Envejecer antes de enriquecerse: evidencia para un debate pensional que no hemos dado

Santiago Pérez Cardona

Estudiante de Economía y Gobierno

Universidad de los Andes

 

En estas épocas de contienda electoral han surgido debates coyunturales sobre el futuro del país en el corto plazo. Como si las discusiones al interior de la disciplina económica tuviesen un componente estacional, cada cuatro años muchos economistas hacen grandes esfuerzos para que temas estructurales entren en la agenda de las campañas política. Tal vez por el desconocimiento sobre las restricciones políticas o por el discurso excesivamente técnico que se maneja en la disciplina, temas como una reforma tributaria estructural, la ineficiencia del  gasto público o la importancia de los docentes en la educación media suelen quedar por fuera de los debates políticos.

En estas elecciones muchos han llamado la atención sobre la importancia de discutir el tema de la vejes en el país: el debate de Asofondos y Fedesarrollo, dos instituciones que este año  publicaron informes sobre el tema,  buscó promover esta discusión, pero solo Duque y De la Calle asistieron.

 El profesor Hessel. Fuente: Escuela de Gobierno

El profesor Hessel. Fuente: Escuela de Gobierno

Sin embargo, ante el adverso panorama político la academia sigue haciendo su trabajo. El pasado 12 de abril, el profesor Philipp Hessel, profesor de la Escuela de Gobierno y Doctor en Demografía del London School of Economics, presentó la nota de política “Los efectos del programa de pensiones Colombia Mayor sobre la salud y la participación laboral en Colombia”. En el panel de discusión también participaron Olga Lucía Acosta, asesora de la CEPAL en Colombia, y Alejandro Gómez, asesor directivo de Colombia Mayor.

El programa Colombia Mayor beneficia a hombres y mujeres mayores de 54 y 59 años, respectivamente, que están en los niveles 1 y 2 del SISBEN. Tiene sus orígenes en Brasil en la década de los 90’s y se enmarca en lo que se ha denominado pensiones no contributivas o sociales, es decir, beneficios monetarios y no condicionales a personas mayores en condición de pobreza. Actualmente, Colombia Mayor beneficia 2,5 millones de colombianos, transfiere a cada beneficiario entre 35.000 y 95.000 COP al mes y presta beneficios no monetarios en centros de atención en algunos municipios del país. 

El problema de la vejez:

 La historia dice poco sobre cómo afrontar el cambio demográfico que viven las economías emergentes, la gran mayoría de las economías con ingresos altos lograron aumentar su ingreso per cápita antes de que su población envejeciera considerablemente. Países como Alemania y Suecia aplicaron a cabalidad el dicho popular “getting rich before getting old”, es decir, cuando la edad promedio alcanzó su máximo ya contaban con ingresos per cápita altos. Por su parte, América latina y en particular Colombia afrontan un panorama contrario, su población está envejeciendo más rápido de lo que aumenta su ingreso per cápita. La figura 1, presentada por Hessel en su exposición, muestra que, a los países de ingresos altos como España, EE. UU., Suecia y Alemania, les tomó más de 40 año duplicar la proporción de la población mayor a 65 años; para el caso de Colombia se calcula que le tomará tan solo 22 años duplicar esta población del 7% al 14%.

 Figura 1. Tiempo para duplicar proporción de la población de más de 65 años

Figura 1. Tiempo para duplicar proporción de la población de más de 65 años

Para el profesor Hessel esto implica dos grandes retos, por un lado, la economía no logra generar los recursos necesarios para que la mayoría de los adultos mayores pueda subsistir con un ingreso digno. Por el otro lado, no es claro cómo puede el gobierno responder a las necesidades de este grupo demográfico. Sobre el primer punto, Acosta, magíster en economía del desarrollo de la Universidad de París I, sostuvo que el problema de la dependencia económica es preocupante. La dependencia implica que personas que podrían ser productivas en la economía deben invertir recursos -tiempo e ingreso- en el cuidado del adulto mayor del hogar, en algunos casos, generando ineficiencias en el mercado laboral. La figura 2 fue presentada por Acosta y muestra la evolución de la tasa de dependencia demográfica en los últimos años.

 Figura 2.

Figura 2.

La situación es aun más preocupante cuando se analiza el papel del Estado. Como lo señalaron Angarita & Urdaneta (2018) en la 18va edición impresa de esta revista[1], el gasto es altamente ineficiente al momento de promover la equidad en la población en edad de jubilación. Por un lado, el profesor Hessel sostuvo que la transferencia en pensiones a los adultos más pobres es baja, no solo en términos absolutos en el país, pero también en términos relativos a otros países de la región, este diagnóstico se muestra en la figura 3. Por su parte, para Acosta el sistema pensional colombiano se caracteriza por “cubrir a poca gente, pero con beneficio alto”. Esto se evidencia en la figura 4, Colombia tienen un monto de transferencia mayor al promedio de América Latina, pero cubre a menor porcentaje de la población.

