¿Decrecimiento económico? ¡Por favor!

Por: José Osler Alzate Mahecha

El semestre pasado tuve la oportunidad de asistir al Congreso Nacional de Estudiantes de Economía, realizado en Manizales, cuyo tema erala “Economía de los Recursos Naturales.” Una conferencia en particular llamó mi atención. El conferencista había venido a hablar de “decrecimiento económico.” La ideaera la siguiente: como el crecimiento está acabando con el medio ambiente, debemos dejar de consumir y de producir, para así lograr mantener el medio ambiente. Al no haber oído nunca el término, me quedé un rato para entender cuál era el raciocinio de esta teoría, pero me quedé esperando.

Tengo que aclarar en que estoy de acuerdo que el PIB no es un buen indicador de la distribución del ingreso y mucho menos de la felicidad. Pero de ahí a decir que debemos decrecer porque el crecimiento es malo ya me parece exagerado. Estoy seguro que existe una relación entre el desarrollo y la erradicación de la pobreza, tan fácil como la relación entre la construcción de colegios y el alfabetismo, así no sea perfecta. Claramente hay que tener en cuenta el medio ambiente cada vez que se hable de crecimiento; lo que no me parece es que exista una tasa marginal de sustitución entre niños y bosques. ¿Cuántos niños se deben dejar en la pobreza para salvar un árbol? Con razón se le llama a la economía la ciencia lúgubre.

Al hablar de esto se me viene a la cabeza Malthus, si bien ahí la conclusión era mucho más directa: como la población crece de manera geométrica y los alimentos de manera lineal, habrá mucha pobreza en el mundo. Sin embargo, este problema se resuelve sólo: el fondo de salarios es suficiente para satisfacer una cierta cantidad de población al salario de subsistencia, por lo que la población es endógena. Si esta aumenta por encima de cierto nivel, pues más pobres se morirán y así retornaremos al equilibrio. El ser humano es la única especie que se preocupa por las demás, y esto me parece muy bien. Pero tengo miedo de que lleguemos al punto en que ya no reconozcamos si es más valioso erradicar la desnutrición o proteger al murciélago orejudo oriental, o cualquier otra especie en vía de extinción. Claramente, estas dos opciones no son mutuamente excluyentes, pero para la teoría de decrecimiento económico pareciera que sí. Debemos buscar el desarrollo sostenible, pero, por favor, no perdamos el enfoque.