ENTREVISTA A MIGUEL URRUTIA

Andrés Dávila
Subdirector de Edición & Revisión
Asistente de investigación CEDE
Estudiante de Economía y Gobierno y Asuntos Públicos

ao.davila10@uniandes.edu.co
Universidad de los Andes

25 de septiembre del 2017

 
 Fuente: Facultad de Economía, Universidad de los Andes

Fuente: Facultad de Economía, Universidad de los Andes

Miguel Urrutia es actualmente profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes. Es economista de la Universidad de Harvard y Ph.D. de la Universidad de Berkeley. En su carrera como economista, se ha dedicado principalmente al análisis de la economía colombiana y se ha desempeñado en numerosos cargos públicos y privados. Fue director del CEDE, Secretario General del Ministerio de Hacienda, director del Departamento Nacional de Planeación, Ministro de Minas y Energía, director de Fedesarrollo y Gerente General del Banco de la República, entre otros. Miguel Urrutia habló con Supuestos acerca de su experiencia como tecnócrata e investigador, la coyuntura macroeconómica de América Latina y algunas recomendaciones de política pública relevantes.

 

1.      Cuéntanos un poco de ti y tu experiencia cómo macroeconomista.

Yo no me especialicé en macroeconomía como tal. En el doctorado trabajé principalmente en Histórica Económica y Economía Laboral. Ahora, uno no sabe, economía laboral por ejemplo puede ser muy micro, a pesar de que también tiene aspectos macro. Entonces, este entrenamiento me ha servido para trabajar en macroeconomía, a pesar de que no me he dedicado a desarrollar modelos macroeconómicos o cosas por el estilo. En realidad, lo que he trabajado de macroeconomía durante mi carrera en Colombia han sido dos temas: uno, la parte fiscal y dos, la parte monetaria.

2.      Respecto a tu trabajo en el sector público ¿Cómo fue la experiencia?

Sensacional. Fue muy agradable. Los gobiernos en los que trabajé sí tomaron enserio los estudios. En el Banco de la República o en el DNP la investigación es muy clave. Por ejemplo, cuando yo estuve en planeación nacional, el CONPES trataba muchos temas y consistía en documentos analíticos utilizando las herramientas económicas para sugerir políticas. Con frecuencia, estas políticas se adoptaron y se cumplieron, por lo que para mí este trabajo fue muy interesante y una experiencia positiva.

3.      ¿En qué estás trabajando en este momento?

Acabamos de terminar un proyecto con Marc [Hofstetter] y José Ignacio [López] sobre un tema muy concreto: ¿Cuál debe ser la política de supervisión monetaria en materia de posición propia en moneda extranjera de los bancos? Fue un trabajo con un resultado que parece que interesó, pues nos acabamos de ganar un premio para presentarlo en la reunión de mercado de capitales que va a haber en Cartagena en unas semanas. Fue un tema muy concreto: cual recomendamos que sea el tipo de supervisión a hacer en un país que ya tiene una banca muy vinculada al exterior, particularmente a Centroamérica, ¿qué temas se deben tratar en la supervisión?

Fuera de eso, el proyecto que estoy trabajando contigo, bastante diferente, que es una historia de unos proyectos públicos concretos que se establecieron hace 40 años y que benefician particularmente a los actores sociales. La idea es ver que ha pasado con estas políticas públicas. Es un proyecto un poco más de historia.

4.      ¿Cuál es tu percepción del panorama macroeconómico de América Latina?

Comencemos con Colombia. Creo que la situación macroeconómica en Colombia es muy complicada. Muy complicada porque hay inmensas presiones de gasto social, por ejemplo para el cumplimiento de los acuerdos de paz, pero no hay plata. No hay plata por que el país se ha quedado corto en el ajuste con relación a los precios de los bienes primarios que nosotros exportamos. Tenemos un problema fiscal muy grande, pues se redujeron los ingresos tributarios dramáticamente y la reforma tributaria que presentamos en la comisión para la reforma se aprobó solo parcialmente. Claramente, las exportaciones no han reaccionado como algunos esperaban, no yo pero como algunos lo esperaban, a la devaluación de la tasa de cambio. Definitivamente, hay una presión muy grande de déficit fiscal y déficit de balanza de pagos que tiene que resolverse. Entonces, desde todo punto de vista la situación es complicada.