[1] https://static1.squarespace.com/static/55afcfc3e4b0cd7abd9d46a0/t/5aeba3f1f950b715cdd7d2f4/1525392429025/Edición+XVIII.pdf

 Figura 3.

Figura 3.

 Figura 4.

Figura 4.

Colombia Mayor: Importante pero no suficiente

En este contexto, el programa Colombia Mayor surge como una herramienta de política pública para atender los adultos mayores en situación de pobreza. Acosta comentó, de forma anecdótica, que cuando se trabajó en la reforma al sistema de protección social a principios de la década del 2000, el ministro de entonces, el economista Juan Luis Londoño, hablaba de la necesidad de atender a la población pobre mayor de 65 años como el desafío que tenía la sociedad de darle vida digna a unos “viejitos que nunca en su vida habían estrenado una prenda de vestir”. Aunque en términos coloquiales, esta frase relata la dura situación de esta población, para quienes el subsidio de menos de 95,000 COP al mes representa una ayuda importante para sobrellevar el día a día[1]. En este sentido, el profesor Hessel asegura que el mayor desafío del programa en la actualidad es “cómo maximizar los beneficios sociales de un pequeño beneficio monetario”.

Los resultados del estudio del profesor Hessel sugieren que participar en el programa está asociado con una caída de 5.6% en la mala salud auto-reportada y de 5.4% en la hospitalización para los hombres, para el caso de las mujeres el programa no tiene efectos significativos. Así mismo, encuentra que para ninguno de los dos grupos hay efectos sobre las visitas al médico y las limitaciones de salud. Además, el estudio encuentra que el programa aumenta en 11.6% y 7.6% la participación laboral para hombres y mujeres, respectivamente (Hessel et al, 2018).

Para Hessel los resultados son pequeños, pero esto está asociado con el hecho de que el beneficio es bastante bajo. Desde la creación de programa en 2003 el monto de la transferencia se ha mantenido relativamente estable, ya que los gobiernos han privilegiado aumentar la base de beneficiarios a aumentar los recursos disponibles por beneficiario. Aunque no son claros los canales por los cuales se presentan estos efectos, las aproximaciones iniciales apuntan a que el programa no tiene efectos sobre la población femenina por la estructura al interior del núcleo familiar. Evidencia cualitativa sugiere que las mujeres comparten más el beneficio al interior de la familia que lo que lo hacen los hombres. Así mismo, los resultados sugieren que los beneficiarios invierten  la transferencia en mercancías o insumos que les permitan entrar al mercado informal y obtener una ganancia bruta mayor a la transferencia inicial (Hessel et al, 2018).

En conclusión, aunque el programa Colombia Mayor es una herramienta fundamental para atender a la población pobre de la tercera edad en el corto plazo, no es una respuesta estructural a los desafíos sociales que el país tendrá que afrontar en su proceso de cambio demográfico. Sin embargo, para maximizar sus beneficios es necesario que el programa se enmarque en una estrategia más amplia de atención social a la vejes, que permita maximizar sus beneficios con relación a la salud, promoviendo la salud preventiva como pilar de la atención. La nota de política también sugiere que se sustituyan o se adiciones beneficios no monetarios en los centros de atención, como servicios médicos gratuitos.

 [1] https://www.youtube.com/watch?v=eKayAdzUnyk

Referencias:

Hessel, P., Avendano, Rodríguez-Castelán, C. y Pfutze, T. (2018). Social pension income associated with small improvements in self-reported health of poor older men in Colombia. Health Affairs, 37(3): 456-463.

Hessel, P., Avendano, Rodríguez-Castelán, C. y Pfutze, T. (2018). Los efectos del programa de pensiones Colombia Mayor sobre salud y participación laboral en Colombia. Notas de Política. ISBN: 2027-7199. Puede ser consultada en: https://egob.uniandes.edu.co/images/books/NP/nota-de-politica-31.pdf

 

 

Una mirada al futuro económico de Colombia 2018- 2022

Juliana Bonilla Rojas

Estudiante de Economía.

j.bonilla@uniandes.edu.co

Universidad de los Andes

 

David Montero Liévano

Subdirector de Relaciones Públicas

Estudiante de Economía y Administración de Empresas

ds.montero@uniandes.edu.co

Universidad de los Andes

 

En las últimas décadas, se ha podido observar con mayor notoriedad como la elección democrática de un presidente, junto con el desarrollo de sus políticas económicas, conlleva una serie de implicaciones económicas determinantes para el rumbo del país no solo en su periodo de mandato, si no en el largo plazo cuando su impacto será tangible. En el caso colombiano, el desarrollo económico del país está sujeto, en cierta medida, a la postura política de su dirigente, la cual incide directamente en la formulación de políticas económicas que buscan dar solución prioritaria a problemas de diversa relevancia en el territorio colombiano. A lo largo de este texto se expondrán las principales prioridades que debe asumir el nuevo gobierno en materia económica. Posteriormente, se evaluarán las distintas posturas económicas de los principales candidatos a la presidencia (Iván Duque, Gustavo Petro y Sergio Fajardo) según la última encuesta publicada por Invamer el pasado domingo 20 de mayo, para dar solución oportuna a los retos económicos de la nación. Finalmente, se analizará el posible impacto económico en el largo plazo y en temas cuya magnitud afecta de forma agregada al país tales como: calificación de riesgo, aumento del PIB, la valorización del peso frente dólar y el desarrollo económico general.

