ENTREVISTA A FELIPE CASTRO PACHÓN

Entrevista Felipe Castro Pachón

Edgar Sebastián Angarita

Subdirector Entrevistas y Reportajes

Estudiante de Economía

Universidad de Los Andes

es.angarita@uniandes.edu.co

 

Francisco Javier Vargas

Miembro de Entrevistas y Reportajes

Estudiante de Economía

Universidad de Los Andes

fj.vargas@uniandes.edu.co

 

 

Felipe Castro Pachón es Economista de la Pontificia Universidad Javeriana y tiene una maestría en Administración Pública y Gobierno-London School of Economics and Political Science. Actualmente, Felipe es subdirector del Centro de Desarrollo Sostenible para América Latina y el Caribe de la Universidad de Los Andes. La revista Supuestos habló con él para tener una perspectiva amplia acerca de lo que significa el Desarrollo Sostenible y cuáles son los retos que este supone para el país y para el mundo.

¿Qué tan importante cree que está siendo el concepto de Desarrollo Sostenible en el marco de las políticas públicas que ha empezado a implementar o pretende implementar el actual gobierno?

Yo creo que el tema de Desarrollo Sostenible cada vez tiene más relevancia en las discusiones de política pública y básicamente esa relevancia se debe a que es un tema cada vez más urgente. ¿Y por qué es urgente? Porque venimos de un modelo de desarrollo basado en el crecimiento económico. Digamos que después de la Gran Depresión, hubo una urgencia en términos de generar prosperidad en los países, de aumentar el bienestar de las personas y en los últimos 50 años ese proceso de crecimiento ha empezado a contar con ciertos límites.  Esos límites del crecimiento se deben a algo que se llama límites planetarios, que hacen referencia a que el planeta tiene ciertos límites ecosistémicos, que ya están empezando a ser afectados por el crecimiento, lo que pone en riesgo la supervivencia del hombre. En ese sentido, es un tema urgente, veníamos de una urgencia económica, que choca con el tema medioambiental, y en ese sentido las políticas públicas tienen que actuar.

Concretamente, ¿usted tiene conocimiento de qué tanto peso tiene este enfoque en las políticas que se pretenden implementar actualmente?

Digamos que Colombia ha tenido una agenda medioambiental bastante activa, sobre todo a nivel internacional. Por ejemplo, en la reunión de Río en 1992, en la reunión de Río+20 de 2012 Colombia tuvo un papel muy importante, porque puso sobre la mesa la necesidad de mantener y conservar el medio ambiente. Eso hizo que al menos en el último gobierno, el Desarrollo Sostenible tuviese un papel muy importante. Se desarrolló la misión de crecimiento verde, que buscaba repensar el crecimiento económico, tenía como enfoque mantener la sostenibilidad. También se participó mucho en la discusión de los ODS. Hubo también un avance en las energías renovables, se abrió paso a un marco jurídico y a unos incentivos para avanzar en ese sentido. Se introdujo el impuesto al carbono, por ejemplo, que fue un impuesto a la gasolina, que se destinaría a compensar las emisiones de CO2; esto es algo revolucionario en América Latina, sólo México y Chile tienen ese tipo de impuestos. Se empezó a hacer uso de impuestos verdes, como el impuesto a las bolsas plásticas. Entonces, en el último gobierno sí hubo un avance concreto.

En esa medida, ¿se podría pensar que estas políticas son más de Estado que de gobierno?

Son políticas que comenzaron como políticas de un gobierno en específico, pero que son políticas que han tendido a volverse políticas de Estado. Esto, porque este tema está relacionado con la supervivencia humana. Estamos en un proceso que ha trascendido a los gobiernos. Con este cambio de gobierno, de las cosas que se han mantenido, y de las cosas a las que se les ha dado continuidad, está toda la agenda del Desarrollo Sostenible, obviamente cambia el lenguaje, cada gobierno tiene su lenguaje, pero la urgencia de seguir avanzando en este tema persiste. Entonces puede ser una política que empezó como una política de gobierno y se está volviendo, al menos en el mediano y largo plazo, de Estado.

En este contexto, ¿considera que Colombia ha sido uno de los países pioneros en llevar a cabo este tipo de políticas?

Colombia ha sido uno de los países que ha tenido un protagonismo importante en el proceso de llevar estos temas al debate internacional, en el tema de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y en el marco de la cumbre de París, y en el paralelo digamos que ha habido avances.

¿A qué cree que se debe eso?

Se debe a una política exterior efectiva que tomó ese liderazgo. Porque si uno ve a Colombia en los rankings que hay de Desarrollo Sostenible, no necesariamente está adelante. Entonces en términos de política pública hay grandes retos, pero en términos de política exterior y de incidir en los debates públicos el país ha realizado un avance importante.

En este contexto, es importante realizar un enfoque a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), por eso queremos preguntarle, ¿qué son los ODS?