Obviamente hay similitudes en el resto de América Latina. Brasil tiene una situación que no se esperaba por parte de la comunidad internacional. Tuvieron una caída grande en la tasa de crecimiento y una situación política muy compleja. Ahora, Brasil es muy grande. Cuando uno habla de América Latina habla en parte de Brasil, lo que también implica un problema. En Argentina existen problemas económicos todavía y ni hablar de Venezuela y de Ecuador. Muchos de los países tienen problemas similares, como por ejemplo, un déficit fiscal creciente que lleva a aumentar la posibilidad de que se produzca una crisis externa o de inflación.

Ya a nivel más concreto, casi todos los países de América Latina tienen un sistema de seguridad social inviable. Colombia definitivamente tiene que enfrentar la reforma pensional, al igual que Brasil y la mayoría de los países del continente. En definitiva, estamos pasando por una época difícil.

5.      El choque sobre los precios de los bienes básicos, particularmente sobre los precios del petróleo, implicó dificultades importantes para el desempeño económico de América Latina, en especial para Colombia ¿Este golpe ya fue superado?

América Latina es muy grande. No sé, por ejemplo, si recientemente ha habido buenas noticias en Brasil o Ecuador. En el caso nuestro, creo que con un poco de calma podríamos recuperar el crecimiento en el futuro cercano. Ahora, claramente no vamos a volver a crecer al 5%, pero si se toman unas medidas que en el caso colombiano son viables, no hay ninguna razón para pensar que la economía colombiana no se recupere del todo.

6.      El comercio es una actividad económica importante para América Latina ¿Ha logrado recuperarse? ¿Es motivo de expectativas positivas?

No ha repuntado lo suficiente. Yo nunca he creído que las exportaciones dependan totalmente de la tasa de cambio, dependen de muchas otras cosas. Dependen en el fondo de la productividad. Sí ha habido algo de recuperación, pero ha sido poca. Las exportaciones colombianas realmente han reaccionado muy poco a la devaluación y ahí hay muchas cosas por hacer. Acabo de leer un documento del Banco de la República sobre los costos de comerciar. Lo que muestran es que en Colombia en la actualidad hay una prima negativa grande a las exportaciones. Hay muchas cosas que hacen que el comercio internacional sea bastante costoso en Colombia. Por esto, no es sorprendente que no hayan reaccionado tanto las exportaciones. Entonces, sigue siendo importante la política comercial. Una política comercial debe ser realmente abierta al mercado internacional y la colombiana todavía sigue bastante cerrada. Es necesario promover nuevos productos y facilitarle las cosas al comercio.

7.      Por el lado de la política fiscal, América Latina se ha caracterizado por sostener altos niveles de déficit fiscal ¿Qué deberían hacer los policy makers para solventar estos problemas fiscales?

Hay una recomendación clarísima. En América Latina y en Colombia hay demasiadas exenciones en materia tributaria. Nuevamente, hay presión de cada gremio o de cada ministro de exencionar de los impuestos a un sector, siempre con el argumento de que no se puede perjudicar a la clase media. La realidad es que ningún sistema fiscal funciona bien si todo el mundo no paga impuestos. Entonces, la recomendación es que todo el mundo pague impuestos a la medida de sus posibilidades, no debe haber privilegios tributarios.