En términos generales, el desarrollo económico del país se encuentra actualmente sesgado por una serie de incidentes y variables exógenas entre las que se encuentran: la disminución de la renta petrolera, ralentización de la industria nacional, corta magnificación de las exportaciones y la devaluación del peso frente al dólar. Las anteriores variables han afectado directamente el crecimiento en materia económica que el país llevaba realizando hasta el año 2014. Por lo tanto, se ha decidido destacar los tres principales retos para afrontar por parte del nuevo presidente de la república.

 

Déficit fiscal

En lo que tiene que ver con el déficit fiscal en el país, el Ministerio de Hacienda se impuso la meta de reducir el déficit fiscal para el año 2018 un 3,1% del PIB . Este tipo de objetivos poseen una gran relevancia ya que, derivado del correcto cumplimiento de la meta, depende la calificación de riesgo soberana y consecuentemente la conservación del grado de inversión. Aun así, el panorama no es del todo alentador, puesto que en 2017 se cumplió la meta de reducir el déficit fiscal en 3,6% del PIB , el recaudo tributario fue 3,8 billones COP inferior al previsto (Mera, 2017). En consecuencia, de lo anteriormente expuesto y sumado a otros factores tales como el débil crecimiento del PIB, la calificadora Standard & Poor´s rebajó la calificación crediticia soberana en moneda extranjera del país, lo cual, supone un gran reto económico ya que de esta calificación depende en gran medida el nivel de inversión extranjero. Según Guillermo Perry, exministro de Hacienda y actual profesor de la Universidad de Los Andes, la disminución de los ingresos fiscales derivados de la renta petrolera han afectado notoriamente el desarrollo económico del país, rezagando el aumento del PIB y limitando el crecimiento nacional que se venía dando hasta el año 2014 (Perry, 2017). El déficit fiscal en la actualidad aún se encuentra bastante alto (cercano a los 6000 millones de pesos en lo corrido del 2017 según el Banco de la República) debido al contexto en el que ha visto inmersa la economía colombiana en los últimos 3 años, es por esto que el próximo gobierno el ministerio de hacienda debe limitar los parámetros presupuestarios para la ejecución de los distintos proyectos implícitos en el gasto público.

 

Financiación del estado

En cuanto a financiación del Estado, el reto se enfoca principalmente en garantizar el cumplimiento de la regla fiscal sin sacrificar el gasto público destinado a programas sociales. Por esta razón, se debe hacer un esfuerzo por optimizar el manejo del gasto y su distribución. Según Perry, tal como recomendó en el foro de Perspectivas de política fiscal llevado a cabo en la Universidad de Los Andes el pasado 19 de abril, el reto fiscal del nuevo gobierno será sustancial en la medida que el Ministerio de Hacienda debe recurrir a todo tipo de herramientas para aumentar la financiación del estado modificando la actual regla fiscal. Este tipo de afirmaciones se ratifican analizando el último informe de la Comisión del Gasto y la Inversión Pública, en donde las recomendaciones de mejorar el proceso presupuestal y racionalizar los subsidios a las personas naturales y jurídicas son significativas en la coyuntura económica actual.

La mejora del proceso presupuestal requiere de una serie de cambios significativos que solo se verían representados en una reforma tributaria donde se reforme la distribución de impuestos a las personas naturales y se disminuya la magnitud de impuestos a las empresas. Los privilegios tributarios actualmente carecen del objetivo que se les propuso inicialmente como lo es incentivar ciertos sectores económicos y zonas francas. Por lo tanto, su implementación en el sistema tributario colombiano debe ser dada de baja en el corto plazo. (Min. Hacienda, 2018)

Por otro lado, la plataforma de recaudación tributaria implementada por la DIAN también requiere ser modificada extensivamente para lograr disminuir los índices de evasión de impuestos. El aumento de la capacidad tecnológica y la planeación estratégica deben ser los pilares fundamentales de la DIAN para lograr ejercer un mayor control sobre la población evasora de impuestos.

 

Sistema pensional

De la mano del gasto del Estado se encuentra la inversión en el sistema pensional el cual, por su carácter regresivo y su baja cobertura debe ser replanteado. Lo anterior se sustenta teniendo en cuenta que para el año 2017 el nivel de cobertura alcanzó solo 1,8 millones de personas de las cuales 5,5 millones que se encuentran en edad de jubilación. Es decir, la cobertura llegó a tan solo un 27% de la población prevista (Anif, 2017). En cuanto a regresividad, esta se da debido a que los individuos de estratos altos y mayor poder adquisitivo se benefician, en mayor medida, de los subsidios pensionales. Lo anterior, se expone cuando se analiza que los dos quintiles más bajos reciben 2% del PIB del gasto, el quintil más alto recibe el 2,5%. En otras palabras, 65% de los subsidios pensionales terminan en el quintil con mayor poder adquisitivo, mientras que a los dos quintiles con menor poder adquisitivo llega únicamente el 2% (Anif, 2017 ).