Los ODS son una conversación, son un acuerdo de Naciones Unidas: 193 países se pusieron de acuerdo en que la agenda de Desarrollo de 2015 a 2030 iba a ser el Desarrollo Sostenible, y se pusieron de acuerdo en aterrizar dicho desarrollo en 17 objetivos y 169 metas, entonces eso definió la cancha, los ODS marcan la cancha. Entendemos que Desarrollo Sostenible es acabar la pobreza, acabar el hambre. Entendemos que es garantizar salud y educación. Entendemos que es igualdad de género, acceso a agua potable y a energías renovables. Entendemos que la gente debe tener trabajo, que debe haber crecimiento, innovación. Entendemos que la desigualdad entre los países afecta también ese desarrollo inclusivo y, entendemos que hay unas metas ambientales. Entendemos que para esto se necesita paz y que esto no es sólo asunto del gobierno, sino que hace parte de un marco de alianzas con el sector público y el sector privado del país. Nos ponemos todos de acuerdo y cada institución tiene que alinearse con un compromiso para que se dé esa conversación entre las dinámicas ambientales, económicas y sociales. Sin embargo, pasar de ahí a la implementación de políticas es otra cosa. Por el hecho de que existan los objetivos, no somos mejores per se; estos lo que hacen es poner en primera línea esta conversación.

Tenemos entendido que antes de los ODS estaban los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), ¿en qué se diferencian estos de los ODS?

Ahí hay varias diferencias, uno es que los ODM son mucho más sociales, su enfoque está mucho más en el componente social del desarrollo, no incluye temas ambientales en concreto, y en términos económicos también se quedan muy cortos. Segundo, eran más una receta que una conversación, estos salieron de un grupo de expertos que definieron un marco de pasos que los países de bajo desarrollo debían implementar, era una agenda del Sur impuesta por el Norte. Una conversación parcial, mientras que los ODS son una negociación amplia.

Entonces, ¿qué tanto se ha pasado de la conversación a la implementación de políticas públicas en el contexto de los ODS?

Yo creo que hay dos niveles, uno es un nivel de apropiación, en el que los países hacen una declaración pública de que son parte de esa conversación, los gobiernos incluyendo esto en sus planes de desarrollo, las empresas incluyendo esto en sus planes de sostenibilidad y la sociedad como un todo conociendo los ODS, siendo parte de esa conversación. Colombia ya ha hecho un gran paso aquí, ya hay un documento de política que define las metas a 2030, tanto en el plan de desarrollo anterior como en este se mencionan de manera explícita. Entonces, al menos hay un compromiso político.

Lo segundo es ver cómo se avanza en términos de política pública, hay que ver cómo se va en ese proceso y yo creo que ahí es donde estamos un poco más atrasados. Los problemas de estas políticas son dos: el primero, es que son políticas intersectoriales, es decir que no dependen de un solo ministerio o de un solo sector, son políticas que tocan diferentes sectores; además, son políticas que requieren un compromiso político muy grande. Son decisiones complejas de tomar y que toman tiempo. Por ejemplo, el problema de la contaminación del aire, que está afectando en gran medida a la ciudad de Bogotá, es un tema que no se puede reducir simplemente al hecho de que los Transmilenios contaminan y a que no se renovó la flota de buses. Las principales fuentes de contaminación del aire son los camiones, las políticas de chatarrización no han servido y muchos de los camiones que andan en la calle hoy en día no deberían andar. Tenemos un problema de las industrias; industrias contaminantes, ya que a pesar de que existen las leyes ambientales, no hay capacidad del Estado (en este caso de las autoridades ambientales locales) para hacer cumplir esa normatividad. Tenemos un fenómeno social que son las motos, hay una clase media cada vez más grande, hay mayor capacidad de adquisición de bienes, entre estos las motos. Ha habido un crecimiento exponencial de las motos y estas son muy contaminantes.

Ahí también tenemos un problema de movilidad, que son los Transmilenios y los SITP que no han logrado salir, entonces hay problemas a la hora de tomar medidas oportunas para que el sistema de transporte no contamine. Tenemos un problema de política pública nacional, que está asociado con la chatarrización de camiones, tenemos un problema de capacidad del gobierno para hacer cumplir las reglas, y tenemos un fenómeno social en términos de que la gente simplemente está demandando y comprando muchas motos. 

Entonces decidir esto no es sacar un decreto que diga: “Bogotá tiene que tener tantos  niveles de calidad del aire”, no, es un tema complejo, que a la gente hay que bajarla de la moto, que a la industria hay que apretarla, que hay que invertir en la renovación del parque automotor y que eso puede subir los precios de los pasajes. En fin, son temas complejos que llevarlos a la practica en términos de política pública parece un gran reto. Entonces, creo que se está avanzando, pero esto toma tiempo, y es un proceso difícil de implementar en términos políticos.

Dentro de las políticas que ya se han avanzado en la práctica, ¿hay alguna que destacaría?

