Beber o no beber, esa es la cuestión. El dilema de los recursos hídricos en Colombia

Por: Laura Aristizabal & Jairo Alberto Espejo

El agua: Llena océanos y mares, anega nuestros ríos y ciénagas, nutre nuestra tierra virgen, llena los surcos dando vida, y aún así, ignorantes que somos, desconocemos su inherente importancia. Colombia se baña cada año en2,112 km3 de agua lo que nos convierte en una potencia hídrica a nivelmundial. Empero, al ser un país con abundantes riquezas acuíferas y con un gran potencial hídrico, nos encontramos ante un panorama lleno de incertidumbres; ¿Qué uso podemos dar a nuestros prolíficos recursos hídricos? ¿Qué valor le otorgamos al agua los colombianos? Estas son sólo algunas de los interrogantes que debemos contestar ante la inminente competencia que seavecina por el agua.

Como se puede elucidar del Mapa No.1 (El tamaño de cada uno de los países corresponde a su oferta de recursos hídricos), Colombia posee una significante ventaja comparativa frente a otras naciones en materia hídrica. Dicha ventaja puede ser atribuida al acceso a dos océanos (Atlántico y Pacífico), más de 30 ríos de caudal grande como el Magdalena y el Cauca, alrededor de 755,000 micro-cuencas conformadas por aguas de escorrentía de ríos y quebradas por las que corren 67,000 m3 de agua por segundo, además de lagunas y aguas subterráneas. Sin embargo, demostramos desconocer la realidad hídrica que está protagonizando el país, dilapidando así nuestros recursos naturales. Ello puede verse a partir del Mapa No.2, el cual ilustra la producción de energía hidroeléctrica a nivel mundial; Colombia se encuentra atrasada en la explotación de sus recursos hídricos frente a países que poseen menores reservas de agua como la Unión Europea. El agua provee unos ingresos potencialespara Colombia dado que la energía hidroeléctrica es una fuente renovable y sostenible, convirtiéndose así en una alternativa viable para resolver el problema de escasez que se avecina con el futuro agotamiento de combustibles fósiles tales como el petróleo y el carbón. Aprovechando la ventaja comparativa que posee Colombia en la generación de energía hidroeléctrica, podremos explotar nuestras reservas acuíferas de manera eficiente y productiva, produciendo energía para exportación en el largo plazo. Este es un proyecto que puede llevarse a cabo mediante la adecuación de plantas hidroeléctricas tanto en las costas cómo en los cauces de los grandes Ríos como el Magdalena,  permitiéndonos explotar nuestros recursos hídricos de dos maneras:

1. La Energía hidroeléctrica, un bien de exportación: Por medio de la adecuación de cables y torres eléctricas, Colombia podrá suplir la demanda de energía transfiriendo la electricidad generada a los países importadores. Este modelo de exportación energética se empleaba anteriormente con Venezuela, sin embargo podría ser difundido a otros países Latinoamericanos cuya cercana localización permita la transferencia de energía de Colombia al país importador.

2. La energía hidroeléctrica para añadir valor a materias primas y bienes de exportación: Este proceso implica el uso de la energía hidroeléctrica como parte del proceso de producción de otros bienes, generando un valor agregado al bien de exportación. Podríanmontar plantas de electrólisis [1] para el procesamiento de minerales u otros productos de exportación intensivos en energía. Un ejemplo de esto es la futura construcción de la hidroeléctrica ltuango Pescadero, con la cual se podrán procesar los grandes yacimientos de sulfato cúprico que se encuentran y producir así cobre puro para exportación con valor agregado.

Mapa 1: recursos hídricos mundiales

Mapa 1: recursos hídricos mundiales

Mapa 2: industria hidroeléctrica en el mundo

Mapa 2: industria hidroeléctrica en el mundo

Una alternativa viable podría ser la importación de minerales, los cuales serían procesados por medio de la energía generada por hidroeléctricas y reexportarlos al exterior como metales con valor agregado. Un ejemplo que nos permite ilustrar lo anterior es  la producción de aluminio extraído de la bauxita. El aluminio es un material de gran valor económico ya que es una materia prima industrial de gran demanda debido a su fácil empleo y manipulación. Dado que Colombia no es un gran productor de bauxita, podría recurrir a la importación de ésta de Guyana, para así procesarla a través de la electrólisis y producir aluminio puro con valor agregado, apto para exportación. De esta manera, la economía colombiana mejoraría el aprovechamiento de nuestros recursos hidrológicos.

Desafortunadamente, la exorbitante oferta hídrica del país ha conllevado al despilfarro del agua y a carecer por completo de una disciplina en el manejo de nuestros recursos hidrológicos. Por lo tanto, es de vital importancia implementar políticas que impacten social y económicamente el valor del agua, para demostrarles así los consumidores que la sensación de que el agua se está acabando es real. Para el gobierno entrante  es más que una obligación elaborar una política del agua porque solo así podrá lograr que los recursos hídricos en Colombia no sean un motor de desigualdad, conflicto y pobreza; sino que al contrario sean un factor determinante para el desarrollo económico del país. Por lo tanto  el Estado debe comprometerse con el futuro hídrico del país ya que de otra manera el destino de los beneficios provenientes del agua se esfumaran como muchos otros lo han hecho y no habrá forma alguna de devolver aquello que por la ignorancia se habrá perdido.