 

Panorama electoral

Ahora bien, el panorama electoral para las próximas elecciones se compone de distintos candidatos cuyas tendencias políticas se encuentran bastante marcadas por sus posiciones frente al rumbo que debería tomar la economía nacional. Según la última encuesta presidencial, publicada el pasado 20 de mayo por Invamer, Iván Duque lidera la opción de voto con un 41,5%, seguido por Gustavo Petro con 29,5% y Sergio Fajardo con un 16,3%.

Por un lado, el candidato Iván Duque propone reactivar la inversión y aumentar la productividad agregada por medio de una simplificación a sistema tributario junto con la racionalización del gasto público, según la información proveída por su folleto oficial de propuestas. Por otro lado, Gustavo Petro posee un lineamiento de políticas económicas encaminadas a la institucionalización y fortalecimiento de lo público, fomentando la injerencia del estado en el mercado y en la formulación de políticas económicas regulatorias, según un artículo publicado por Publimetro el pasado 15 de mayo.  Finalmente, Sergio fajardo propone apoyo gubernamental a los programas de emprendimiento empresarial de las Pymes y una reestructuración del gasto nacional donde los proyectos relacionados con la educación, ciencia y tecnología recibirán un mayor presupuesto con la finalidad de aumentar la confianza del consumidor y así incentivar la economía nacional. Analizando las propuestas del orden económico de los principales candidatos presidenciales, se denota la gran polarización entre las tendencias políticas de Gustavo Petro e Iván Duque, ya que mientras uno propone la incentivación al uso de políticas públicas para regular los factores que inciden en la ralentización del desarrollo económico, el otro incentiva la racionalización de la injerencia estatal en el mercado junto con una reducción del gasto gubernamental, privilegiando la inversión. No obstante, Sergio Fajardo proyecta una postura bastante neutra frente a la intromisión gubernamental sobre la formulación de políticas públicas en la economía nacional.

 

Solución ideal a las problemáticas  

Consecuentemente, las políticas macroeconómicas a desarrollar, independientemente de los candidatos, buscarán una solución eficiente frente a las distintas problemáticas implícitas en el territorio económico. Sin embargo, para la población colombiana es relevante saber cuáles serán las finalidades que tendrán la implementación de las propuestas económicas de los candidatos en el futuro del país. A continuación, se describe el posible impacto de las más probables reformas a la economía que serán llevadas a cabo durante el próximo mandato presidencial.

 

De acuerdo con Fedesarrollo, se espera que el PIB colombiano crezca un 2,5% durante 2018. Esto como resultado de una mejor dinámica productiva y un pronóstico de inflación de 3,5% dentro del rango meta (Fedesarrollo, 2018). Ahora bien, si se llegan a dar reformas en lo que tiene que ver con política fiscal, sistema pensional y temas relacionados con el presupuesto, el crecimiento podría alterarse positivamente.

 

En materia fiscal, una reforma estructural del manejo y priorización del gasto para la reducción del déficit fiscal resulta necesaria para garantizar la sostenibilidad crediticia del país. Asimismo, los impactos de una reforma que reestructure las magnitudes de tributación y disminuyan la carga de impuestos junto con un aumento del gasto público, permiten aumentar el PIB junto con el desarrollo económico del país. Teniendo en cuenta que, según los datos de Fedesarrollo, la Reforma tributaria aprobada en 2016 sería insuficiente para mantener la dinámica de gasto público actual (Fedesarrollo, 2017). Por lo tanto, si una reforma estructural fiscal es llevada a cabo, la debilidad de las finanzas públicas podría superarse y la inversión extranjera podría mantenerse en niveles adecuados gracias a una mejora en la calificación de riesgo crediticio.

 

Paralelamente, en lo que a valorización del peso frente al dólar se refiere, entran en juego diversas variables como el aumento o la disminución del precio del petróleo en los mercados internacionales y la tenencia extranjera de títulos de deuda pública nacionales (TES). En primer lugar, tal como lo señaló el Ministerio de Hacienda, de la totalidad de TES, el 26,65% está en manos de inversionistas extranjeros (Min. Hacienda, 2018). Lo anterior, de acuerdo con Gregorio Gandini, profesor de la Universidad Javeriana y la Universidad Jorge Tadeo Lozano, influye en la tasa de cambio porque el flujo de moneda extranjera afecta la oferta y la demanda del mercado de divisas internacionales en el país (Gandini, 2018). Asimismo, el reciente repunte del precio del barril de petróleo ha contribuido a la revaluación del peso frente al dólar porque gracias a la venta del petróleo a un mayor precio ingresan más divisas al país. Lo anterior es importante dado que Colombia es un país mayoritariamente importador, por lo cual, tal como sucedió en el año 2016 si se da una revaluación muy alta del dólar americano frente al peso colombiano, el precio de las mercancías transables aumentará y por consiguiente aumentarán los precios al consumidor y con estos la inflación. En consecuencia, uno de los retos económicos futuros se enfoca en incentivar el crecimiento de la industria nacional, para mantener el valor de la moneda local frente a la internacional en un nivel que garantice que la economía será competitiva y que lo consumidores puedan acceder a los bienes y servicios a un nivel de precios razonable.

