Discriminación hacia los desmovilizados: obstáculo para la reinserción y la paz en Colombia

Por: Sebastián Pantoja Barrios & Viviana Andrea Sarmiento Peña

sd.pantoja431@uniandes.edu.co

va.sarmiento10@uniandes.edu.co

¿Qué tan dispuestos están los colombianos a la reconciliación con los desmovilizados? En medio del actual proceso de paz se han generado debates y controversias alrededor del tema de la desmovilización de los miembros de las FARC. Con el paso del tiempo y el avance en las conversaciones, la anterior pregunta cobra mayor relevancia, debido a que la desmovilización no sólo implica la dejación de las armas, sino también planes para la reintegración de los desmovilizados. Estos planes deben contar con el acompañamiento de la sociedad civil e incluir aspectos como el ingreso de los desmovilizados al mercado laboral y el desarrollo de una convivencia pacífica con las comunidades donde habiten.

Si bien el país ya ha tenido experiencias de desmovilización con grupos como el M-19 y las AUC, estos han contado con distintos retos y dificultades, como la estigmatización a los excombatientes y las amenazas a su seguridad, así como su reincidencia en la delincuencia, las secuelas emocionales del combate y las dificultades económicas que deben afrontar (Nussio, 2011). De allí que la desmovilización de las FARC sea uno de los temas más discutidos en la opinión pública nacional y que la reintegración de los desmovilizados a la sociedad sea un factor clave para la consecución de una paz estable y duradera en el país, dado que los riesgos de discriminación social y económica hacia este sector de la población, pueden generar el desarrollo de nuevos focos de violencia.

Por estas razones, es necesario analizar hasta qué punto los ciudadanos se encuentran dispuestos a aceptar a los desmovilizados de las FARC dentro de la sociedad y qué factores inciden en las actitudes discriminatorias frente a este sector de la población. Para ello, se presentarán datos recogidos por el Barómetro de las Américas – LAPOP de Colombia, encuesta de opinión pública y cultura política que ha interrogado a los colombianos acerca de sus actitudes frente a la desmovilización. Entre los aspectos evaluados están: la aprobación a la contratación de hombres y mujeres desmovilizados, su aceptación a tenerlos como vecinos o a que sean amigos de sus hijos(as). A partir de esto se realizará una comparación entre los datos recogidos por esta misma encuesta entre los años 2012 a 2014, con el fin de observar si las actitudes de los ciudadanos hacia los desmovilizados se han modificado, al tiempo que se evaluarán algunos posibles determinantes de dichas actitudes.

En primer término, es importante resaltar que los colombianos han incrementado su aprobación a la reintegración de los desmovilizados al mercado laboral y a que estos últimos compartan vínculos sociales con familiares cercanos. La Gráfica 1 indica que la aprobación de los colombianos a que se contraten desmovilizados en la empresa donde trabajan incrementó entre el 2013 y el 2014, siendo este porcentaje mayoritario (53.3%) respecto a la contratación de mujeres desmovilizadas. De igual manera, la Gráfica 2 muestra que la desaprobación de los ciudadanos a que un hijo(a) sea amigo(a) de un desmovilizado de las FARC se redujo en el mismo periodo de tiempo, del 64.4% al 57%.

Gráfica 1: porcentaje de aprobación a que se contraten desmovilizados.

Gráfica 1: porcentaje de aprobación a que se contraten desmovilizados.

Gráfica 2: porcentaje de desaprobación a que un hijo(a) sea amigo(a) de un desmovilizado.

Gráfica 2: porcentaje de desaprobación a que un hijo(a) sea amigo(a) de un desmovilizado.

Sin embargo, estos resultados también indican que aún hay una discriminación persistente hacia los desmovilizados. Lo anterior se refleja en que los niveles de aprobación a que se los contrate laboralmente apenas superan el 50% y la desaprobación a que sean amigos de un hijo(a) sigue siendo mayoritaria. Esto concuerda con lo presentado en la Gráfica 3, donde se muestra que entre el 2012 y el 2014, el porcentaje de colombianos que no quieren tener a desmovilizados como vecinos pasó del 38.8% al 47%. De esta forma, a pesar de que los ciudadanos se presentan algunas actitudes menos discriminatorias hacia los desmovilizados, la discriminación social y económica continúa vigente en el país.

Gráfica 3: porcentaje de colombianos que no quieren como vecinos a desmovilizados.

Gráfica 3: porcentaje de colombianos que no quieren como vecinos a desmovilizados.

En ese sentido, es relevante evaluar cuáles son los factores que generan mayor propensión a que un ciudadano discrimine a un desmovilizado o lo acepte como un miembro más de la sociedad. Para ello, se planteó un modelo logístico (logit) de regresión múltiple similar al realizado por García, et al (2013). En este modelo se tomará como variable dependiente si el ciudadano aceptaría tener como vecino a un desmovilizado. Como posibles factores explicativos, se incluyeron variables como el género, el nivel educativo y de riqueza relativa (en quintiles) del individuo, si hace parte de una minoría étnica y si habita en zona urbana o rural, separando a los habitantes de Bogotá en otra variable. Además, se incluyeron factores que -según la literatura- han incidido en la discriminación hacia los desmovilizados, como la percepción de inseguridad, la victimización por delincuencia y por el conflicto armado. Finalmente, se adicionaron variables que captan las percepciones a nivel social y político, las cuales también pueden afectar el grado de discriminación hacia los desmovilizados. Estas variables son el nivel de apoyo al proceso de paz, la aprobación hacia la gestión presidencial, el posicionamiento ideológico del individuo (donde valores más altos indican que la persona se ubica más a la derecha del espectro político) y su nivel de conservadurismo, medido a través de su desaprobación hacia determinadas actitudes sociales y morales[1]. Los resultados de la estimación del modelo planteado se encuentran resumidos en la Gráfica 4 que se muestra a continuación.