Sin embargo durante los últimos años el país ha mostrado algunos avances hacia la gobernabilidad del agua, la preservación de sus ecosistemas y el cuidado de la biodiversidad mediante foros organizados por gremios interesados, el Estado, organizaciones internacionales y los mismos ciudadanos. Aunque estamos lejos de tener una conciencia social hacia el agua, se están realizando eventos que muestran la posibilidad de que algún día el país aproveche su riqueza hídrica. Por esto en los últimos meses se realizo el foro nacional “se agota el agua” donde se tuvo la oportunidad de reflexionar acerca del tema y escuchar experiencias internacionales, principalmente de Holanda, un país que ha podido implementar una política exitosa del agua gracias al reconocimiento del valor económico del agua y de la creación de conciencia social sobre lo que significa el recurso hídrico. Además se expusieron diferentes puntos de vistas sobre lo que Colombia debería hacer en materia de exenciones e incentivos para conservar las riquezas hídricas.

En principio el consultor de la Comunidad Andina de Naciones, Ernesto Guhl, advirtió sobre la importancia de regular la actividad minera ya que existen proyectos que afectan negativamente los recursos hídricos. Por lo anterior, Colombia enfrenta un gran desafío  para encontrar el equilibrio en la obtención de ganancias del llamado boom minero y el cuidado y conservación del medio ambiente, donde para esto deberá crear leyes claras que ayuden a  que la mayoría del dinero que se obtenga de la explotación del sector minero  se reinvierta en la protección del ecosistema, la construcción de plantas de tratamiento y purificación del agua, y principalmente en la creación de redes de distribución hacia los más pobres.

De igual forma los presidentes de los diferentes gremios como el SAC (Sociedad de agricultores colombianos) ANDESCO (Gremio que agrupa las empresas de servicios públicos) y ACOLGEN (Gremio generador de energía) manifestaron sus preocupaciones sobre el agua. Los agricultores según SAC representan el 54 por ciento de la demanda del agua, lo que significa que si se hace una política económica de impacto real sobre el agua el precio de los alimentos reduciría significativamente. Esto sucedería si se presentaran alguna de las siguientes situaciones: En primer lugar si la sociedad en general tomara una conciencia  del agua y de su importante valor social, y en segundo lugar si se aplicara un sistema de multas y sanciones para aquellos que no usan el agua racionalmente. Así se podría lograr que el consumo del agua fuera mucho más económico y los procesos productivos dependientes de este recurso fueran más rentables.  De igual forma el gremio presento trabajos que se han ido adelantando en los cultivos de flores, banano y arroz que han logrado disminuir la demanda de agua donde alternativamente han utilizado las aguas lluvias como materia prima.

Por su parte, ANDESCO mostro su preocupación de que solo el 43 por ciento de los páramos cuenten con planes de manejo ambiental y que el resto se haya dejado en manos del comercio ilegal impactando en el aumento del precio del agua al no tener que responder a ningún control estatal. Finalmente María Zulema Vélez, presidenta de ACOLGEN señalo la importancia del agua en la generación de energía eléctrica y subrayo que los ambientalistas deben trabajar de la mano de los economistas ya que cada uno debe aprender del otro para poder generar proyectos de impacto real.

Podemos entonces concluir sobre el hecho que el agua es un recurso estratégico, el cual ha sido desaprovechado y despilfarrado a través de los años. Es vital generar una disciplina en el manejo del recurso hídrico que nos permita explotarle de manera eficiente y reconocer el verdadero valor que acarrea. Por ello se deben diseñarse políticas que incentiven el buen uso y cuidado de los recursos acuíferos de Colombia. Así pues, la construcción de hidroeléctricas y plantas de electrólisis viabilizan la posibilidad de explotar nuestros recursos hídricos de manera eficiente y productiva, ofreciéndole a Colombia la oportunidad de especializarse en aquello en lo que posee ventaja comparativa. Dicho esto, no sólo nos concientizaremos de la verdadera abundancia hídrica que vive el país en la actualidad, sino también tomaremos provecho de ello, beneficiando a nuestra economía. Debemos reconocer el verdadero valor que poseen nuestros yacimientos de agua para así diseñar políticas que nos permitan garantizar su efectiva renovación.  Asimismo, vía disminución de impuestos o aumento de subsidios, el Estado debe crear estímulos para asegurar la conservación y restauración de los ecosistemas hídricos, garantizando así la protección de los recursos hidrológicos del país.  Cada vez que bebemos un vaso de agua, tomamos un baño, chapuceamos en una piscina, o simplemente disfrutamos el apacible sonido de un arroyo, tiene un valor intrínseco que debemos comenzar a reconocer.

Nota al pie

Electrólisis: Método electroquímico mediante el cual se emplea energía eléctrica para extraer y purificar industrialmente metales y materias a partir de minerales y compuestos que se encuentran en la naturaleza.

Bibliografía

SASI GROUP (UNIVERSITY OF SHEFFIELD) Y MARK NEWMAN (UNIVERSITY OF MICHIGAN). WorldMapper: The worlds as you’ve never seen it before. [base de datos en línea]. (2008). [Consultado el 4 mayo. 2009]. Disponible aquí.