En la dimensión social del Desarrollo Sostenible es en donde se ha avanzado de manera más decidida. Colombia ha venido disminuyendo los niveles de pobreza de manera sistemática, las políticas sociales han logrado mejorar el acceso a educación, han logrado el acceso a la salud, el déficit de vivienda (que es otro de los componentes importantes del desarrollo sostenible). También ha venido cayendo; digamos que ha habido una política activa. Ahora, en términos económicos, también han habido avances, creo que todo el tema de crecimiento del PIB, todo el tema de disminución del desempleo, el aumento de la formalización laboral, ha sido un tema muy efectivo.  El problema entra con el tema medioambiental, ahí es donde empiezan a reñir esos procesos: Colombia no ha logrado avances en el tema de deforestación, estamos con la tasa de deforestación más alta de los últimos años, entre otros.

Hablando del ámbito social y económico del desarrollo sostenible, uno generalmente podría pensar que Desarrollo Sostenible se refiere más a temas medio ambientales o de protección de recursos naturales, pero en sí, ¿cuál es el papel concreto de ese ámbito social y económico en esa idea de Desarrollo Sostenible?

Sí, la definición clásica de Desarrollo Sostenible es propender por el desarrollo en las tres dimensiones, que son: la dimensión social, la dimensión económica y la dimensión ambiental. ¿Cómo entiende uno la relación entre esas tres?  Yo creo que, primero, lo social está en el centro, las personas están en el centro del desarrollo, no es un tema de conservar unas maticas, no es un tema de conservar ecosistemas, las personas necesitan ambientes sanos para poderse desarrollar libremente, para vivir, para trabajar, para moverse. Entonces, el corazón de la agenda del Desarrollo Sostenible son las personas.

Esta debe ser una agenda también que permita generar prosperidad, que permita generar crecimiento económico. En la medida en que se reparta pobreza no se logra desarrollo, hay que repartir riquezas, hay que repartir utilidades, y el piso de todo esto es el ambiente, sí, porque las personas vivimos en un planeta. Las industrias y empresas desarrollan sus negocios en un entorno y ese entorno hay que conservarlo, ese entorno hay que cuidarlo y creo que el concepto de limites planetarios es muy útil para entender ese concepto. Y es que no estamos hablando de no usar los recursos naturales, no estamos hablando de tener cero emisiones de CO2; el punto es que el planeta tiene unos límites y que, en la medida que nosotros transgredamos esos límites, se generan unas inestabilidades, y el planeta puede cambiar sus condiciones actuales, y ese cambio de condiciones puede afectar el desarrollo de las personas.

Es muy importante entender que esto no es un tema de conservar el planeta per se, es un tema de garantizarle la vida a las personas, un tema de garantizarles la oportunidad de desarrollarse a través de la generación de riqueza, de aumento de las utilidades, pero se trata de hacerlo en un marco que no transgueda los limites planetarios, eso es el desarrollo sostenible.

¿Cómo un tema de desarrollo de las capacidades de los individuos?

Exacto, eso es parte también del componente social, el tema de inclusión, el tema de cerrar esas disparidades de unos que tienen mucho y otros que tienen poco, cerrar las disparidades también en términos de la libertad de elegir, del acceso a las oportunidades.

Ahora bien, ¿qué es el CODS?

El CODS, es el Centro de los Objetivos Desarrollo Sostenible para América Latina y el Caribe.  Es un punto de encuentro, es una plataforma, en la que queremos potenciar el rol de la universidad y el rol del conocimiento en esa conversación acerca de los ODS. Lo que queremos es potenciar toda esa capacidad de investigación que tienen las universidades, para llevarla a tener una incidencia en los debates públicos. 

¿Cuáles son las áreas de trabajo del CODS?

Una es la labor tradicional de las universidades en términos de investigación, es desarrollar una agenda de investigación con un diferencial importante, y es que es un tema urgente para América Latina, y es una agenda de investigación que busca conectar investigadores de la región.

El Segundo Componente es el tema de formación, en eso básicamente estamos tratando de tener un portafolio de formación y educación utilizando los MOOCs, que son los Cursos Masivos Abiertos en Línea. Básicamente, lo que buscan estos cursos es llevar estas conversaciones a la mayor cantidad de personas, muchas de las personas no conocen que son los ODS, no entienden lo que implica el Desarrollo Sostenible; la idea es que el centro también haga una labor pedagógica.

El tercer componente es la esencia de los dos anteriores, es un tema de incidencia y es ver cómo llevamos el conocimiento al debate público. Buscamos todos los vehículos para lograr incidir en los debates públicos de Desarrollo Sostenible.  Eso es básicamente lo que hacemos, o lo que estamos empezando a hacer; este es un centro nuevo, empezó a finales del año pasado, estamos hasta ahora empezando.

Y en esa medida, ¿qué tanto los estudiantes de la Universidad de los Andes podemos inmiscuirnos en el trabajo que está llevando a cabo el Centro?

El hecho que el centro esté en la Universidad es un beneficio de doble vía, mucha de la capacidad que tenemos acá, viene de estudiantes, de profesores que están destinando medio tiempo al centro, estudiantes que también están terminando su pregrado o haciendo su maestría. Sumado a esto, la idea es que el centro también sirva para potenciar lo que están haciendo los estudiantes en términos de sostenibilidad, no tenemos definida una agenda especifica de actividades concretas, pero el centro esta para eso. El centro está para que nos encontremos, para que veamos oportunidades de potenciar lo que se viene haciendo.