¿Es el mejor momento para una reforma a la Tributación Minera?

Por: María Paula Díaz Bejarano
mp.diaz10@uniandes.edu.co

En los últimos diez años, Colombia ha logrado duplicar su producción minera. La importancia de este sector en términos de recaudo es indiscutible. Como lo afirma León Teicher, ex presidente de Cerrejón, el sector minero aporta más de 50 billones de pesos anuales, que prácticamente estarían cubriendo el 60% de la inversión pública del país. ¿Cuál es el problema de estas altas cifras? El problema radica en que genera una mayor dependencia de los proyectos de infraestructura, vivienda y educación, a lo que ocurra en la producción minera.

Así como hemos sido exitosos en términos de producción, en parte porque contamos con la bonanza del sector minero, hemos sido menos exitosos frente a los conocimientos geológicos y los hallazgos de reservas petroleras. La exploración se convierte en una herramienta secundaria cuando hay bajos ciclos de petróleo y carbón. ¿Por qué? Frente a una caída en los precios de los commodities las compañías recortan los proyectos que no generan flujos de caja instantáneos, y por lo tanto, los proyectos de exploración pasan a posponerse. Además, las empresas se ajustan operativamente, es decir, cuentan con lo indispensable para poder funcionar. Frente a este panorama, ¿qué debemos hacer para enfrentar la coyuntura actual?

Por un lado, prestarle mayor atención al tema de la Competitividad. En este sector, la competencia por inversión resulta tan fundamental como en otros sectores productivos. Cuando los inversionistas observan que no cuentan con un conjunto de factores favorables, que de algún modo respalden sus inversiones, deciden posponer sus planes o invertir en otros países que ofrecen una mayor ventaja competitiva. Debido a que la reforma tributaria acelerada ha dejado un nivel superior de tributación al 45% (sin tener en cuenta el valor de las regalías para las empresas) y que el Government Take en Colombia es superior al 79%, el hecho de tributar una altísima proporción de los ingresos de forma más onerosa que en otros países, es un factor poco atractivo para las inversiones. Y esto, sin tener en cuenta que en algunas regiones, dada la débil presencia estatal, las empresas privadas deben entrar a “reemplazar al Estado”, incurriendo en costos de seguridad. Debemos hacer de este ciclo de precios bajos un motivo para aumentar la inversión.

Por otro lado, es fundamental contemplar una reforma a la tributación minera vigente. Como lo afirman Duanjie Chen y Guillermo Perry, es necesario revisar el régimen fiscal actual, porque además de causar costos excesivos de eficiencia y reducir la inversión, no le permite al Estado captar una fracción alta de las rentas en los buenos tiempos y en los mejores proyectos. Se deben capturar rentas implementando tres criterios claves: eficiencia, recaudo y capacidad administrativa. Eficiencia en el sentido de evitar incentivos inapropiados a la inversión, y recaudo en términos de estabilidad y continuidad. Se propone el Resource Rent Tax (RRT), también llamado impuesto a la “renta económica” del recurso. Frente a las regalías, el RRT propone reducir las tasas actuales, a partir de un mejor control de precios de transferencia para no perder el recaudo. Por otro lado, el RRT frente al impuesto a la renta y el CREE, propone deducirlo con el fin de evitar perder ventajas de eficiencia, pero a cambio de compensar con una mayor tasa. Debido a que la implementación del RRT puede poner en riesgo las concesiones existentes, esta reforma en la tributación minera se compromete en ser aplicada sólo a las nuevas concesiones, además de ser compartida con las regiones productoras, que en la última reforma se vieron afectadas.

Sin lugar a duda, la implementación de los cambios mencionados, resulta ser la fase más crítica del proceso. La reforma que se busca implementar debe hacerse en el momento indicado. Mientras en períodos de precios altos es más difícil hacer ajustes, debido a que hay enormes ganancias para todos y vender la idea de un ajuste resulta ser más costosa, en los momentos de precios bajos vender la idea de reformar el sistema tributario puede ser menos costosa, pero serán mayores las restricciones fiscales. De esta forma, como lo afirma el Viceministro de Hacienda Andrés Escobar Arango,  dado que atravesamos por una fase de precios bajos, podría estudiarse la propuesta de incluir el RRT, pero restringiéndola a nuevos proyectos, pues de lo contrario, la pérdida de ingresos para los entes territoriales la haría una política no viable. Además, la reforma debe contar con un sistema de fácil ejecución y que evite, por encima de todo, caer en un “hueco fiscal”, con el fin de que los estímulos que se pretende generar, lleguen a quienes lo requieran. En medio de todo, resulta fundamental identificar los tipos de minería, con el fin de implementar una política tributaria diferencial.

Como se observa, el panorama actual es complejo y debemos hacer que los ciclos actuales de precios bajos no se conviertan en un estímulo a la desinversión, sino en un motivo para generar más inversión. Por este motivo, comparto la idea del ex presidente de Cerrejón León Teicher, al afirmar que se debe tener especial cuidado con los mensajes que se le están enviando a los inversionistas, y tener en cuenta las lecciones aprendidas. Debemos contemplar la idea de un sistema estable, durable y diferenciable, que logre garantizar la viabilidad de aquellos proyectos que, aunque no generan flujos de caja inmediatos, son proyectos rentables a largo plazo.

Bibliografía

Chen, D. & Perry, G. (2015) Mining taxation in Colombia. University of Calgary, Vol. 8, Issue 7.

Los Andes, University (2015, 26 de febrero). Tributación Minera en Colombia.