SECRETARIO DE SEGURIDAD: DANIEL MEJÍA

Por Lina Ríos y Camilo Parra Torralba 

 

1. ¿Por q hay que estudiar economía?  

Porque la economía es una carrera que da herramientas muy amplias para estudiar muchos temas. Herramientas tanto cuantitativas como cualitativas y lo más importante es que da un orden de pensamiento en cualquier tema. Es decir, acá no hay espacio para la especulación o para que uno “filosofe” sobre un tema. En economía nos autoimponemos una disciplina: para saber si una hipótesis es cierta o no a través de herramientas empíricas; o para estudiar un fenómeno con modelos económicos, matemáticos, donde existen una reglas básicas para la construcción de dichos modelos. Esta auto imposición de la disciplina nos permite estudiar problemas sociales, económicos, políticos, y muchos temas que al principio no estaban en el core de la economía, pero hoy básicamente se han convertido en temas del mainstream como por ejemplo la economía del crimen. Este tema se empezó a estudiar desde el paper de Becker del 68, y a partir de esto los economistas hemos hecho grandes contribuciones, pero no solo nosotros sino también los politólogos, los criminólogos, los sociólogos. Pero los economistas han hecho importantes contribuciones al hecho de cómo entender y cómo combatir la criminalidad, por qué  surge la criminalidad, cuáles son los incentivos que generan los comportamientos delictivos entre otros interrogantes. Entones comparada con otras carreras, yo creo que la ventaja comparativa de la economía es que nos autoimponemos una disciplina para pensar en los problemas. 

 

2. ¿Tiene alguna experiencia o anécdota especial que recuerde de su paso por nuestra universidad? ¿Algún profesor destacado? 

 

Como estudiante: Primero yo quería estudiar finanzas y relaciones internacionales en el Externado, no me aceptaron. En el externado tocaba hacer una entrevista, yo no pasé la primera entrevista. Hablé con un amigo, y me llamaron a una segunda entrevista y tampoco pasé. Y el día que no pasé a la segunda entrevista, cerraban las inscripciones en los Andes, entonces fui rápidamente, llené el formulario y me inscribí a economía, y yo dije con el ICFES paso, pero yo después me devuelvo al Externado apenas acabe el primer semestre. Tomás González, el ministro de minas y energía que acaba de salir, me dictó Introducción a la economía colombiana, y fue mi oportunidad de ver lo que es el poder de un profesor pararealmente cautivar a una persona y mostrarle lo interesante que puede ser una carrera. Tomás González debe haber en antropología, en sociología, en derecho, en medicina, etc. Es muy importante tener un buen profesor al principio de la carrera. 

Luego en sexto semestre, yo era un estudiante normal. Ni en el colegio, ni en la universidad yo era el más pilo de todos, a mí me iba bien pero ahí  como del montón. Y en sexto semestre vi macro III con Carlos Esteban Posada quién fue el otro profesor que me cautivó a mí. Carlos Esteban está en Medellín ahora, pero fue profesor de los Andes mucho tiempo,  y me fui a trabajar con él al Banco de la Republicay fue realmente quien me sedujo a hacer investigación, a ir a hacer un doctorado. Trabajé con él como tres años antes de irme a hacer el doctorado: dos, tres años más o menos, el final de la carrera, el PEG (Programa de Economía para Graduados), y un año más. Él fue quien me mostró, todo lo que se puede hacer con la economía. Nosotros, los estudiantes de él, que somos desde Alejandro Gaviria, “Jota” Uribe, “Nano” Zuleta, varias generaciones de economistas que hemos sido formados por él, le decimos “el agente representativo”, porque es el tipo que más piensa como un economista. Tal vez, Carlos Esteban es el tipo más economista que hay en el país, el que piensa como economista, el que siempre tiene una intuición y un razonamiento de economista. 

 

Como egresado: Luego cuando volví, yo creo que la influencia de Alejandro, ya con Alejandro era un relación de colegas, de amigos, pero también la influencia de él me llevo a pasar de temas puramente teóricos, pues lo que yo hacía era mucha más teoría aplicada en el doctorado y en mi tesis, y pasé a estudiar temas más empíricos. Entonces hay como tres etapas: Tomás González en primer semestre; Carlos Esteban en sexto semestre que me metió a la economía y a empezar a hacerinvestigación; Y luego cuando ya volví del doctorado yo venía como una persona más teórica, pero no teoría a la Paula Jaramillo o a la Álvaro Riascos, pura, sino teoría aplicada, pero era teoría. Luego ver los trabajos de Alejandro y conversar con él me impulsó a hacer temas de econometría, evaluación de impacto, etc. Yo no tenía idea de eso, yo en el doctorado no estudié eso, y ahí fui aprendiendo en la práctica, yo no soy un gran econometrista, pero yaentiendo cómo se van haciendo las cosas y como se deben hacer bien. Me metí con trabajos muy complicados, temas de violencia antisindical muy duros, por los que me gané amenazas, criticas, de todo. Y luego todos estos temas e investigaciones sobre drogas, criminalidad, etc. 

