MICROMOTIVOS Y MACROEFECTOS DE LA DEMANDA POR DINERO

Andrés Octavio Dávila
Subdirector de Edición y Revisión
Estudiante de Economía y Gobierno y Asuntos Públicos

ao.davila10@uniandes.edu.co
Universidad de los Andes
 

María Fernanda Rodríguez
Miembro de Entrevistas
Estudiante de Economía

mf.rodriguez14@uniandes.edu.co
Universidad de los Andes

Las personas, en medio de su persecusión por la máxima felicidad, al no tener habilidades infinitas que les permitan producir todos los bienes que desean, deben acudir al mercado y demandar aquellos bienes que son incapaces de producir. Así, aparece el problema tratado por los pensadores clásicos de la economía: la doble coincidencia. Este radica principalmente en que existe la posibilidad de que -en alguna ocasión- las transacciones mutuamente beneficiosas se vean truncadas porque el pago de una de las partes no es deseado por la otra, situación que se puede presentar únicamente en un escenario hipotético de intercambio puro sin la presencia de algún tipo de moneda. De aquí surge la importancia del dinero, pues este sirve como un facilitador del intercambio y permite que cada individuo consiga lo que necesita. Por esto, el dinero puede ser considerado como el bien más cotidiano dentro de una economía, que se usa para realizar todas las transacciones, almacenar la riqueza y medir, bajo una misma unidad, el valor de todos los bienes.