El papel a priori y a posteriori de las FARC-EP: una mirada al posconflicto colombiano

Por: Andrés Ariel Sánchez

La intención del siguiente artículo, a grosso modo, es hacer un análisis de la importancia de la Germandería en Colombia. Dicho esto, el siguiente texto está dividido en tres partes: la primera, un recuento del comienzo de las FARC-EP; la segunda, sobre el origen de la Policía en Colombia y el caso de la policía rural en Francia y México; por último, el por qué se debe implementar la Germandería en Colombia. Todo lo dicho con el fin de fijar una posible solución a los problemas que pueden devenir una vez la nación se encuentre en la etapa del posconflicto.

1. El principio del presente

Como bien el estudio de la disciplina histórica ha enseñado, se debe mirar un proceso a largo plazo, de manera estructural. Por lo tanto, esta explicación comenzará remontándose a lustros previos de la formalización del grupo armado las FARC-EP. Para esto, es pertinente ubicarse en la época de la Independencia y la situación en la que se encontraba el país: un desorden político y social, una Independencia que no permitió la participación en lo comercial, la carencia de productos de producción y participación económica no ayudaron al fortalecimiento del Estado[1].

Luego de una docena de guerras civiles, múltiples constituciones y la llegada de la Regeneración Conservadora, se promulgó la Constitución de 1886; ésta creó una alianza Iglesia-Estado – que afectaría al sector liberal – y distribuyó la riqueza al centro del país. Siendo así, pocos años después de su radicación, estalló la Guerra de los Mil Días que concluyó con la derrota del ala liberal; a fortiori, esto permitió el fortalecimiento de los conservadores y la postergación de la ‘hegemonía conservadora’, que tendría fin en 1930[2].

Con el final de la ‘hegemonía conservadora’, que se dio debido a ineficientes manejos de sucesos económicos, políticos, culturales o sociales, se dio la llegada al poder de Enrique Olaya Herrera, indicando un nuevo momento en la historia: la República Liberal, que duraría hasta 1946[3]. En esta etapa se comenzaron a dar cambios que no fueron el resultado de los nuevos gobiernos, pero que sí cogieron fuerza con estos mismos: las manifestaciones por la reclamación de los derechos del trabajador, entre otros derechos, dibujaron el camino de lo que iba a ser una nueva división entre las mentalidades conservadoras y liberales. De esta manera, mientras en los gobiernos liberales se daba el cambio hacia el desarrollo de los sectores populares, en los gobiernos conservadores se daba el desarrollo del Estado sin darle legitimidad a los sectores populares, tal y como se puede ver en las distintas promulgaciones de leyes que se daban en las épocas de cada gobernante[4].

Los gobiernos liberales, de tan solo tres presidentes (Olaya Herrera, López Pumarejo y Eduardo Santos), lograron movilizar a la sociedad y crear ascensos sociales generando nuevas políticas de Estado y oportunidades para la población. El final de la República Liberal se dio con el estallido de ‘La Violencia’, etapa que segregó a la nación entre liberales y conservadores[5]. Esta etapa, que sigue siendo estudiada por la historiografía colombiana, llegó a su final con la entrega del poder por parte del General Rojas Pinilla, que dio a creación al Frente Nacional (1958-1974)[6].

En el gobierno de Guillermo León Valencia (1962-1966), segundo gobierno del Frente Nacional, se estaba viviendo la Guerra Fría. Una de las estrategias de EE.UU para prevenir el comunismo fue utilizada en Colombia: el plan LASSO[7]. Bajo la orden de Guillermo León Valencia y el apoyo de Estados Unidos –o viceversa- se decidió bombardear las tierras tolimenses, una de estas tierras fue la de Marquetalia, tierra de Manuel Marulanda Vélez y Jacobo Arenas[8]. El bombardeo marcó el estallido de un movimiento que rápidamente iría cogiendo popularidad por el hecho de generar identidad en distintas partes del país. Un movimiento campesino, identificado como los representantes del pueblo y con más militares que el Ejército Nacional. Un grupo insurgente que dividió las regiones del país y creó lo que se conocería como las “Repúblicas Independientes”, donde los líderes insurgentes eran los representantes, jueces y gobernantes de un municipio.

2. La Policía Nacional y la Gendarmería

La creación de la institución de la Policía Nacional y el concepto que enmarca, se da bajo la cuestión de ¿cómo construir un Estado nacional con la enorme fragmentación regional existente?[9] Pues bien, el trabajo de creación de una Policía e inclusive un Ejército Nacional, luego de la Independencia, era un tema difícil; en términos sociales las regiones estaban gobernadas por terratenientes, por lo tanto con la creación de esta nueva institución se lograría quitarles el control y poder de las regiones, siendo infructuoso para ellos. En términos económicos el Estado carecía de medios financieros: “el fuerte impacto que provocó la Independencia hizo empobrecer más una colonia que no había sido particularmente rica, con efectos que se sintieron por lo menos hasta 1850.”[10] Por lo tanto, la creación de la Policía Nacional, al no ser unánime, fue la representatividad del Estado, sin apoyo de los habitantes del país, generando un conflicto inter-partes.