 

En conclusión, como se expuso a lo largo del texto, los retos económicos que tendrá que afrontar el próximo presidente del país influirán en su toma de decisiones, en las reformas que lleve a cabo con sus respectivas implicaciones y en el rumbo general en el que guiará a la economía nacional. La restricción del gasto público es necesaria para generar desarrollo económico, mantener la calificación de riesgo soberana y consecuentemente la conservación del grado de inversión nacional. Por otro lado, el planteamiento y la ejecución de una nueva reforma tributaria es imprescindible para el correcto funcionamiento de la financiación del gobierno junto con su regla fiscal. Finalmente, el funcionamiento del sistema pensional actual lo condenan a su ruina y por lo tanto la reestructuración de la contribución junto con la implementación eficiente de este van de la mano. De igual forma, en cuanto a reformas se refiere, la atención debe girar en torno al impacto de éstas en el crecimiento del PIB, la priorización y manejo adecuado del gasto público junto con las políticas fiscales necesarias para expandir la demanda agregada y así generar un mayor desarrollo de la economía colombiana.

 

Referencias:

Anif. (2017, septiembre). Elementos para una Reforma Estructural Pensional (REP). Recuperado el 13 de febrero de 2018 de http://www.anif.co/sites/default/files/investigaciones/anif-refpensional0917.pdf

 

Departamento Nacional de Planeación (15 de febrero de 2018). Históricos Producto Interno Bruto PIB. 2018. Recuperado el 16 de Febrero de 2018 de https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/cuentas-nacionales/cuentas-nacionales-trimestrales/historicos-producto-interno-bruto-pib

 

Fedesarrollo. (2017, enero 22).  Tendencia Económica. Informe Mensual de Fedesarrollo. No. 182 y 183. Bogotá: Fedesarrollo, enero. URI: http://hdl.handle.net/11445/3503

 

Mera, S. (2017, diciembre 22). Revisión Plan Financiero 2017-2018. Informe de Coyuntura. Banco Davivienda S.A.S. Recuperado el 13 de febrero de https://www.davivienda.com/wps/wcm/connect/0c9c9db2-03dd-447c-aae1-48ddb86770f6/Plan+Financiero+2017+-+2018.pdf?MOD=AJPERES&CACHEID=0c9c9db2-03dd-447c-aae1-48ddb86770f6

 

Ministerio de Hacienda. (2017, julio 28). Presupuesto general de la nación 2018. Recuperado el 13 de febrero de 2018 de http://www.minhacienda.gov.co/HomeMinhacienda/ShowProperty?nodeId=%2FOCS%2FP_MHCP_WCC-087873%2F%2FidcPrimaryFile&revision=latestreleased

 

Perry, G. (19 de septiembre de 2017). Precandidatos presidenciales y encrucijada económica y fiscal [Mensaje en un blog]. Recuperado de: http://focoeconomico.org/2017/09/19/precandida-presidenciales-y-encrucijada-economica-y-fiscal/

 

País, C. p. (febrero de 2018). Iván Duque Centro Democrático. Obtenido de:

https://d3n8a8pro7vhmx.cloudfront.net/construyendopais/pages/351/attachments/original/1508533978/FOLLETO_PROPUESTAS.pdf?1508533978

 

Hacienda, M. d. (2018). Ministerio de Hacienda. Obtenido de:

http://www.minhacienda.gov.co/HomeMinhacienda/ShowProperty?nodeId=/OCS/P_MHCP_WCC-096783//idcPrimaryFile&revision=latestreleased

RETOS ECONOMICOS DEL PROXIMO GOBIERNO DE COLOMBIA EN POLITICA FISCAL: REFORMA TRIBUTARIA Y REFORMA PENSIONAL.

Jorge Alberto Guerra

Estudiante de Economía

Universidad de los Andes

ja.guerrae@uniandes.edu.co

Twitter: @jguerrae18

En el presente artículo se expondrán los retos económicos con los cuales se encontrará el próximo presidente del país, en un tema  tan importante e influyente como lo es la política fiscal, más específicamente a la reforma tributaria y a la reforma fiscal, definido en un contexto tan complejo como el actual.

El país actualmente está pasando por un momento único en su historia, un punto de inflexión; desde el proceso de paz con las FARC hasta la corrupción, han contribuido al ambiente en el cual estamos. Nunca antes se había presentado para el país un contexto económico, político y social como este. Hay especial énfasis e importancia sobre la economía porque, a pesar del efecto de variables exógenas como el posconflicto y la inseguridad que pueden afectar la economía, si no hay una política clara en función de mejorar la misma es muy difícil que el desarrollo y crecimiento económico en el país mejore.

