Soda Stereo: La Biografía Total analizada por un economista

Alejandro Gomez Velandia

Estudiante de Economía

Universidad de los Andes

 

Soda Stereo y la economía. El lector se ha de preguntar, ¿qué relación puede haber entre una de las bandas legendarias del rock latinoamericano y una disciplina tan criticada en el último decenio como la economía? En el periodo de actividad de la banda (1982-1997) Argentina se veía sumida en graves complicaciones económicas: estatización de empresas privadas en el ’82; hiperinflación durante la década de los 80’s llegando en el ‘89 a más de 3000%; circulación de cuatro monedas diferentes, Peso Ley, Peso Argentino, Austral y Peso; privatización de empresas en el ’89, por mencionar algunas (Castro, 2001). Sin embargo, el objeto de este artículo no es hacer un repaso de la inestabilidad de la economía argentina. Por el contrario, mediante un breve repaso de los inicios de la banda, el texto busca analizar eventos que marcaron su éxito a través del lenguaje característico de la teoría microeconómica. En este sentido, términos referentes a la optimalidad, las características de los mercados y las externalidades logran explicar hechos que definieron a Soda desde el punto de vista de un economista. A pesar de la ambición del texto y un desarrollo limitado, el objeto de este es ser lo más conciso posible en las ideas a partir de un relato breve de los hechos biográficos.

Pues bien, un grupo de tres jóvenes argentinos se conformaba en marzo de 1982, previo al inicio de la Guerra de las Malvinas, para dar un vuelco a la historia musical de nuestro continente. Gustavo Cerati, “Zeta” Bosio y Charly Alberti conformaban un grupo que traía influencias de bandas como The Police, XTC y Sex Pistols. Se reunían a ensayar en casa de Charly en sesiones intensivas. De hecho, no fue sino hasta diciembre de ese año que dieron su primer concierto ante unas quince personas.

Una de las razones por las que su debut en tarima se dio casi nueve meses después de su formación, fue la insistente creencia de que la banda necesitaba otro integrante. Aunque se pusieron en la búsqueda de un cuarto miembro, resultó que cada uno de ellos renunciaba tras pocas semanas de ensayo. En economía, se diría que esta firma -banda- manejaba una función de producción en la que el número de trabajadores óptimo era tres. En consecuencia, la inclusión de un miembro adicional llegaba a ser marginalmente negativa para la producción -o desarrollo- de la banda. Es decir, en vez de aportar algo terminaría perjudicando al grupo. Soda finalmente se dio cuenta de esto cuando incluso uno de los miembros que probaban, Richard Coleman, les sugirió terminar definitivamente búsqueda: “¿Saben qué? Sigan ustedes porque es imposible; acá no entra nadie. Créanme que no necesitan a nadie más”  (Fernández Bitar, 2017, pág 18).

Una vez empezaron los shows, lo característico de la banda fue la imagen que proyectaban al público. En palabras de Cerati, “de entrada nomás quisimos hacer algo estético, con imagen propia” (Fernández Bitar, 2017, pág 26). Entre estos factores, se destacaron la vestimenta, el maquillaje y la puesta en escena (como se observa en la imagen 1). Un economista vería que se trata tan sólo de una estrategia de diferenciación de producto, muy acertada dado el contexto de un mercado musical caracterizado por la presencia de competencia monopolística. Para el lector que no esté familiarizado con este tipo de mercado, un ejemplo clásico es el de las hamburguesas: aunque es bien sabido que una hamburguesa es un pedazo de carne cubierto por dos trozos de pan, el lector concordará con que no es lo mismo una hamburguesa de un carrito en la calle que una de El Corral. Aquí entran a jugar factores particulares a cada firma, desde el uso de ciertas salsas hasta la publicidad y el prestigio social de cada una.

Imagen 1. El look de Soda Stereo a finales de los 80’s. De izquierda a derecha, Gustavo Cerati, Charly Alberti y Zeta Bosio. Fuente: Radiónica (2014) La Clase presenta: Soda Stereo en vivo. Gira "Canción Animal" Bogotá 1991

 

Ahora bien, volviendo a la música, en este contexto donde muchas firmas como Virus o Los Enanitos Verdes ofrecían un producto relativamente homogéneo -rock en castellano-, una forma que encontró Soda de obtener mayor poder de mercado -o acaparar una mayor cantidad de seguidores- fue haciendo su producto levemente diferente al de los demás. Como se mencionaba anteriormente, la puesta en escena fue particularmente llamativa.  En sus shows, se llegaban a incluir en el escenario televisores, autos antiguos o pliegos de celofán en los asientos de los asistentes (como se observa en la imagen 2), que no solo llamaban la atención de los medios sino que ofrecían una experiencia diferente al espectador con respecto a los conciertos de bandas musicalmente similares.  

Imagen 2. Izquierda: escenografía montada para la presentación de «Nada Personal». Derecha: escenario piramidal usado en la presentaciones del Gran Rex ’91. Fuente: Vivarelli (2014) Logo Stereo

 

Tras la consagración en su país y la grabación de su tercer álbum “Signos”, Soda Stereo se animó en 1986 a dar su primera gira latinoamericana que incluía a Colombia, Perú y Chile. La gira fue muy exitosa y tuvo un hecho particular en Perú. La empresa encargada de hacer la publicidad de la gira de Soda en este país hizo una campaña a través de radio y televisión muy intensa  y, en palabras del periodista argentino Mario Pergolini, “por momentos insoportable” (Fernández Bitar, 2017). Un economista entiende que esta publicidad por diversos medios de comunicación es una forma de minimizar la información incompleta que poseen los individuos, puesto que se llevan a cabo transacciones -la banda adquiere nuevos fans-  que en ausencia de esta publicidad no se hubieran realizado. En otras palabras, los potenciales fans, como oyentes de rock o géneros afines, se terminan volviendo seguidores de la banda gracias a que la campaña publicitaria se los presenta por primera vez y crea un vínculo entre ambos. En este caso, fue tal la campaña que desencadenó hechos sin precedentes para la época y el país, como la espera por la llegada de la banda de casi mil personas en el aeropuerto; hecho que causó la clausura de varias calles y una audiencia total de casi cuarenta mil espectadores en solo tres funciones.  

A pesar de no tratarse de un repaso detallado de la biografía de Soda Stereo, ni de una clase de teoría microeconómica, el texto provee tanto un acercamiento entre una ciencia matemática y la música como una revelación indirecta. El economista, muchas veces de forma inevitable e inconsciente, ve situaciones que pueden ser aplicables al método económico. Esta intromisión de la economía en otras áreas o disciplinas, también conocida como imperialismo económico (Lazear, 2000), es tan solo un reflejo de la formación básica del pensamiento de todo economista. Como resultado, se obtiene que el especialista en modelos teóricos abstractos sea capaz de explicar, desde su lenguaje, las causas que originan el movimiento de miles de cabezas al ritmo de himnos como En la ciudad de la furia o De música ligera.

 

Referencias

Castro, J. (2001). Política y Economía en la Argentina de los 90. Buenos Aires: Institute for Strategic Planning.

Fernandez Bitar, M. (2017). Soda Stereo. La Biografía Total. Buenos Aires: Debate.

Krugman, P., & Wells, R. (2006). Introducción a la Economía: Microeconomía. Reverte.

Lazear, E. (2000). Economic Imperialism. The Quarterly Jourrnal of Economics, 115(1), 99-146.