Gráfica 4: determinantes de la aceptación a tener desmovilizados como vecinos.

Gráfica 4: determinantes de la aceptación a tener desmovilizados como vecinos.

Como se puede observar, la percepción de inseguridad y la victimización por delincuencia no están relacionadas con una mayor aceptación a tener a los desmovilizados como vecinos. Por otra parte, el hecho de que los ciudadanos hayan sido víctimas del conflicto armado reduce esta aceptación (con un 90% de significancia)[2], lo cual demuestra una mayor predisposición de las víctimas hacia la reconciliación. No obstante, quienes demuestran un mayor apoyo al proceso de paz están más dispuestos a aceptar a los desmovilizados. Esto podría ser consecuencia de que estos ciudadanos, por su mismo apoyo al proceso, estén más dispuestos a hacer concesiones con los desmovilizados. Esta hipótesis es respaldada por el hecho de que la aprobación presidencial, la cual incide en el apoyo al proceso de paz, no es una variable significativa para explicar la aceptación a tener desmovilizados como vecinos.

Adicionalmente, el modelo muestra que las personas con un posicionamiento ideológico orientado hacia la derecha están menos dispuestos a convivir con desmovilizados en comparación con aquellos ubicados a la izquierda del espectro político. Este resultado concuerda con lo hallado en las personas con tendencias más conservadoras en materia social y moral, quienes también tienen un mayor rechazo a tener a desmovilizados como vecinos. Esto puede explicarse por la misma tendencia de izquierda de los grupos armados a los que pertenecen los potenciales desmovilizados. Igualmente, tales resultados pueden estar relacionados con el hecho de que los colombianos más conservadores y de derecha tienden a presentar patrones históricos de discriminación hacia sectores de la población que no están integrados con el resto de la sociedad (Rodríguez Raga & Seligson, 2012).

En cuanto a las características sociodemográficas de los individuos, los resultados indican que aquellos que viven en Bogotá tienen un mayor rechazo a convivir con desmovilizados, en comparación al resto de la población. Lo anterior podría ser consecuencia de que los bogotanos tienen una percepción más distante hacia el conflicto. De igual manera, las mujeres presentan una menor disposición a tener vecinos desmovilizados respecto a los hombres, lo cual puede estar relacionado con su mayor escepticismo hacia el proceso de paz y el perdón y la reconciliación con los miembros de grupos armados (Garcia et al, 2013). De igual manera, es importante resaltar que los efectos de género y residencia en Bogotá no dependen del grado de escolaridad e ingresos del individuo, ya que tales variables no resultan significativas dentro del modelo estimado.

En conclusión, el grado de discriminación de los colombianos hacia los desmovilizados de los grupos armados, medido a través de su nivel de aceptación a tenerlos como vecinos, continúa siendo elevado y está relacionado negativamente con variables como la victimización por el conflicto, el nivel de conservadurismo individual y el apoyo a las actuales conversaciones de paz. Esto respalda la idea de que la reintegración de los desmovilizados a la sociedad no será un proceso fácil y que su grado de éxito dependerá de factores relacionados con la disposición de los ciudadanos a hacer concesiones y a mejorar su tolerancia frente a este sector de la población. De esta manera, tales factores son importantes para la reducción de las actitudes discriminatorias de los colombianos frente a los desmovilizados y por ende, para la consecución de una paz estable y duradera tras la realización y ratificación de los acuerdos finales dentro de las actuales negociaciones de paz.

Nota al pie

[1] Estas actitudes son: el grado de desaprobación (en escalas de 0 a 100) hacia la homosexualidad, la eutanasia, el divorcio, el consumo de marihuana y el uso de anticonceptivos. El índice se calcula promediando estas variables, como indica la metodología planteada por Rodríguez Raga & Seligson (2012)

[2] El p-valor asociado a este coeficiente es de 0.068.

Bibliografía

García-Sánchez, M., Rodríguez Raga, J.C. & Seligson, M.A. (2014) Cultura política de la Democracia en Colombia 2013: Actitudes democráticas en el contexto del proceso de paz. Colombia: LAPOP- Vanderbilt University.

Nussio, E. (2011). How ex-combatants talk about personal security. Narratives of former paramilitaries in Colombia. Conflict, Security & Development 11 (5): 579–606.

Rodríguez Raga, J. C., & Seligson, M. A. (2012). Cultura política de la democracia en Colombia y en las Américas, 2012: Hacia la igualdad de oportunidades. Colombia: LAPOP- Vanderbilt University.