REPORTAJE: “AVANCES, EXTRAVÍOS Y RETOS DE LA MACROECONOMÍA”

 

Diego Alejandro Parra Álvarez

Subdirector de Comunicaciones & Mercadeo

Estudiante de Economía

Universidad de los Andes

 

Nicolás Urdaneta Andrade

Estudiante de Economía

Universidad de los Andes

En conmemoración de los 20 años de la Escuela Internacional de Verano de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes, el pasado 30 de mayo se desarrolló la conferencia “Avances, extravíos y retos de la macroeconomía”. Allí se discutió sobre la evolución del desempeño macroeconómico global en los últimos veinte años y los principales retos de los mercados emergentes en la actualidad. Los panelistas invitados y el moderador del evento fueron, respectivamente: Juan José Echavarría, PhD en Economía de la Universidad de Oxford y Gerente del Banco de la República; Mauricio Cárdenas, PhD en Economía de la Universidad de California y Ministro de Hacienda; Guillermo Calvo, PhD en Economía de la Universidad de Yale; Carmen Reinhart, PhD en Economía de la Universidad de Columbia; y Guillermo Perry, PhD en Economía del MIT y profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes.

El evento se abrió con la presentación del profesor Guillermo Calvo titulada: “Pesadillas de la Macroeconomía”. Allí se discutió sobre el papel de la liquidez y la credibilidad en la coyuntura macroeconómica. Así pues, al considerar la primera pesadilla -la liquidez-, Calvo sostuvo que ésta es función de la estabilidad del poder adquisitivo cuando se utiliza para efectuar transacciones de mercado. Sobre lo anterior, hizo especial énfasis en que la liquidez no solo es fundamental para efectuar transacciones corrientes, también resulta muy importante para llevar a cabo transacciones intertemporales. Por ejemplo, al considerar el crédito, un caso importante es la liquidez de activos que se usan como colateral. La crisis de Lehman (2008) mostró claramente que el colateral líquido puede colapsar de la noche a la mañana: la gente escapó de activos colaterales -por ejemplo, las hipotecas- y acumuló dinero. Así pues, este episodio puede explicarse fuertemente por la destrucción del colateral líquido y el aumento de monedas de reserva. Los individuos acumularon billetes y fue inevitable que se desarrollara una trampa de liquidez y un sudden stop de crédito. En efecto, se rompió el puente entre el ahorro y la inversión, pues los individuos buscaron activos más seguros en la posesión de dinero.

Ahora bien, al referirse a la segunda pesadilla - la credibilidad -, Calvo sostuvo que este es el principal reto de los países emergentes. Dado que su moneda es débil y no de reserva, durante las crisis financieras la deflación y la trampa de liquidez no fueron comunes en este conjunto de países. Por el contrario, la huida de capitales fue más frecuente y por lo tanto la credibilidad se constituyó como uno de los problemas más importantes, pues la falta de confianza en los anuncios de política económica aumenta el costo de frenar inflación y crea distorsiones como la sobre-apreciación real de la moneda. Así pues, la falta de credibilidad representa una barrera importante para controlar la inflación y ello resulta fundamental en países como Colombia.

Finalizada la intervención del profesor Calvo, inició la presentación de Carmen Reinhart. En ella se abrió la discusión al análisis de las condiciones iniciales durante la crisis financiera del 2008 que permitieron que los países emergentes no entraran en crisis. Posteriormente, se discutió la bonanza que aconteció después de la crisis en este grupo de países y, finalmente, se presentó la coyuntura presente y perspectivas a futuro para su desempeño económico.

Al referirse a las condiciones iniciales durante 2008 de los países emergentes, Reinhart expuso que los niveles de deuda externa e interna en estos países se habían reducido, la mayoría se había desdolarizado y su moneda era competitiva internacionalmente. Estas condiciones los dejaban muy bien preparados para la crisis de liquidez global, pues no dependían de flujos de capital del exterior. Ahora bien, a partir de 2013 el panorama era completamente distinto. En un contexto que Reinhart llamó la double bonanza, compuesto por la bonanza del flujo de capital y de los precios de commodities, las condiciones de los países emergentes se modificaron significativamente. Las cuentas corrientes pasaron de superávit a déficit, existía sobrevaluación cambiaria, había un boom de crédito al consumo y emergieron las primeras señales de desaceleración del crecimiento. Así pues, un punto de partida para el deterioro de los mercados emergentes consistió en la caída de precios de los commodities, la desaceleración del crecimiento de China –país que jugó un papel importante en mantener los precios de los commodities elevados– y la incertidumbre sobre las tasas de interés, factores que afectaron considerablemente el desempeño económico de los países emergentes.

Sin embargo, en este contexto, la buena noticia para este grupo de países era que las tasas de interés en Estados Unidos y otros países desarrollados permanecieron considerablemente bajas. Lo anterior otorga mayor importancia en la coyuntura actual –un contexto de endeudamiento– a preguntarse cuánto podrían aumentar las tasas de interés. Frente a ello, Reinhart sostiene que, si bien habrá normalización de las tasas de interés internacionales (en los países desarrollados), no espera que el aumento sea rápido ni agresivo. En primer lugar, argumenta que la recuperación de la crisis financiera en países desarrollados ha sido lenta y débil. El nivel de ingreso per cápita no se ha recuperado y, según las proyecciones de Reinhart, tomará diez años para volver a su nivel previo a la crisis. Así pues, ello indicaría que los bancos centrales en estos países no pueden ser agresivos en el aumento de las tasas de interés. De igual forma, sostiene que la deuda pública en estos países actualmente es bastante elevada -lo que ha intentado corregirse con represión financiera-, por lo que resultarían fuertemente afectados con altas tasas de interés.