El ejemplo más claro lo estamos viviendo esta semana. En un momento dado, en Puerto Rico se resolvió que se podía lograr mejorar el ingreso del pueblo, creando exenciones para que muchas empresas se instalaran en el territorio. Eso era un tema muy vivo cuando yo estaba estudiando el pregrado. Uno de mis profesores había trabajado el tema de las exenciones tributarias en Puerto Rico y desde esa época yo me di cuenta que eso era muy peligroso. ¿Qué pasó en Puerto Rico? Un montón de compañías, sobretodo compañías farmacéuticas, se instalaron en Puerto Rico. Hubo un boom y creció mucho el ingreso per cápita. Aun así, con el tiempo, se notó que todas esas exenciones no eran tan interesantes como las que creaba Irlanda. Entonces, todas las compañías que habían llegado se fueron a Irlanda o a otras partes y Puerto Rico se quedó prácticamente sin industria. Ahora, llega el huracán y Puerto Rico ya no es viable, pues no tiene plata. No tiene como mantener las inversiones en electricidad. Por ejemplo, parece que no va a volver la electricidad en meses. Entonces, es un caso clarísimo de que las exenciones tributarias no son una manera de producir crecimiento.

8.      La política monetaria ha sido bastante dispar en América Latina ¿cuál crees que sería una estrategia monetaria óptima para el continente? ¿Debería ser homogénea?

No, cada sociedad tiene sus condiciones especiales. Yo lo único que digo es que la política de meta de inflación utilizando la tasa de interés, como se maneja en Colombia, parece ser muy buena. Ahora bien, probablemente no es válida para Panamá, que está dolarizada y tiene un mercado financiero grande y profundo. En fin, hay que ajustar las políticas a las condiciones individuales.

9.      ¿Qué es el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR)? ¿Cuál es su motivación e importancia en América Latina?

La idea original era que el fondo ayudara en momentos en que un país estuviera mal desde el punto vista de cambio exterior. El tema, que fue la realidad en América Latina, es que había países que estaban muy bien de liquidez, mientras que otros tenían problemas. Por ejemplo, Ecuador tuvo problemas grandes con un temblor que dañó el principal oleoducto, por lo que se quedó sin posibilidades de exportar, un problema de cambio exterior. México o Colombia, por el contrario, no tuvieron ese problema, por lo que apoyaron a Ecuador en el FLAR en ese caso específico. Esto parece útil.

El FLAR puede ser importante para países pequeños en los que pueden ocurrir este tipo de cosas. El lío es que si hay un problema de liquidez tremendo en Brasil o en México, un acuerdo regional no va a ayudar mucho. Aun así, para muchos países pequeños si es un apoyo importante. Tanto así que el FLAR ha crecido en los últimos años precisamente porque han entrado muchos países pequeños, como Uruguay o Costa rica. Entonces, sí tiene su utilidad.

10.  Según tu experiencia en el Banco de la República ¿Cómo consideras que debería ser el papel de la banca central en América Latina?

No sé cómo debe ser, pero sé cómo no debe ser. La idea de que los bancos centrales sean bancos de desarrollo, que a través de la política monetaria se pueda acelerar el desarrollo. Esa idea no es muy buena.

11.  ¿Cómo ves a Colombia en términos de la política monetaria?

A veces uno tiene suerte. Una suerte grande fue haber adoptado la política monetaria que se adoptó en 1999. Entonces, en materia monetaria nos ha ido bien, porque parte del ajuste provocado por los choques externos se ha hecho dejando flotar la tasa de cambio. Eso ha ayudado a solucionar en parte los problemas. Recientemente lo que pasó fue que se aceleró la inflación, pero la realidad es que volvió a bajar, por lo que yo creo es que este año lo vamos a acabar bien y no se ve que la inflación vaya a ser un problema muy grande el próximo año. La realidad es que desde el punto de vista de inflación, la política monetaria y cambiaria ha funcionado divinamente, lo que no es poca cosa. En este sentido estamos bien.

