Colombia país de lepra

Nicolás Urdaneta

Estudiante de Economía

Subdirector de Edición y Revisión

 

A principios del siglo pasado, Colombia era un referente mundial por la cantidad de casos de lepra que tenía. Lo más interesante es que las cifras conocidas a nivel nacional e internacional eran incorrectas y quiénes las difundieron habían aumentado la cantidad de casos drásticamente. La comunidad médica y la orden Salesiana tenían interés en controlar la política que acobijaba a quienes padecían de lepra y para lograrlo sobredimensionaron las cifras de casos de lepra. Esto tuvo un impacto negativo sobre la imagen que los países extranjeros tenían de Colombia. Algo similar ocurre hoy en día. El partido político del gobierno actual ha difundido una serie de cifras económicas de crecimiento, desempleo, informalidad, salud, entre otras cosas de las cuales una gran parte son falsas o una tergiversación de la realidad.

En 1898 un grupo de médicos, del cual se destaca Nicanor Insignares, afirmaron que Colombia tenía entre 20 y 30 mil casos de lepra. Así, una de cada doscientas personas tendría la enfermedad, la cual era tres veces la tasa de Noruega, una nación considerada con alta prevalencia[1] para la época (Obregón, 2002). La comunidad médica tenía interés de tomar control de las políticas contra la lepra de las cuales estaba a cargo la orden Salesiana y eran quienes manejaban lo que se conocían como lazaretos. Pocos años más tarde, los salesianos aumentaron las cifras y llegaron a afirmar que había casi 50 mil casos de lepra en el país (Obregón, 2002). Cuando salieron las cifras más confiables, en 1939, en realidad había 16 mil casos. La población era mucho mayor y menos de dos personas por cada mil habitantes padecían de lepra. En ningún momento hubo una mejoría en el control de la enfermedad porque las políticas que enfrentaron la lepra en Colombia fueron un fracaso hasta la aparición de la medicina moderna.   

Hoy, el Centro Democrático ha hecho algo similar. En el discurso de la posesión del nuevo presidente de la República, el presidente del Congreso hizo afirmaciones de la siguiente índole sobre cómo se encuentra el país hoy en día:

Hoy recibe usted un país, con la economía en desaceleración: un PIB per cápita que cayó en un 23%, afectando a los colombianos en su bienestar y tranquilidad.

Hoy recibe Usted un país, con el empleo debilitado en el marco de una tasa de informalidad del 48%.

Hoy recibe Usted un país, con graves dificultades en su infraestructura en marcha: de 30 proyectos viales 4G, 10 no se han empezado a construir, 14 tienen problemas de construcción y 6 no cuentan con cierre financiero.  

 

Macías no ha sido el único que ha exagerado cifras o las ha interpretado incorrectamente. El mismo partido publicó en el periódico El Tiempo ese mismo día otras afirmaciones similares y los congresistas del partido han publicado datos que son falsos en sus redes sociales. La historia de cómo se sobredimensionó la lepra es relevante porque está ocurriendo lo mismo hoy, casi 120 años después. Diana Obregón, quien ha investigado la historia de esta enfermedad en el país, afirmó en uno de sus libros que “los médicos, secundados por los Salesianos, difundieron historias de horror acerca de la lepra y crearon pánico moral para conmover a la sociedad. (…) En Colombia el pavor a la lepra fue en mayor medida el resultado de las necesidades de la profesión médica misma” (2002). De igual manera, el partido del nuevo presidente ha creado pánico y le ha salido bien, pero al país le hará daño si esas mentiras comienzan a hacer eco en el exterior. ¿Quiénes querrían invertir en un país en el que el PIB disminuye, que tiene problemas de empleo, seguridad, infraestructura y demás?

A modo de conclusión se deja presente que no necesariamente las afirmaciones realizadas por Macías, Uribe y el Centro Democrático son falsas. Estas afirmaciones pueden ser verdaderas, pero debido a la interpretación que les dan, pueden darles una connotación negativa y desinformar. Así como sucedió con la lepra, hoy se puede realizar con cualquier información.

 

 

Anexo aquí las razones por las cuales las afirmaciones de Macías fueron falsas y algunas otras falacias o malinterpretaciones recientes.

 

Hoy recibe Usted un país, con la economía en desaceleración: un PIB per cápita que cayó en un 23%, afectando a los colombianos en su bienestar y tranquilidad.

La última vez que el PIB disminuyó fue en 1999 y entre 2010 y 2017 creció casi un 30%.

 

Hoy recibe Usted un país, con el empleo debilitado en el marco de una tasa de informalidad del 48%.

La afirmación no es falsa, pero tiene una connotación negativa y en realidad las cifras de informalidad nunca habían sido mejores en Colombia. La informalidad disminuyó del 52% al 48% entre el 2010 y 2018 y antes del gobierno Santos, nunca fue menor al 50%.

 

Hoy recibe Usted un país, con graves dificultades en su infraestructura en marcha: de 30 proyectos viales 4G, 10 no se han empezado a construir, 14 tienen problemas de construcción y 6 no cuentan con cierre financiero.  

Esta afirmación malinterpreta la realidad porque un proyecto como las 4G es bastante ambicioso y de largo plazo, no es posible acabarlo en un solo gobierno.

 

Tweet de Álvaro Uribe del 2 de agosto 9:52pm: “En junio, el desempleo fue de 9,1%, lo que significó un aumento de cerca de 85 mil desocupados en el último año. #SantosQuebróElPaís”

La afirmación es cierta, pero desinforma porque el desempleo en Colombia solamente ha estado por debajo del 10% en el gobierno de Santos desde la metodología publicada en el 2001.

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Publicación del Centro Democrático el 7 de agosto en el periódico El Tiempo: Estancada disminución de la pobreza en los últimos dos años.

En el 2010 la pobreza monetaria era del 37,2% y en el 2017 fue 26,9%. Disminuyó solamente 0,9% desde el 2015, pero disminuyó 10% en 8 años.

 

En 1er semestre de 2018, la disminución de los homicidios se estancó al crecer 7,5% anual.

El 2017 había sido el año con menor cantidad de homicidios y menor tasa de homicidios en 30 años.

 

Referencias

Obregón, D. (2002). Batallas contra la lepra: Estado, medicina y ciencia en Colombia. Medellín: Universidad EAFIT.

           

 

[1] La prevalencia de una enfermedad es la cantidad total de casos registrados en un año. La incidencia es la cantidad de casos nuevos registrados en ese año.