Hoy en día, en Colombia, el término de Policía rural es desconocido por parte de la población, debido a la no apropiación de la institución en la sociedad. Por lo tanto, la imposición de ésta es algo que puede, como puede que no, sonar desfavorable para algunos sectores del país. Sin embargo, ¿qué hacer con los guerrilleros desmovilizados? El tema por sí mismo es complejo y pasional. Complejo, por las disputas a favor y en contra de la posición y papel que los ex combatientes tienen. Pasional, porque es una propuesta que une una fuerza sentimental que de una manera u otra nos pone en un papel subjetivo.

Ergo, para comenzar la idea, primero una ilustración de este concepto con los ejemplos de Francia y México. De estos dos países hay dos temas que son importantes de subrayar: el primero, es el tipo de gobierno que se da: Estados Federales. Este tipo de gobierno es uno descentralizado que se forma debido a que al ser el territorio tan extenso, se generan distintos procesos sociales, culturales, económicos y políticos. El segundo, es el uso de la Germandería, que es lo mismo en el fondo pero distinto en la forma. Francia ha utilizado la Gendarmería[11] para mantener el orden en la zona rural y tiene como misión la aplicación de la ley, proporcionar ayuda de emergencia y ayudar en la búsqueda de criminales[12]. En el caso de México, se ha utilizado desde el 2012 para salvaguardar la seguridad de las personas y combatir el narcotráfico de bandas criminales.

3. Por qué implementar la Gendarmería en Colombia

Antes de comenzar quisiera, para evitar un conflicto de inter partes, proponer que la Gendarmería podría ser parte del Ministerio del Interior y no de las Fuerzas Armadas de Colombia. Lo anterior, para crear una separación de lo que podría ser un conflicto de intereses entre los sectores que pasaron de inimicus a amicus. La implementación sería idónea ya que distintos sectores económicos y sociales sacarían provecho de esto.

Con esta implementación, en el sector económico, a diferencia del pasado, se generaría un desarrollo exponencial en la economía de la industria ya que organizaciones como la ganadería, minería, petróleo, entre otras, sacarían provecho al dejar de tener que pagar una ‘vacuna’; junto a esto, se generarían más ingresos al tener la capacidad de contratar más personal y crear nuevas alianzas birregionales o binacionales. En el sector social, se podría reintegrar a la comunidad y generar un sentido de comunidad a través de la reinserción social, generando una noción de comunidad-Estado y un fortalecimiento del concepto de Nación; así pues se tendría control de los ex guerrilleros para evitar que se conviertan en bandas criminales tal y como sucedió con la desmovilización del paramilitarismo.

Con todo lo dicho y a manera de concluir este breve escrito, la Germandería es una manera segura e idónea de reintegrar a los ex guerrilleros, ya que no sólo se les acepta en la sociedad de nuevo sino que se les da oportunidades de contribuir a una nueva forma de ver a Colombia y su sociedad. La Germandería permitiría la construcción de un nuevo país lejos de las segregaciones y polarización, una nueva comunidad que nos dé más de nación al generar un sentido de identidad y pertenencia y un fortalecimiento del Estado, al fortificar las instituciones que protegen a los ciudadanos de lo largo y ancho de la soberanía.

Nota al pie

[1] Kalmanovitz, Salomón. 2010. Nueva historia económica de Colombia. Editorial Taurus. Cap 3, pg 65.

[2] José Ricardo Arias. Colombia Contemporánea. Cap.1 2010, Uniandes

[3] Plinio Mendoza Neira y Alberto Camacho Angarita. El liberalismo en el gobierno (1930-1946). Impreso en “Prag”. Bogotá

[4] Plinio Mendoza Neira y Alberto Camacho Angarita. El liberalismo en el gobierno (1930-1946). Pg: 62 Impreso en “Prag”. Bogotá.

[5] José Ricardo Arias. Colombia Contemporánea. Cap.3. 2010, Uniandes

[6] José Ricardo Arias. Colombia Contemporánea. Cap.3. 2010, Uniandes

[7] Schoultz, Lars. (2013)  Latin America. The oxford Handbook of the Cold War.

[8] Fundadores de las FARC-EP

[9] Palacios, Marco. 1980. La fragmentación regional de las clases dominantes en Colombia. Revista Mexicana de Sociología 42, no. 4: pg 1663-1689.

[10] Kalmanovitz, Salomón. 2010. Nueva historia económica de Colombia. Editorial Taurus. Cap 3, pg 65.

Bibliografía

Angarita, P. M. (s.f.). El liberalismo en el gobierno. Bogotá: Prag.

Arias, R. (2010). Colombia Contemporanea (1920-2010). Bogotá: Uniandes.

Contreras, C. (2008). Buenos para la guerra, malos para la paz. El legado económico de los libertadores en el Perú. XXI Jornadas de Historia Económica. Buenos Aires.

Kalmanovitz, S. (2010). Nueva historia económica de Colombia. Bogotá: Taurus.

l’interieur, M. d. (Enero de 2015). Ministère de l’interieur. Obtenido de Gendarmerie nationale: www.gendermarie.interieur.gov.fr/fre/Sites/Notre-Institution/Nos-missions2

Palacios, M. (1980). La fragmentación regional de las clases dominantes en Colombia. Revista Mexicana de Sociología, 1663-1689.

Schoultz, L. (2013). Latin America. The Oxford Handbook of the Cold War.