Un servicio público de empleo particular e incipiente y sus retos en un posible escenario de posconflicto en Colombia

Un servicio público de empleo particular e incipiente y sus retos en un posible escenario de posconflicto en Colombia

Por: José Manuel Pérez

jm.perez13@uniandes.edu.co

Estudiante Maestría en Políticas Públicas

Las negociaciones de paz en Cuba tienen una fecha definitiva, lo que generaría muy posiblemente un escenario de posconflicto con las complejidades y consecuencias que implica un proceso como el caso colombiano. En estas circunstancias, el Estado y la sociedad en general deberán ofrecer la oportunidad de rehacer el proyecto de vida de los diversos actores del conflicto, incluyendo las víctimas, los victimarios, la fuerza pública, la población civil y aquellos con representación política.

Sin embargo, estos complejos procesos tienen un elemento en común y es que un proyecto de vida implica tener una ocupación legal, dignificante y que tenga perspectivas de superación y crecimiento. El reto para el país en su conjunto será cómo trasformar la vida y las posibilidades de seres humanos que vivieron el conflicto de manera directa o indirecta y aquellos que sufrieron las consecuencias del despojo, la muerte y la desolación, en proyectos de vida significativos y que permitan que el talento de estas personas sea enfocado en diversos temas y no reincidan en la ilegalidad y el crimen.

Este reto es aún mayor en la medida que está sujeto al devenir económico que tenga el país, es decir, dependerá de las coyunturas que se presenten en la economía mundial y local. Los temas más sonados como la devaluación, una inflación creciente y el ajuste al gasto fiscal como consecuencia de la disminución de los ingresos por petróleo serán claves. A pesar de esto, el gobierno nacional ha realizado algunos pasos en el tema de empleabilidad a través del Ministerio del Trabajo y uno de esos pasos que vale la pena resaltar es la creación del Servicio Público de Empleo en el año 2013.

El Servicio Público de Empleo acaba de cumplir dos años de operación, es una entidad muy joven que funciona con un modelo muy particular comparándolo con otros servicios públicos de empleo en el mundo y muy seguramente será parte del mecanismo por el cual el Estado y la sociedad trabajen en conjunto por brindar oportunidades laborales a poblaciones especiales como víctimas del conflicto armado, mujeres y discapacitados.

En esta celebración el Servicio Público comunicó algunas cifras sobre su gestión, en la cual tiene una cobertura de 127 municipios con presencia de Centros de Empleo y el registro de alrededor tres millones de hojas de vida y casi quinientos mil personas colocadas en este periodo de tiempo (Unidad Administrativa Especial del Servicio Público de Empleo, 2015). Estos resultados son muy dicientes para un servicio público que apenas tiene dos años de operación, pero el reto será aún mayor en un escenario de posconflicto porque no es solo hacer procesos de gestión y colocación de empleo para personas desempleadas, sino tendrá que acompañar a poblaciones con condiciones socioeconómicas, culturales e incluso psicológicas muy particulares, como consecuencia de un conflicto que lleva décadas.

Por lo tanto, las instituciones deberán integrarse para brindar un apoyo oportuno y eficiente en este proceso, desde los aspectos legales y de seguridad hasta el tema de la empleabilidad. Y por eso disponer de un Servicio Público de Empleo permitirá responder de manera estructurada a las necesidades de poblaciones especiales; incluso, actualmente el Servicio Público de Empleo tiene programas especiales dirigidos a poblaciones específicas como las personas víctimas o la población juvenil con el programa de 40.000 Primeros Empleos, pero el reto será más grande cuando se presenten desmovilizaciones y dejación de armas, incluyendo los posibles acuerdos relacionados con un proceso de justicia transicional.

En conclusión, el desafío para Colombia en un posible escenario de posconflicto será importante y el tema de empleabilidad será estratégico, por lo que deberá responder a través de sus instituciones a las características propias de una coyuntura de posconflicto. El Servicio público de Empleo podrá ser una institución clave en ese proceso pero tendrá que analizar cómo será su papel, teniendo en cuenta que aplica un modelo que no es totalmente público sino que organiza diversos agentes del mercado que denomina prestadores (privados y públicos) y que por su gran diversidad deberán responder a las necesidades de una población también heterogénea (población rural, niños, adolescentes, madres cabeza de familia).

En consecuencia, el Servicio Público deberá ser diseñado para asumir y proponer políticas públicas que surjan de las particularidades del posconflicto colombiano y también deberá atender a todos los ciudadanos que decidan utilizar sus servicios. Además de esto, deberá promover una cultura de la formalidad y transparencia en el mercado laboral e incentivar a las empresas para utilicen estos mecanismos. Y finalmente, tendrá que trabajar de manera eficaz y eficiente para poder paliar las consecuencias de una economía en desaceleración y más interdependiente que nunca de los movimientos en los mercados internacionales.

Referencias:

Unidad Administrativa Especial del Servicio Público de Empleo- UAESPE. (2015). Boletín: Así van las oportunidades de trabajo, Número 12, año 2, diciembre 2015.