ENTREVISTA A NASTASSJA ROJAS

Las vicisitudes de la migración venezolana

 Nastassja Rojas es una politóloga e internacionalista venezolana que se ha especializado en el estudio de los movimientos migratorios y de género en América Latina. Tiene una maestría en Relaciones Internacionales de la Universidad Javeriana y un PhD en Derecho de la Universidad Nacional. Es considerada una de las personas más influyentes en el análisis de las causas y consecuencias de la migración en Venezuela. El objetivo de la entrevista es poder extraer información crucial para el entendimiento de las dinámicas de dicha migración e intentar interactuar con políticas de migración desarrolladas en el país.  

William Andrés Cuellar

Wa.cuellar10@uniandes.edu.co

Santiago Pérez C.

s.perez1@uniandes.edu.co

Estudiantes de Economía

Universidad de los Andes.

 

¿En qué se encuentra trabajando actualmente? ¿Está trabajando en algún tipo de proyecto sobre las dinámicas migratorias en Colombia?

En temas de migración actualmente tengo dos proyectos. Por un lado, migración en cuanto a mujeres, el cual explora cómo todo el sistema internacional y todo lo que está construido en cuanto a refugio no responde a las características propias de la movilidad de las mujeres. Los derechos humanos y el sistema de protección tienen una deuda histórica con la migración de las mujeres en términos de protección. Por otro lado, la migración intelectual, particularmente la salida de los profesores e investigadores de Venezuela cómo afecta la agenda interna y cómo ha desplegado una agenda a nivel regional.

 

¿Cuáles cree que han sido las principales causas del fenómeno migratoria en Venezuela?  

Por mi propia experiencia, yo tenía como un prejuicio sobre las razones que derivan la migración desde Venezuela y cuando hice el trabajo de campo iba con la idea de que lo que impulsaba esto de fondo era una razón política. En el caso venezolano uno no puede desconocer que todo lo que está sucediendo tiene una raíz política, incluso los temas económicos no tienen una raíz netamente económica sino eminentemente política. Pero en el fondo, con los migrantes que yo hablaba, ellos manifestaban que ya estaban completamente ajenos al fenómeno político, no les interesaba si gobernaba la oposición o el oficialismo, sino sus razones para migrar eran temas de cubrimiento de necesidades alimentarias y de salud.

 

¿Cree que el impacto de la migración es sectorizado o diferenciado por las características de los individuos? ¿La migración afecta más a los hombres, adultos mayores, mujeres o niños?

 Hay unos temas que se pueden atar a las migratorias que se identifican en el caso venezolano. La primera ola migratoria está asociada a la migración de los petroleros, que llegan con buen capital y son bien recibidos en casi todos los países. Después tenemos una segunda ola que está dirigida a clase media, media-alta, la mayoría sale a estudiar o a invertir, una migración en general bien recibida. En estas dos olas no creo que no había mayor diferencia en cuanto a genero y en cuanto a edad.

 Es en esta última ola migratoria donde tenemos una discriminación muy clara en cuanto a genero y en cuanto a edad. En cuanto a los niños, hay unos problemas graves que se están dando en la zona de frontera, se han registrado índices bastante altos de abandonos de niños, no solo recién nacidos en hospitales sino también más grandes, de entre 5 y 10 años. Y en cuanto a hombres y mujeres eso también tiene un reflejo de cómo está compuesta la sociedad venezolana al interior del hogar, allá el porcentaje mayoritario son hombres, pero la figura de la mujer ha estado dirigida no solamente a quienes toman las decisiones en el hogar sino también son quienes salen, trabajan, consiguen el dinero y lo administran. Creo que eso se ha visto también en temas migratorios, son muchas de las mujeres que han salido, de hecho, con muchas de las mujeres con las que yo hablaba sus parejas siguen en Venezuela, es decir, se mantienen hombres en el país que no se están dedicando casi a nada. Las mujeres que salen deben dedicarse, entonces, a cualquier trabajo, en general, consiguen con salarios muy hostiles que las induce a involucrarse, por ejemplo, con temas que tienen que ver con el conflicto interno. 

 

¿Cómo visualiza las políticas migratorias frente al panorama actual, tanto para el caso de Venezuela como para el caso del gobierno colombiano?