 

3. Los economistas uniandinos nos destacamos por ser grandes investigadores ¿Cree que la facultad pierde su potencial en enseñanza, al enfocarse solo en este campo¿Cree que se deja de lado la formación laboral? 

 

Yo creo todo lo contrario. Para ser buen profesorhay que mantenerse en la frontera del conocimiento. Es decir, hay buenos profesores que lo son durante toda su vida, pero no actualizan su clase, su programa de los cursos, y yo creo que para ser un buen profesor uno tiene que estar en la frontera, tiene que estar mostrándoles a los estudiantes los últimos desarrollos del campo en el que dicta, tiene que tener una motivación. No es lo mismo repetir un libro de texto en una clase, eso lo hace cualquiera, cualquiera que tenga buenas habilidades de comunicación. Otra cosa que aprendí en los nueve años que estuve en la facultad, fue que más que ser una gran economista resolviendo los problemas o los modelos, fue que el principal reto de un profesor, volviendo a la historia de Tomás y Carlos Esteban, es motivar. Despertar apetito en los estudiantes por entender un tema a fondo, y mostrarle que son las herramientas de economía las principales para entender el tema a fondo. Es decirles, mire, existe este problema, y era lo que yo trataba de hacer en clase, entonces como se puede abordar este problema, se puede abordar de diferentes formas, la economía lo aborda así. Con las herramientas de disciplina que nos autoimponemos, pensando en los incentivos, en las restricciones, en los problemas de optimización, luego en las pruebas empíricas de las hipótesis, y todo esto es un tema de motivación. No es mostrarle al estudiante como se revuelve el problema, sino motivarlo para que entienda que es un problema interesante de entender. Porque si uno va en frio, a explicar un modelo económico, pues sí, cualquiera puede poner unas ecuaciones en el tablero, resolver el problema de optimización, sacar condiciones de primer orden, derivar el equilibrio, hacer la estática comparativa y pare de contar. Pero si al estudiante no se le dice esto para que sirve, u otros ejemplos diferentes al modelo, de porqué esto es interesante pues queda una enseñanza en el vacío. Uno no debe crear, debe eliminar ese vacío. Debe mostrarle al estudiante que esto sirve para algo práctico, incluso los modelos más teóricos, Paula por ejemplo es muy buena en eso, Paula o Álvaro a pesar de ser súper teóricos, siempre dicen esto se aplica a esta situación de la vida real a la que todos los días nos enfrentamos. Yo en clase les decía permanentemente, ustedes todos los días se levantan y piensan en tal cosa, fíjense que el raciocinio económica ayuda a resolver esos problemas, y uno internamente lo está haciendo 

 4.¿Que recomendación le hace a aquellos que forman a los economistas del futuro?  

Que no perdamos de vista la motivación. Motivar a los estudiantes, hacerles entender que pasar por la universidad no es un paso obligado para ser profesional. Tiene que disfrutarse, tiene que entenderse para qué se está pasando por cada clase, entender que hay clases más aburridas que otras, pero todas las clases son importantes. Al final de día para formarnos integralmente, yo creo que, desde las clases que no nos gustan a cada uno, por ejemplo a mí no me gustaba la econometría porque me la enseñaron en el vacío. Cuando yo pasé por los cursos de econometría I, la II, y luego la del PEG, a mí me la enseñaron en el vacío, nunca tuve un profesor de econometría que me motivara o que me hiciera ver que esto servía para algo real. Incluso en el doctorado también me la enseñaron muy en el vacío. Fue cuando volví y empecé a ver los trabajos de mis colegas en la facultad, y vi todo lo que se podía hacer con eso, eso despierta apetito y uno dice bueno voy a aprender esta cosa tan aburrida porque esoparece que sirve para algo. Entonces la motivación no se puede perder de vista, más que enseñarles hay que motivarlos. 

5. ¿Qué recomendación hace a aquellos que inician su formación en economía? 

