¡Cuestión del azar! Perdón, perdón de solo intentar

Por: Santiago Espinosa  & Andrés Felipe Méndez

El desempleo de los jóvenes recién graduados en Colombia llegó a” “%. La fuga de cerebros es alarmante, de cada” “aparentes genios,” “de ellos salen del país en busca de mejores universidades. El porcentaje de deserción en las instituciones de educación superior Colombianas es temible, el “ ” % de los jóvenes que inician sus carreras no las terminan . Los resultados de las pruebas PISA publicadas por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), que comparan el nivel de educación de 70 países, nos ubico el año pasado en el puesto” , “el 47% de nuestros estudiantes no logra un nivel aceptable de desempeño. De cada” “estudiantes, sólo” “se dedican a la investigación. En Colombia se leen” “libros en promedio por año, uno de los promedios más bajos de Latinoamérica.

¿No se dan cuenta? Todo está en orden y bajo control. Nuestra educación pinta cada día mejor.

No hay nada de qué preocuparnos. ¿A quién le importan estas cifras que solo pretenden dañar la imagen del país? ¿No recuerdan? Somos Bogotá positiva, ¡Colombia positiva!

A pesar de todo esto es evidente lo bien que estamos. El déficit de las universidades públicas en Colombia solo está cerca de medio billón de pesos y hay quienes protestan que la educación dejo de importarle al estado, que imprudentes. Es gratificante que los intereses de los créditos para educación superior de Icetex bajaron de 13% a 4 % anual, ya son muy parecidos a los intereses promedio para comprar carro, ya estamos logrando una educación de mercado. Nos sentimos privilegiados de vivir en un país donde las mejores universidades privadas aumentan el costo de sus matriculas en pro del conocimiento –claro está-, en lo máximo permitido. ¿No es esto un claro incentivo para aumentar nuestro orgullo por esta hermosa nación? ¿No es esto un incentivo como los subsidios para educación de familias en acción, que lograron aumentar el consumo de cerveza tal como se pretendía? ¿No es esto un refuerzo positivo como diría B. F Skinner?

Nos sentimos indignados al no entender por qué hay movimientos estudiantiles como el GEC (Grupo Estudiantiles Confederados) seriamente preocupados por el futuro de la educación en nuestro país. Como dijo chapulín “que no cunda el pánico”, pues un estudiante que no pudo pagar la matrícula en la fecha inicial, tiene un muy amplio plazo, “hasta de 30 días”, para reunir lo que no había podido reunir antes y pagar junto con unos intereses del 10%, los cuales si de alguna manera se pudieran extender a 12 cuotas sumarian aproximadamente intereses de tan solo 120% anual.

Mientras escribimos estas cortas y desordenadas líneas, como estudiantes colombianos, nos sentimos felices de que el gasto exclusivo en investigación de Estados Unidos sea solamente 16 veces el gasto en educación en nuestro país y 2.830 veces superior al presupuesto de Colciencias. Estamos tranquilos pues ¿Quién se va a preocupar cuando el gobierno aumentara durante este año el presupuesto para la educación en un 3,3%? Recordemos que nuestro crecimiento fue solo un poco superior a 4% y además de invertir en educación necesitamos invertir en la seguridad de nuestra nación, en nuestras fiestas de bicentenario y en renovar el parque automotriz de nuestros congresistas.

Confiamos en lo que tenemos, si queremos estudiar, sabemos que el Icetex es la solución, pero si por alguna extraña razón no nos llegan a gustar sus amplias comodidades, saldremos este domingo a comprar la lotería, el baloto o nuestro chance preferido y seguiremos confiados creyendo que en este país el estudiar es cuestión de azar. Perdón, perdón de sólo intentar.