DIVERSIFICACIÓN: LA SOLUCIÓN LATINOAMERICANA

Rafael Mosquera
Miembro Subdirección de Contenido y Logística
Estudiante de Economía y Derecho
re.mosquera@uniandes.edu.co
Universidad de los Andes

En 1908, Henry Ford sacó al mercado el Modelo T; el primer automóvil en ser producido en masa en el mundo. Lentamente los carruajes propulsados por caballos fueron reemplazados por este nuevo medio de transporte, que resultaba más eficiente a un menor costo. Como este, otros mercados se fueron  desarrollando paulatinamente; tanto el transporte aeronáutico como el marítimo tuvieron  progresos notables, y los productos derivados del plástico crecieron exponencialmente durante el siglo XX. Pero, ¿qué tienen en común estos mercados, que los hace merecedores de ser destacados? La respuesta es sencilla: todos estos requieren del petróleo como fuente de energía, o  como materia prima.

La oferta de energía actual  depende en gran medida de la explotación de dicho recurso, y muchas de las economías de los  países que exportan crudo, del precio internacional del mismo. Esto representa un gran inconveniente para dichos países, puesto que el siglo XXI ha sido un sube y baja del precio del crudo. A principios del milenio, el precio del barril se encontraba en  28 dólares, y hasta el año 2008 mantuvo una subida estable hasta alcanzar los 105 dólares en promedio. Sin embargo, con la crisis financiera de ese año, más conocida como la Gran Recesión, la demanda del petróleo disminuyó de manera drástica, y alcanzó niveles inferiores a 70 USD por barril. Desde ese año, y hasta el 2014 el precio del barril volvió a subir de manera estable, esta vez hasta alcanzar  los 115 USD por barril. Esta estabilidad ocasionó un periodo próspero en regiones productoras, tales como Latinoamérica.

Pero la bonanza llegaría a su fin a finales del 2014 y comienzos del 2015. Estados Unidos era uno de los países con mayor demanda de petróleo, y tras la implementación del fracking disminuyó su demanda, pues empezó a explotarlo de manera directa, aumentando sus reservas. Esto afectó el precio  del petróleo, y la OPEP tenía en sus manos el destino del precio del crudo. Sin embargo, y contrario a lo que se esperaba, esta organización decidió mantener su oferta estable, argumentando que era más beneficioso mantener su participación en el mercado, que evitar que se desplomaran los precios. A continuación se muestra la fluctuación en los precios para el periodo que va del año 2000 al 2016. Como se ve de manera evidente, tanto el 2008, como el 2014 representaron años  cruciales para el precio de dicho bien:

Grafica 1. Precios del barril del petróleo del 2000 al 2016, como variación del precio de los principales exportadores, y por indicadores WTI y BRENT.

Fuente: OCDE, 2017.

Fuente: OCDE, 2017.

Ahora bien, ¿qué implica esto para la región latinoamericana?  Cabe resaltar que estar entre los mayores exportadores de petróleo no implica entrar en crisis ante una caída del precio del mismo, siempre y cuando dicho país se encuentre diversificado. Sin embargo, resulta claro que la escasa diversificación en las economías latinoamericanas ha causado un importante retroceso en el crecimiento de las mismas, dada la crisis que enfrenta el mercado del petróleo en la actualidad. Para sustentar esto, es oportuno analizar a los principales exportadores de crudo de la región. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), Venezuela, México, Brasil, Colombia y Argentina son los países que más toneladas de petróleo han exportado entre 2008 y 2015. Sin embargo, entre estos descartaremos a Argentina puesto que es el único país que ha desacelerado su producción.

Tabla 1. Principales exportadores latinoamericanos de petróleo en miles de toneladas.

Fuente: OCDE, 2017.

Fuente: OCDE, 2017.