Que se gocen el paso por la Universidad de los Andes, y por una facultad como la de economía. Uno tiene dos opciones: o sufrir la carrera y pasarla aburrido; o realmente entrar a clase motivado, y decir bueno aquí voy a aprender algo. Sí, tal vez no me gusta “x” clase o “y” clase, pero voy a verlo positivamente. Y siempre pedirles a los profesores motivación. Yo creo que los estudiantes tienen todo el derecho de levantar la mano en clase y decir “bueno, ¿esto para qué sirve?” “¿Cuál es la motivación real de estar viendo este modelo tan matemático?”. A mí siempre me preocupa que la gente, más allá de resolver las ecuaciones, o resolver el problema de identificación empírica de una evaluación, debe entender el fondo de las cosas. Una vez entendido el fondo, el resto son detalles, los detalles son: esto se optimiza así, hay que sacar las condiciones de primer orden así, o hay que identificar el problema empíricamente así, o la hipótesis así. Pero si no se entiende el fondo, creo que las dos horas de salir del salón, el estudiante ya no recuerda de nada. 

 

 

SECRETARÍA DE SEGURIDAD DISTRITAL Y TRAYECTORIA PROFESIONAL 

 

6. ¿Cuándo le propusieron la nueva secretaría, cuál creía que era el mayor reto al que se enfrentaba? ¿Se autorrealizó su expectativa? 

 

Bogotá viene de tener 10 años en crecimiento de muchos de los delitos, excepto homicidios. En homicidios, Bogotá venía con una caída fuerte en la tasa hasta 2011, y en los últimos cuatro cinco años la caída se detuvo y la tasa de homicidios se mantuvo constante. Pero cuando uno mira, hurto a personas, hurto a residencias, hurto a carros, lesiones personales, riñas, o cualquier otro delito, venimos en una tendencia creciente en los últimos 10 años. Ese era el principal reto que yo pensaba y sigue siéndolo, de largo plazo, quebrar esa tendencia creciente y empezar a disminuir los índices de delitos en Bogotá. Eso puede hacer de muchas maneras, con políticas de prevención, políticas de cultura ciudadana, políticas de “mano dura” contra las organizaciones criminales.  

Pero cuando llegamos acá, uno de los retos que yo no me esperaba, era el sabotaje de algunos grupos políticos contra esta administración. Todo lo que han hecho, no contra nosotros sino contra la ciudad, el sabotaje a unas administraciones que no hicieron mayor cosa durante los últimos ocho años, y ahora tampoco nos quieren dejar hacer a punta de sabotajes. A punta de: paralizar la ciudad, de ensuciarla, de ir en contra de lo que queremos hacer. Ese ha sido uno de los retos más complicados porque, si bien es cierto que la protesta es legítima, tenemos querespetarla, de hecho tenemos que promoverla, tenemos que autorizarla. Una cosa es protestar, y otra cosa es sabotear la ciudad, no a nosotros, están saboteando es la ciudad. Paralizando Transmilenio, quebrando los vidrios de los buses, dañando las estaciones de Transmilenio, bloqueando la ciudad, bloqueando carriles exclusivos de transporte publico el cual es el transporte masivo de Bogotá, pintando toda la ciudad con grafitis no artísticos. Una aclaración que hay que hacer, es que los grafitis artísticos y los murales autorizados la administración los promueve, pero otra cosa es llenar la plaza de Bolívar de firmas, como lo hicieron la semana pasada, después de que la habíamos limpiado y recuperado. Grafitis en una piedra a la que hay que aplicarle un líquido especial. Entonces ese sabotaje, es organizado por gente que no nos quiere dejar trabajar, gente que quiere que la ciudad no esté bien, y yo creo que eso no es justo, no con nosotros, sino con la ciudad. No es justo que una persona que vive en Usme y quiera venir a un trabajo en la 67 con séptima, no pueda llegar a su trabajo porque, 20 o 30 encapuchados se tomaron una estación de Transmilenio y empezaron a destruir los buses. Si nos quieren sabotear a nosotros, sabotéennos a nosotros, pero no a la ciudadanía, eso me ha parecido súper complicado de manejar,  porque a cualquier argumentación que hemos hecho en contra de esos sabotajes responden que estamos reprimiendo, lo cual no tiene nada que ver con eso. Cualquier persona que conozca mi trayectoria, sabe que estoy lejos de esos temas, de la extrema derecha, o cosas de ese estilo. Pero una cosa es el autoritarismo y otra cosa es la autoridad. Claudia López, es una persona que ha enfatizado mucho en esto, viniendo de una persona de centro-izquierda como ella. Lo quenosotros estamos tratando de recuperar es la autoridad, el orden. Venimos de dos o tres administraciones donde la gente hacia lo que quería, se tomaba las calles que quería y no pasaba nada, destruían Transmilenio y no pasaba nada, porque las administraciones anteriores estaban en contra de Transmilenio, porque lo veían como un símbolo de Peñalosa, ese es el sistema de transporte público que hoy tenemos. Que mañana tengamos otro porque construyamos un metro, maravilloso, van a ser los dos complementarios, pero ese era un problema que yo no me esperaba fuera tan duro de enfrentar. 