Ahora bien, Reinhart finaliza su intervención con una mala noticia: no espera que los precios de commodities se recuperen. Para ello argumenta que los precios de los commodities fueron impulsados fuertemente por el crecimiento de China y, si se tiene en cuenta que este país está saliendo de una fase de crecimiento impulsado por la inversión, que es intensivo en commodities, a un crecimiento impulsado por el consumo, no se espera que los precios de los commodities recuperen sus niveles elevados pasados. Por consiguiente, cabe preguntarse por las vulnerabilidades de los países emergentes en este contexto. Reinhart se refiere particularmente a los twin déficits, consistente de déficits en la cuenta corriente y la cuenta fiscal, que actualmente es frecuente en países como Colombia. También le preocupan los altos niveles de endeudamiento y que la deuda privada en dólares ha aumentado significativamente, por lo que hace el siguiente llamado: “la disciplina, en términos de deuda, debe empezar desde casa, no esperarlo de los mercados internacionales”.

En la segunda parte del evento, se llevó a cabo un conversatorio entre los panelistas, moderado por el profesor Guillermo Perry, quien enfocó la discusión hacia dos ejes temáticos: (i) los motivos por los que la recuperación económica en Colombia ha sido más lenta de lo esperado (el crecimiento en el primer trimestre del año fue 1.1%) y (ii) los retos de la vulnerabilidad en la coyuntura macroeconómica actual. En particular, Perry solicitó a Juan José Echavarría que hiciera alusión a la intervención de Guillermo Calvo, quien planteó cómo se ha vuelto una tendencia que los bancos centrales utilicen la tasa de interés como su único instrumento, así como también pidió a Mauricio Cárdenas que discutiera sobre el papel de la credibilidad y la disciplina interna planteado por Carmen Reinhart.

Mauricio Cárdenas comenzó su intervención haciendo referencia a la problemática entre la liquidez y la credibilidad. Él enfatizó que en Colombia hay un problema de credibilidad y ello representa una gran limitante para los hacedores de política macroeconómica. Según el ministro, actualmente no es posible cerrar la brecha fácilmente por un problema de credibilidad: “esa brecha del producto no la podemos cerrar con un agresivo estímulo fiscal, no la podemos cerrar bajando las tasas de interés o haciendo algo parecido a quantitative easing, porque comprometeríamos la credibilidad”. A continuación, enfatizó que con la caída de los precios del petróleo se pasó de una situación con términos de intercambio positivos y con un superávit de flujos de capital, a una situación de caída de términos de intercambio y salida de capitales. Así pues, siendo estos determinantes del ciclo económico, únicamente había capacidad para evitar la salida de capitales a través de inversiones en la credibilidad, pues la capacidad de actuar sobre los términos de intercambio era prácticamente nula.

Al retomar los temas propuestos por Guillermo Perry, Cárdenas hizo claro que, si bien se está acercando una recuperación económica, el crecimiento sería alrededor del 2,5%. Argumentó que, con la ausencia de los altos precios de los commodities, la recuperación no sería capaz de “llevarnos a los escenarios de alto crecimiento”. Por último, explicó que actualmente lo más importante para Colombia es enfocarse en buscar métodos de crecimiento de largo plazo.

Por otra parte, Juan José Echavarría inició su intervención afirmando que su principal preocupación no es la situación planteada por Reinhart sobre la caída de los términos de intercambio. Esto debido a que, en su opinión, Colombia no manejó la bonanza petrolera de la mejor manera, mientras que le preocupa en mayor medida la devaluación de la moneda. Como respuesta a Guillermo Calvo, Echavarría aseveró que el régimen de inflación objetivo sí ha sido un régimen efectivo para Colombia debido a que permite flexibilidad cambiaria. Más aún, complementa el análisis de Calvo con la idea de que el hecho de tener una inflación baja y estable, junto con un producto estable, no es suficiente para evitar una crisis financiera. Según el Gerente General, en la crisis de 1998-1999 se aprendió que era importante tener flexibilidad cambiaria, pero que esto no impide que una crisis financiera ocurra. Echavarría concluyó su intervención con dos precisiones: una preocupación sobre lo que debería hacer Colombia para evitar una crisis financiera y la necesidad de hacer reformas estructurales para retomar el crecimiento superior al 3%.

En la discusión final, se retomaron algunos puntos planteados previamente y se mencionaron algunos elementos nuevos de análisis. Reinhart planteó nuevamente su preocupación por la vulnerabilidad que representa la situación de deuda privada después de una crisis. Frente a ello, Calvo resaltó la propuesta de Reinhart consistente en la importancia sobre la disciplina, que debe venir de manera local y no por fuera. El evento finalizó con los aportes de Cárdenas y Reinhart. El ministro de Hacienda se refirió al papel de la flexibilidad cambiaria para combatir el déficit de la cuenta corriente, que llegó a ser preocupante por las posibilidades de una crisis financiera. Por su parte, Reinhart concluyó con humor, diciendo que le alegra saber que ha asustado a los hacedores de política de Colombia, haciendo referencia a que no han sido excesivamente complacientes y sí han tenido una relativa disciplina macroprudencial.

En síntesis, desde que se inauguró la Escuela Internacional de Verano de la Facultad de Economía en 1997, la economía mundial ha experimentado un conjunto de fenómenos que llevaron a repensar los modelos macroeconómicos dominantes. ¿Cómo diseñar la política monetaria y fiscal de corto y mediano plazo en la coyuntura actual? La discusión que se llevó a cabo en la conferencia permite analizar desde el punto de vista de la academia, así como desde la visión de los hacedores de política, los principales retos y oportunidades para países emergentes como Colombia en el contexto actual. Como lo planteó Reinhart, hacer un análisis forward-looking es necesario para comprender las vulnerabilidades del sistema económico y plantear los instrumentos adecuados de política económica.