Donde realmente tenemos problemas es en el lado fiscal. Como digo, la presión política y social por aumentar el gasto es grande y no creo que el gobierno deba ceder a esta presión. Yo creo que lo que ha pasado en materia de inflación ha sido bueno, la política monetaria ha estado ayudando a solucionar los problemas, pero si se dispara el gasto público y el déficit fiscal, vamos a volver a tener problemas de desajuste inflacionario.

12.  Respecto al caso de Ecuador ¿Cómo ves el estado de la dolarización?

Es muy difícil abandonar la dolarización. La historia produce políticas que a veces son complicadas de cambiar. Probablemente, va a ser difícil para Ecuador modificar esta política. Por esto, Ecuador tiene que hacer un esfuerzo muy grande por el lado de la política de salarios y de gasto público, que puede ser muy difícil. Como tal, en esto no tengo ninguna recomendación, pero sí me parece que puede ser muy duro salirse de la dolarización, dada la historia ecuatoriana en materia económica. Entonces, vamos a ver. Creo que la mayoría de los observadores económicos en Ecuador no están planteando una salida de la dolarización.

13.  ¿Es la integración económica una posibilidad para América Latina? ¿Por qué no ha sido posible coordinar las políticas cambiarias, monetarias y financieras?

Es muy difícil generar una coordinación de ese estilo. Está contemplado, entre otras en los estatutos del FLAR, buscar integración económica. Yo creo que algo sí se puede hacer en materia de coordinación. Ha sido difícil en el continente porque los esquemas de desarrollo de los países difieren. Entonces, digamos, no es posible coordinar política monetaria con Venezuela si la concepción de lo que debe hacer el banco central venezolano es muy diferente a la concepción de lo que es el banco central en Colombia. Entonces, es difícil la coordinación si hay una visión de desarrollo distinta entre los países. Por ejemplo, en Europa hay coordinación, es difícil, pero la visión general de desarrollo de los países europeos es compartida. Es similar la visión alemana, la francesa y la española, por lo que es más fácil coordinar que en América Latina, donde la visión general difiere tanto.

14.  ¿Crees que el panorama macroeconómico de América Latina ha cambiado en contraste con el siglo XX?

Cambia todo el tiempo. Eso cambia semestralmente. Entonces uno tiene que ajustarse. La historia de América Latina sugiere que ha habido varias épocas en las que ha sido necesario ajustarse. La cosa es que el ajuste tiene muchos enemigos. Salió hoy un anuncio de FECODE en el que se critica al gobierno por no aumentar los dineros para la educación con relación al año pasado y las proyecciones del año pasado, pues resulta que hay menos dinero que el año pasado. Entonces, hay que hacer ajustes para todo el mundo. Es un drama no darle todo el dinero que requiere el sector del deporte, porque claramente nos ha ido bien en deporte recientemente, pero si se acaba la plata es muy difícil mantenerle el mismo presupuesto.

15.  ¿Cuál ha sido la importancia de los sindicatos en la historia macroeconómica de América Latina?

La influencia de los sindicatos en Argentina ha sido inmensa. Ha tenido cosas muy buenas y otras bastante complejas. Así es en todos los países. Claramente, es importante que la sociedad esté abierta a los puntos de vista sindicales y que la legislación promueva la participación de los trabajadores en la economía, pero a veces los sindicatos no están conscientes de algunos de los limitantes macroeconómicos que sufren las sociedades.

16.  Para concluir ¿Cómo consideras que deberían ser las expectativas respecto al desempeño económico en América Latina?

Depende mucho de los países. En Colombia, es necesario hacer unas reformas, en las que hay un consenso en la mayoría de los economistas a pesar de algunas excepciones, para profundizar la reforma tributaria y evitar los déficits que se vienen, haciendo cosas en las que mucha gente está de acuerdo. Hay que hacer estas reformas para que sea una realidad la recuperación de la economía. No se pueden posponer. Como tenemos elecciones periódicamente existe la tentación a decir -no, que lo haga el próximo-. A veces no hay tiempo para que lo haga el próximo.