 

7. Uno de los grandes proyectos de este gobierno en términos de seguridad es la intervención de los “puntos calientes” en Bogotá. ¿Podría contarnos cuál es el nivel de dificultad de llevar una investigación, de carácter académico para convertirla en una política pública real? 

 

Afortunadamente esto ya lo habíamos traído a Colombia con el ministro Pinzón. El año pasado la hicimos en Medellín, una intervención muy parecida a la que estamos haciendo en Bogotá, entonces ya tenemos algo de experiencia en cuales eran losretos de y las dificultades que enfrentaba esto. Yo creo que el principal reto es persuadir a la policía de que esto es una estrategia de intervención para reducir la criminalidad que no implica más costos financieros, pero si implica un compromiso del personal de vigilancia. Es cumplir realmente lo que una intervención como esta requiere, que es refocalizar la presencia policial en unos puntos que son identificados estadísticamente como puntos de crimen. Afortunadamente, el año pasado contamos tanto en Medellín como en Cali, y Bogotá este año con comandantes que están comprometidos, con personas que están liderando estas intervenciones, que entienden la importancia de hacerlo, y lo están haciendo muy bien. Por ejemplo en Medellín se hizo muy bien, en Cali se arrancó muy bien pero desafortunadamente pasaron las elecciones hubo cambios de gobierno y esa intervención en Cali no continuó. Y en Bogotá arrancamos muy bien, ya llevamos 6 semanas de intervención en Bogotá, empezamos el 9 de Febrero y el 9 de abril presentamos nuestros primeros resultados. La intervención va a continuar, y adicional a la intervención puramente policial, se iniciará después de semana santa una intervención situacional paralelamente en esos puntos calientes; es decir, mejorar la iluminación de esas calles, limpiar basura, limpiar grafitis no artísticos. El impacto de esta política se va a medir con la CAF (Banco de desarrollo para América Latina), los Andes y dos profesores de la Universidad de Columbia. Entonces yo ya no puedo hacer parte del equipo de evaluación, a nosotros nos evalúan, pero hay un grupo muy bueno de investigadores haciéndole monitoreo a esta intervención, financiados en parte por ProBogotá y en parte de por recursos de la CAF. 

 

8. Considera usted ¿Es necesario realizar una discriminación positiva frente al género a la hora de formular e implementar políticas en materia de seguridad ciudadana? 

Sí,  no solo frente al género, yo creo que frente a los niños hay que hacer una discriminación positiva. Uno llega a un cargo de estos y tiene unos recursos muy escasos para hacer cosas y lo que tiene que hacer es priorizar porgrupos poblacionales, por grupos étnicos, por las personas que son más vulnerables. Las mujeres son vulnerables especialmente en el transporte público, hay unos problemas de criminalidad contra las mujeres no sólo de crimen a la propiedad, sino también de abuso contra las mujeres en el sistema de transporte público. En este las manosean, les dicen cosas que no deberían estarles diciendo y hay que priorizar estos temas, hay que lograrlo con decisiones inteligentes. Los policías tienen que estar preparados para enfrentar este tipo de cosas que se están presentando en Bogotá. Por ejemplo, la incorporación de 600 patrulleras de tránsito, mujeres, ha servido mucho. Yo creo que la gente lo ha notado, que son personas más activas, más pendientes, personas que están chateando menos y realmente están haciendo su trabajo. Bogotá tiene que empezar a pensar en esto, en más incorporación de policías mujeres para por ejemplo el transporte público. Pero también con los niños si uno tiene recursos escasos para hacer campañas de prevención de la violencia, uno dónde debe comenzar. Por aquellos que ya son criminales de carrera de cuarenta y pico de años sobre los cuales ya es muy difícil cambiarles su trayectoria o por los niños en los colegios, en los entornos escolares. Entonces yo creo que sí, hay que hacer discriminación positiva frente algunos grupos poblacionales, pero hay que priorizarlos de manera muy inteligente. Lo que veníamos viendo en las administraciones pasadas era que básicamente todo se resolvía a punta de subsidios, todo problema se resolvía entregando plata y ya la evidencia muestra que eso no funcionó. La pobreza no se redujo en Bogotá, los índices de desigualdad se redujeron muy poco y se regaló mucho dinero. Yo creo que lo que hay que hacer es utilizar los recursos eficientemente para darles oportunidades a las personas, no simplemente regalarles plata. 