Dado lo anterior, se procederá a estudiar de qué manera se han visto afectadas dichas economías ante la última caída del precio del petróleo, y si han sabido manejar la situación en que se encuentra dicho mercado. Para realizar una comparación objetiva, se recurrirá al Índice de Complejidad Económica,  desarrollado en 2011 por Ricardo Hausmann y Cesar Hidalgo, de las universidades de Harvard y MIT respectivamente. Este índice busca explicar que tan compleja y diversa es una economía, mediante un estudio sobre sus exportaciones, que a su vez, conlleva un análisis sobre los bienes producidos por la misma. Así pues, una economía poco compleja será aquella que produzca bienes que muchos otros países exporten, y viceversa. Tomando esto en cuenta, a continuación se estudiarán los casos concretos de Brasil, México, Venezuela y Colombia.

 En el año 2016, la CEPAL realizó un estudio en  que analizaba la recesión que viene sufriendo Brasil desde el 2014, y de la cual aún no sale completamente. No obstante, dicho estudio se enfocaba en determinar las causas de la recesión, y no en las consecuencias de la misma. De esta manera, encontraron que en el 2016 los ingresos fiscales del país se vieron reducidos en un 5.8% (CEPAL, 2016), como consecuencia de que muchos de los Estados en que se explotaba petróleo dejaron de recibir regalías debido al ajuste que tuvieron que realizar las compañías productoras del bien. Sin embargo, dada la situación política del país, es necesario aclarar que empresas como Petrobras redujeron sus expectativas de producción incluso antes de la caída en los precios del petróleo, a causa de  los escándalos por corrupción que aquejan al país desde 2014. Sobre la división por sectores, este estudio revela que el 8% de las exportaciones totales son de crudo. De esta manera, y ante la baja del precio del petróleo, la economía brasileña pudo evitar un golpe mucho peor y esto se debió a la  estabilidad de su mercado de minerales (que ocupaba el 15% del total de sus exportaciones) y una importante participación del mercado de servicios en el PIB. Sin embargo, esta combinación de factores ha ocasionado que Brasil se encuentre en una de sus peores crisis económicas. Aunque evidentemente la baja en los precios del petróleo no es el único fenómeno al cual atribuirle dicha crisis, la disminución en dichos precios llegó en el peor momento para la economía brasileña.

Por otro lado, la producción Mexicana de petróleo ha venido disminuyendo paulatinamente desde el año 2012. Esto se debe a que uno de sus yacimientos más importantes, Cantarell,  ha desacelerado su producción desde el año 2006. Sumado a esto, con la disminución en los precios del petróleo, los ingresos por exportaciones netas han disminuido, puesto que el petróleo representa el 5% de las exportaciones totales,  lo que implica una disminución importante en los ingresos fiscales de dicho país. Cabe preguntarse entonces, ¿qué evita que dicho país se encuentre en crisis dadas las condiciones actuales del mercado en estudio? Esta pregunta debe responderse desde dos frentes: la política fiscal y la diversificación de su economía. Para empezar, México ha contado con una política fiscal eficiente, y con la reforma fiscal aprobada a comienzos de este año eliminó paulatinamente el subsidio de la gasolina. De esta manera subsanaron la disminución en sus ingresos mediante un aumento en el recaudo producto del consumo de gasolina. Además, mediante las reformas instrumentadas en 2014 para disminuir la dependencia del presupuesto en ingresos petroleros, se han diseñado políticas que ha convertido a México en exportador líder de autos, computadores, teléfonos y repuestos, entre otros (Observatory of Economic Complexity, 2015).

Cambiando de enfoque, si bien resulta muy complejo entender la situación actual de Venezuela dada la cantidad de factores que influyen en la crisis que vive su economía, es evidente que este es el país que más ha sufrido con la caída de los precios del petróleo. Aunque el Banco Mundial solo posee datos sobre el PIB venezolano hasta el año 2013,  otras variables permiten entender la grave situación que enfrenta dicho país. Por ejemplo, tenía un déficit fiscal estimado en el 20% de su PIB         al finalizar el 2015 como consecuencia de que el 50% del recaudo que obtenía pertenecía al mercado del petróleo. De acuerdo con el Observatorio de Complejidad Económica,  el 73% de las exportaciones de Venezuela son petróleo crudo (Observatory of Economic Complexity, 2015). Debido a esto, Venezuela se enfrenta en este momento a una de las crisis más profundas de su historia, con una de las inflaciones más altas jamás registradas, proyectadas en  738% para este año, y 2069% para el 2018, tal y como señala el Fondo Monetario Internacional en su publicación sobre perspectivas de la economía mundial (Fondo Monetario Internacional, 2017)