En estos tiempos, las propuestas de los candidatos pueden llegar a caer en el populismo, un problema presente en gran parte de Latinoamérica y recientemente Estados Unidos (Vargas, 2017). El populismo se caracteriza por tener como objetivo promover la igualdad social, pero sin medir realmente la viabilidad a la hora de ejecutarse. Esto representa un problema para un ciudadano que no es versado en temas políticos ni económicos y con frecuencia, según un estudio de la revista Scientific American realizado en el 2016 sobre la elección de Trump, ejerce su voto guiado por las pasiones.

Independientemente de quien llegue a la presidencia y de su plan de gobierno, debe asumir los retos económicos y especialmente de política fiscal de una manera diferente a la de los gobiernos anteriores. Los problemas y circunstancias actuales no son los mismos de hace 20, 15 u 8 años, desde la firma de paz con las FARC, la crisis humanitaria por partes de inmigrantes venezolanos, los grandes escándalos de corrupción y las reformas que se necesitan en el aparato político y judicial. Por otro lado, también está la problemática ambiental y el evidente cambio que tiene que tomar la economía colombiana en el mediano plazo, debido a los pronósticos de agotamiento de las reservas de crudo del petróleo, las cuales, según la Agencia Nacional de Hidrocarburos, en diciembre de 2017, estimó que alcanzarían hasta 4 años y medio. Por tanto, el próximo en llegar a la Casa de Nariño debe de tener en cuenta todos estos factores para tomar las mejores decisiones para el país.

Al ciudadano, le importan muchas cosas, entre ellas la inseguridad, salud, corrupción y economía. Así lo manifestó una medición reciente de opinión, “La Gran Encuesta”, realizada por la firma YanHass en enero del 2018. La encuesta muestra que, de las 1251 personas encuestadas, el 32% expresó que la economía del país era uno de los temas que más le preocupaba seguido por temas directamente relacionados como el desempleo también con 32%, el costo de vida con 12% y por último el tema de los impuestos con un 10% (ver Gráfica 1). Mientras que los temas de salud y seguridad son los que más preocupan a los encuestados.

Grafica 1: Asuntos que más les preocupan a los colombianos. Enero 2018 

 Fuente: La Gran Encuesta. Alianza de medios, YanHaas S.A, 2018. Elaboración propia.

Fuente: La Gran Encuesta. Alianza de medios, YanHaas S.A, 2018. Elaboración propia.

Actualmente, el país se encuentra con un déficit fiscal bastante considerable, por eso en largo plazo es necesario hacer unos cambios fiscales. Desde la crisis y caída de los precios del petróleo en 2014, el país ha estado en una constante incertidumbre tratando de controlar el déficit fiscal ocasionado. En relación con lo anterior, el próximo gobierno debe responder con una propuesta en política fiscal sólida y lo bastante profunda para solucionar los problemas en esta materia desde la raíz, modificando todo lo que sea necesario para garantizar así su estabilidad en el largo plazo. Los puntos en los cuales se tiene énfasis son la Reforma Tributaria y Reforma pensional.

 Reforma Tributaria Estructural

Cómo se mencionó anteriormente, con la caída de los precios del petróleo en 2014, Colombia ha tenido que enfrentar problemas fiscales, ya que la renta petrolera en los últimos años ha significado un gran ingreso del PIB y al momento en que los precios caen, el déficit fiscal se hace notar considerablemente. La DIAN en 2018 informó que de enero a noviembre del 2017 se logró recaudar $128.7 billones, que en comparación con las mismas fechas del 2016 estaba en $119.4 billones de pesos, lo que se traduce con un incremento del 7.8%. A pesar de lo anterior lo recaudado no fue lo esperado, la metan que había establecido la entidad era de $3.5 billones más. Pero este ingreso logró cerrar parte de la brecha fiscal del país, por medio de entradas adicionales provenientes de mayores rendimientos financieros de empresas estatales, este déficit se debió en parte por un crecimiento económico menor del esperado (se pagan impuestos de forma proporcional al crecimiento; ver grafica 2).

Grafica 2: Rentas petroleras como porcentaje del PIB. 2005-2015

 Fuente: Banco Mundial. Elaboración propia, 2018.

Fuente: Banco Mundial. Elaboración propia, 2018.

En febrero del 2018, la calificadora Fitch Ratings, estimó que el país cumplirá con la regla fiscal para el presente año, la cual es de 3.1% del PIB, gracias a fuentes de ingresos más amplias y gastos financieros menores, pero puso en tela de duda el cumplimiento de la regla fiscal en 2019 por parte del gobierno. Además, aseguró que, si el Gobierno Nacional Central (GNC) continúa el mismo ritmo de gasto fiscal se verá obligado a aprobar e implementar una nueva reforma tributaria para cubrir el déficit, que es lo más probable debido a que el GNC es bastante inflexible en el gasto (ver grafica 3).

