latina por corrupción, recuperado de http://expansion.mx/economia/2017/09/19/fitch-advierte-riesgos-en-america-latina-por-corrupcion

Godfrey, N. (2008). Why is Competition important for Growth and Poverty Reduction? Recuperado de http://www.oecd.org/investment/globalforum/40315399.pdf

Moodys (3 de mayo de 2017). La investigación sobre el caso de corrupción de Odebrecht, recuperado de https://www.moodys.com/research/Moodys-La-investigacin-sobre-el-caso-de-corrupcin-de-Odebrecht--PR_366096

Morris, S., & Blake, C. (2010). Corruption and politics in latin america : National and regional dynamics. Boulder, Colo.: Lynne Rienner.

Robinson, J & Torvik, R. (2004). White elephants. Journal of Public Economics 89 (2005) 197–210, recuperado de http://scholar-harris.uchicago.edu/sites/default/files/jamesrobinson/files/jr_whiteelephants.pdf

Rose-Ackerman, S. (1978). Corruption: A study in political economy. New York: Academic Press.

Rose-Ackerman, S. (1997). Corruption and the global economy. New York: Columbia University Press.

Rose-Ackerman, S. (2006). International handbook on the economics of corruption (Elgar original reference). Cheltenham: Edward Elgar.

Transparency International (2017). Corruption Perception Index 2016, recuperado de https://www.transparency.org/news/feature/corruption_perceptions_index_2016

Transparency International (2017). Corruption Perception Index 2016: Vicious Circle of Corruption and Inequality must be tackled, recuperado de https://www.transparency.org/news/pressrelease/corruption_perceptions_index_2016_vicious_circle_of_corruption_and_inequali

U.S. Department of Justice (2016). United States of America against Odebrecht, recuperado de https://www.justice.gov/opa/press-release/file/919911/download