Por último, el caso de Colombia es interesante en cuanto a las proyecciones que sostiene el FMI y el Banco de la República sobre el crecimiento del PIB en los siguientes años. Las exportaciones forman parte del 15% (Banco Mundial, 2015) del PIB colombiano, y de dichas exportaciones (Observatory of Economic Complexity, 2015) el 34% están compuestas por petróleo. Con una reforma tributaria puesta en marcha en el año 2016, se evitó que la reducción del ingreso fiscal fuera tan drástica, puesto que los ingresos que recibía el Estado de las regalías del petróleo fueron parcialmente sustituidos con un aumento en el impuesto al consumo. Sin embargo la expectativa de crecimiento ha venido disminuyendo de manera consistente, y esto se debe a que la economía colombiana ha dependido de manera clara del mercado del petróleo al menos durante los últimos 10 años. Con la bonanza que llegó después del año 2011, la economía colombiana creció entre 3% y 5% (Worldbank, 2016) pero desde la caída de los precios del barril, este valor se ha disminuido considerablemente, alcanzando el 2% en 2016, y esperando estar entre 1.5% y 2% para el año corriente.

Para finalizar, se buscará realizar una comparación sobre un índice desarrollado por el Observatorio de Complejidad Económica, nombrado “Índice de Complejidad Económica (ECI)”. Este intenta medir que tan compleja y diversificada es la intensidad relativa de conocimiento de una economía, mediante la variedad de productos que exporta. Entre mayor sea el ECI, más diversificado y complejo es un país sobre los bienes que produce y exporta (de esta manera, un producto altamente complejo se producirá en pocos países). De acuerdo con lo anterior, es pertinente utilizar el índice, pues al realizar una comparación sencilla entre los cuatro países estudiados anteriormente, arroja conclusiones sorprendentes.

Tabla 2. Índice de Complejidad Económica por año en los países latinoamericanos analizados.

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Como se puede observar, aquellos países que presentan menores choques en sus economías luego de la caída de los precios del petróleo, son aquellos que tienen un mayor ECI. De esta manera, Venezuela que tiene el ECI más negativo, sufrió en demasía con la caída de los precios del petróleo, y México, con el ECI más alto, pudo subsistir ante dicha caída. Así mismo, el ECI sirve para determinar las proyecciones de crecimiento de un país (Hidalgo, Hartmann, & Guevara, 2017). Esto es evidente en el caso de Brasil que durante 2011 y 2013 registró un crecimiento de entre 3% y 4% pero que entrado el 2014 y en el 2015 creció 0.5% y -3.8% respectivamente.

En conclusión, es claro que la única manera de enfrentarse a la volatilidad de un mercado como el del petróleo es diversificando. Y esto solo se puede conseguir, tal y como señala el Observatorio de Complejidad Económica, mediante el énfasis en la producción de bienes distintivos y, valga la redundancia, complejos, cuyo mercado sea más estable.

 

Bibliografía

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Fondo Monetario Internacional. (Abril de 2017). FMI. Obtenido de PERSPECTIVAS DE LA ECONOMÍA MUNDIAL: ¿ESTÁ COBRANDO IMPULSO?: https://www.google.com.co/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=2&cad=rja&uact=8&ved=0ahUKEwixhsfZ477WAhVBU2MKHWlwDTQQFggsMAE&url=https%3A%2F%2Fwww.imf.org%2F~%2Fmedia%2FFiles%2FPublications%2FWEO%2F2017%2FApril%2FSpanish%2Fpdf%2Ftexts.ashx&usg=AFQjCNGGP

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The Economist. (16 de Noviembre de 2016). The Economist. Obtenido de The future of oil: https://www.economist.com/news/special-report/21710628-worlds-use-oil-approaching-tipping-point-writes-henry-tricks-dont-expect

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