 Grafica 3: Deuda Bruta del GNC (%PIB)

 Fuente: Boletín de deuda pública; Banco de la República. Elaboración propia, 2018.

Fuente: Boletín de deuda pública; Banco de la República. Elaboración propia, 2018.

En un artículo presentado por la revista Dinero en enero del 2018, Fedesarrollo llega a conclusiones parecidas a Fitch, al argumentar que sin reformas estructurales el déficit fiscal subirá a 3.9% en 2019. Son más radicales que Fitch al sostener que en el 2018, los ingresos por recaudo tributario serán inferiores a los que el gobierno espera. En el mismo artículo Fedesarrollo muestra que lo anterior “a su vez obligaría a utilizar la reserva que dejó el laudo arbitral, que es de 3.2$ billones y poder cumplir con la meta de déficit fiscal de 3.1% permitido por el Comité Consultivo de la Regla Fiscal”. Lo anterior abonaría el terreno para que, en el año 2019, si no se modifica el gasto fiscal del GNC y se obtiene una recaudación inferior a la esperada, el déficit aumente al 3.9%.

El escenario anterior nos deja en una situación fiscal bastante sensible. A pesar de que factores externos, como aumentos en el petróleo pueden ayudar a cerrar la brecha fiscal, sigue existiendo una dependencia bastante considerable del mismo.  En caso de no llegarse a controlar puede traer consecuencias no deseadas para el país en materia económica, por consiguiente, es necesaria una nueva reforma tributaria estructural que tenga puntos más decisivos y relevantes que la del 2016 en función de conseguir el mayor grado de estabilidad al largo plazo.  A continuación, se presentan 5 propuestas para una posible reforma de Eric Thompson, de la firma Klynveld Peat Marwick Goerdeler (KPMG):

1.     No crear más impuestos nuevos, más bien deben ampliarse la lista de bienes que están gravados con el IVA.

2.     No incrementar las tarifas de ningún impuesto, añadiendo que “la insuficiente desgravación del impuesto a la renta para empresas al 33%”. Para lograr eso, la DIAN tiene que mejorar en la tarea de gestión y recaudo, que podría estar apoyada por medidas como la cárcel para los evasores que se incluyó en la reforma del 2016.

3.     Eliminar exenciones y exclusiones de impuestos. A pesar de que en la reforma de 2016 se tuvo la intención de llevarlo cabo, no se ejecutó de manera plena. Según Thompson, solo se eliminaría para el IVA ya que por ejemplo el servicio de carga aérea está gravado mientras el terrestre no.

4.     Fortalecer la DIAN, si se logra una mejor eficiencia en la entidad que está encargada de los ingresos tributarios del país, se tendrá una mayor capacidad de controlar y recaudar los impuestos en función evitar la evasión de los mismos.

5.     Fortalecer los derechos de los contribuyentes con el fin de evitar un abuso de poder de parte de las entidades fiscales.

En relación con lo anterior se hace necesaria una reforma que tenga una repercusión positiva en el fisco del estado. Mantener el buen financiamiento del mismo trae grandes beneficios para la población del país, por lo tanto una mala administración fiscal traería consecuencias desastrosas en todos los frentes económicos.

La Reforma Pensional

Otro de los grandes retos que tendrá que afrontar el próximo presidente del país es la Reforma Pensional, la cual va ligada estrechamente con el tema anterior. Según el gobierno nacional, el gasto en pensiones se consume 4 puntos, de los 14 que tiene el recaudo y anualmente tiene un coste de 28 billones de pesos. La dinámica del problema radica en lo siguiente, si el régimen pensionario sigue con la reglamentación actual, es muy probable es que no alcancen para cubrir la demanda de pensiones en el largo plazo. Dada esta situación se tienen que reducir los gastos, aumentar los ingresos o las dos en conjunto.

¿Cuáles son las bases del problema?
1990 la esperanza de vida en promedio era de 67.8 años, la de las mujeres más alta que la de los hombres., hoy en día es de aproximadamente 73.9 años, siendo 70.9 y 77.1 la esperanza de hombres y mujeres respectivamente y según estimaciones del DANE para 2020 será de 76.2 años (ver grafica 4).

 

Grafica 4: Indicadores de mortalidad en Colombia 1985-2015. Esperanza de vida al nacer.

 Fuente: DANE. Colombia. Proyecciones anuales de población por sexo y edad 1985- 2015. Elaboración propia.

Fuente: DANE. Colombia. Proyecciones anuales de población por sexo y edad 1985- 2015. Elaboración propia.