El gobierno venezolano no reconoce que haya crisis migratoria, sino flujo migratorio. Yo sostengo que el principal beneficiario con la salida masiva de venezolanos es el gobierno de Venezuela. Por un lado, la salida masiva de venezolanos lo primero que trajo consigo fue la disminución de las protestas, porque primero sale buena parte de la clase dirigente y la clase media que hace los reclamos por la democracia, entonces se tiene menos gente que esté entorpeciendo sus intenciones, sus fines y sus procesos. Por el otro lado, lo poco con lo que puede subsistir la gente en Venezuela es gracias a las remesas de los familiares que están por fuera, entonces entre más gente salga el gobierno tiene menos bocas por las cuales responder, la situación de salud empieza a tener otra cara y al mismo tiempo envían dinero, que esto le sirve a la gente para conseguir alimentos y algunas medidas.

 En cuanto a Duque, es un tema más político que humanitario. Es más, su posición política lo que permea la política pública. No obstante, más haya de lo que se quiera hacer la pregunta de fondo es si Colombia tiene la capacidad institucional para responder a una crisis de este tamaño.

 

¿Considera que hay un cambio de política pública entre el presidente Duque y el expresidente Santos?

 Si creo que la hay. En el fondo no tanto la política en sí misma, en términos institucionales ni tampoco del papel, pero si en la posición y en la postura que asumen. Lo cierto es que independientemente de la transición de Santos a Duque, sí ha cambiado la política migratoria en Colombia, siendo cada vez más dura, se han endurecido las políticas de entrada y las políticas de permanencia, quienes pueden recibir ingresos y quienes no. Se reconocen la creación de la tarjeta migratoria y como el PET, que permite trabajar. En el caso de Duque, de fondo yo he visto más un cambio discursivo, no un cambio en la vida real y buena parte de la ayuda que se está dando es producto de dineros que han dado otros países.

 

¿Qué tan pertinente considera las políticas migratorias actuales que han implementado los gobiernos de Colombia y Venezuela?

Creo que no son respuestas integrales porque no se han dado a nivel regional. Por ejemplo, lo que pasó hace un par de meses, que Ecuador decidió no dejar entrar con las cédulas, pidiendo pasaporte. Colombia generalmente se utiliza como un puente entre Venezuela y los otros países de destino, entonces esto ocasionó un montón de personas retenidas en la zona de frontera, viviendo en todo el puente. De repente, deciden cambiar otra vez esta política y hay una entrada masiva por un par de días.

 Entonces, América Latina debe tener claro el tratamiento que le va a la crisis migratoria. Por un lado, el tratamiento que le da al gobierno venezolano, asumir claramente que esto ya se trata de un autoritarismo, que ahí ya no hay democracia y hay violaciones a los derechos humanos. Por el otro lado, ante ese escenario cómo se responde de manera conjunta. Mientras esto no suceda, todas las decisiones que se tomen de manera bilateral son insuficientes. 

 

¿Considera que el fenómeno de la migración de Venezuela debe tener un carácter global y, por lo tanto, una política internacional de respuesta?

Esto va en concordancia con lo anterior, creo que tiene que ser un acuerdo multilateral pero no internacional, sino regional. Europa nos ha mostrado con la gestión de la migración que han sido completamente ineficientes, violando los derechos humanos. Entonces creo ellos no tienen nada qué enseñarnos a nosotros en tratamiento migratorio, por lo que creo que al fenómeno en Latinoamérica debemos darle un trato diferente, es un fenómeno particular en nuestra agenda por nuestra cercanía y por la forma como se da el transito.

 

¿Cuáles son las principales consecuencias que sufren las personas que migrar de manera forzosa o por una crisis económica? ¿Qué políticas públicas se pueden implementar ante este problema?

Claramente hay un altísimo grado de discriminación, especialmente por no entender el fenómeno y por no entender las razones por las que migran estas personas. También hay que entender que hay migración de retorno, que es migración que Colombia tiene que aceptar si o si porque son sus propios nacionales, si bien se fueron hace 50 años tienen todo el derecho de regresar.

Lo particular de esta migración a la migración colombiana hace unos años es que, si bien los colombianos migraron por el conflicto interno Colombia, el Estado aceptaba lo que estaba pasando y extendía un brazo administrativo a sus nacionales en Venezuela. Esta migración tiene una particularidad y es la inexistencia de la protección de su propio Estado. Cuando el mismo Estado no protege y no garantiza los derechos humanos de sus nacionales, la comunidad internacional tiene que contestar. Pero eso tampoco está pasando, porque los otros Estados dan el argumento de que no tienen la capacidad o el viejo argumento de la soberanía absoluta, cuando hoy la soberanía se entiende en términos relativos. Entonces son, digamos, invisibles ante el sistema interamericano y ante el sistema internacional.