 

En otro artículo presentado por la revista Dinero en noviembre del 2017, el director de la ANIF, Sergio Clavijo, muestra que: “en la mayoría de países, las pensiones equivalen al 50% de los salarios devengados históricamente por el cotizante, en Colombia está entre el 65% y 70%”, es decir Colombia está llevando una carga superior por encima de la del promedio y eso sin ser un país rico. En el mismo artículo, Clavijo también argumenta que actualmente en Latinoamérica se pensionan en promedio a los 65 y en EE.UU. a los 67 años, en Colombia a los 62 y además se dejan pasar 20 años para subir la edad a la pensión. En conclusión, si las personas están viviendo más, es necesario que trabajen más, esta afirmación quizás generará inconformidades e incomodidad, pero es una realidad. A lo anterior, nos deja en la evidente necesidad de una reforma que le pueda garantizar las pensiones a las generaciones posteriores. Algunas de las sugerencias que hizo el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, en diciembre del 2017 son:

 

1.     Aumentar la edad de jubilación. Inicialmente, la Comisión Nacional de Gasto Público, no señala en cuántos años pero plantea que la edad de pensión de hombres y mujeres debe igualarse de manera gradual.

2.     Incrementar el porcentaje de cotización en dos puntos porcentuales y llevarlo al 18%. Como se recordará, hoy el porcentaje es del 16% y se distribuye así: el 12% lo aporta el empleador y el 4% restante el empleado.

3.     Imponer impuestos a las pensiones altas.

4.     Hacer que Colpensiones reciba cotizaciones correspondientes a un salario mínimo con el ánimo de eliminar los subsidios que hoy otorga.

En definitiva, no es una regla llevar a cabo cada una de las sugerencias, lo que realmente sí es pertinente es buscar la manera de hacer más eficiente el sistema de recaudación de impuestos colombianos, con el fin de mantener al país en un buen estado de salud fiscal, lo que incide directamente en la calidad de vida de la población actual y mejor futuro para las generaciones venideras.

Evidentemente en un periodo de 4 años es difícil solucionar todos los problemas del país. Por eso es necesario que el próximo presidente y su gabinete tomen las riendas económicas del país pensando en resultados al corto, mediano y largo plazo en función de una política fiscal sana, encaminadas a lo planteado anteriormente. Una mala política económica puede traer consecuencias negativas. Por esa razón es necesario no abstenerse y salir a ejercer el derecho al voto, para así elegir una propuesta que sea plural, inclusiva, innovadora y principalmente realista con la situación actual del país.

 

Bibliografía

Vargas, c. (2017). El estallido del populismo. Planeta.

ANIF. (2017). Elementos para una Reforma Estructural Pensional (REP). Bogotá D.C.

BANCO DE LA REPUBLICA. (s.f.). Politica Monetaria. Obtenido de http://www.banrep.gov.co/es/politica-monetaria

BANCO DE LA REPÚBLICA. (s.f.). ¿Qué es Politica Fiscal? Obtenido de http://www.banrep.gov.co/es/contenidos/page/qu-pol-tica-fiscal

BANCO DE LA REPUBLICA. (s.f.). Sector público no financiero (SPNF). Obtenido de http://www.banrep.gov.co/es/node/37503

Botero Garcia, J., López Castaño, H., Posada, C., Franco Gonzáles, H., Urtado Rendón, A., Ballesteros Ruiz, C., & García Guzmán, J. (2016). ECONOMIA COLOMBIANA: ANÁLISIS DE COYUNTURA. 2016: Universidad Eafit.

Cárdenas, M. (2013). Introducción a la economía colombiana. Bogotá D.C.: Alfaomega.

CEPAL. (2015). IMPACTO FISCAL DE LA VOLATILIDAD DEL PRECIO DEL PETROLEO EN AMERICA LATINA Y EL CARIBE. Santiago de Chile: ONU.

CONTRALORIA GENERLA DE LA REPÚBLICA. (2016). CRISIS FISCAL, ¿Mas impuestos?: Expertos opinan sobre las finanzas publicas, su estructura y coyntura. Bogotá D.C.

DANE. (2005). PROYECCIONES DE POBLACIÓN 2001-2020. Bogotá.

Ministerio de Hacienda. (2015). minhacienda.gov.co. Obtenido de http://www.minhacienda.gov.co/HomeMinhacienda/creditoydeudapublicos/Deuda

Ocampo, J. A. (4 de diciembre de 1998). Fedesarrollo. Obtenido de http://www.repository.fedesarrollo.org.co: http://www.repository.fedesarrollo.org.co/handle/11445/2155

Redacción Economía EL TIEMPO. (12 de 12 de 2017). 2017 ha sido un año de crecimiento en recaudo de impuestos para Colombia. EL TIEMPO.

REVISTA DINERO. (15 de 1 de 2018). Cinco características de la tributaria de 2018 según KPMG. Obtenido de http://www.dinero.com/economia/articulo/reforma-tributaria-2018-cinco-puntos/254131

REVISTA DINERO. (2018). Fitch: los ingresos no serán suficientes para cumplir la regla fiscal en 2019. DINERO.

YanHaas S.A. (2018). La Gran Encuesta.Recuperado de https://www.scribd.com/document/370575903/18015302-if-Tercera-Medicion-Gran-Encuesta-Gran-Alianza-de-Medios-V2#from_embed

Dinero, R. (2017). Anif: Hombres deben pensionarse a los 67 años y las mujeres a los 62 años. Dinero. Obtenido de https://www.dinero.com/economia/articulo/anif-propone-aumentar-la-edad-de-pension/252284