9. En la propuesta radicada para la creación de la Secretaría de Seguridad, se manifestó que en el corto plazo esto no implicaría una carga fiscal, ya que el presupuesto anual del distrito no aumentará, por lo tanto existe viabilidad para la creación de dicha Secretaría. Sin embargo, ¿En el largo plazo qué implicaciones fiscales podría generar la nueva Secretaría, pues se sabe que requiere implementación de una fuerza de trabajo y presupuesto para desarrollar estrategias de seguridad de alta calidad? 

Cuando se presentó la propuesta, se dice que no hay impacto fiscal; es decir, que no hay que buscar nuevas fuentes de financiación, no hay que crear nuevos impuestos o nuevos recaudos para financiar la creación de la entidad, al menos para los gastos de funcionamiento. Entonces lo que se hizo en conjunto con la Secretaría de gobierno y hacienda fue hacer unos ahorros en ciertos programas para invertirlos en seguridad. Ahí no aumenta el presupuesto total, sino que se reasignan ciertos recursos para la creación de la Secretaría. Ese es el tema de corto plazo. Pero en el largo plazo, Bogotá invierte en seguridad menos del 1% de los recursos totales recaudados, que son más o menos 200-220,000 millones de pesos. Cuando ustedes miran cualquier encuesta de opinión, “Cifras y conceptos”, “Bogotá cómo vamos”, “Polimétrica”, cualquiera que miren a esta pregunta que hacen todas estas encuestas que es ¿Cuál es el principal problema que usted ve en su ciudad o en el país? la inseguridad urbana es la que rankea número uno. Entonces yo creo que Bogotá sí tiene que dar en el concejo o en la opinión pública la discusión sobre si tenemos que aumentar el presupuesto en seguridad. Yo estoy convencido de que sí, hay que hacer mejores campañas de prevención, mejores campañas de cultura ciudadana; pero también hay que fortalecer el lado duro, que se cumpla la ley, que haya buen comportamiento en todas partes, en los estadios, en las calles, en el Transmilenio y para esto hay que aumentar el presupuesto de seguridad. Esa es una discusiónsana, porque las últimas administraciones lo que dijeron es que el problema de seguridad no era con ellos, para ellos era un problema de la derecha y eso no impactaba nada. Por el otro lado, vemos a la ciudanía súper preocupada por los temas de seguridad con buenas razones. Las cifras no mienten, la administración anterior lo que decía era que la encuesta de la Cámara de Comercio estaba mal hecha. Una encuesta con más de diez mil observaciones súper representativa a nivel de Bogotá, representativa a nivel de localidad y cuando no les favorecían los resultados decían que la encuesta estaba mal hecha. Es decir, el día que a nosotros nos vaya mal no es porque las cifras mienten, es porque algo estamos haciendo mal y hay que corregirlo, eso para cualquier administración. Yo creo que para resolver los problemas de seguridad que tiene Bogotá sí necesitamos invertir más en seguridad, pero no en gastos de funcionamiento, no en burocracia en la Secretaría, porque la Secretaría va a tener una estructura muy liviana, sino en inversión real, en cámaras de vigilancia, en mejorar la línea de emergencias y la atención a mujeres que están siendo acosadas por su esposo y maltratadas, en todas estas cosas, esto necesita recursos. Esto no sale de la nada, sino que necesita unas inversiones que además de resolver los problemas de inseguridad yo creo que son rentables. La seguridad atrae mayor inversión, hace que el comercio abra hasta más tarde y que la gente salga más a los restaurantes, a los parques ya espectáculos públicos. Mucha gente ya no sale y yo creo que esta es una inversión rentable, hay inversiones que no son muy rentables y que hay que hacerlas porque son inversiones públicas. Pero la inversión en seguridad además de ser una inversión pública en un bien público que es la seguridad, también es una inversión económicamente rentable. Esta va a generar más recursos, mayor crecimiento de la ciudad, menos desempleo, porque la actividad económica se fomenta cuando la gente se siente más segura.  

 

10. ¿Qué modificaciones propondría usted para el marco legal existente, con el fin de que este sea una ayuda para la mejora de los índices de seguridad? 

Una súper prioritaria es el paso del Código de Policía en el Congreso. En este momento está el debate en plenaria de Senado. Ya pasó por debate en comisión, ahorita está en debate en el Senado. No solo nosotros le hemos dicho al gobierno también Cali, Barranquilla, Medellín estoy seguro que también apoya, que el Código de Policía es de mil novecientos setenta y tres y está totalmente desactualizado. En el Código actual de policía no existe la palabra “celular” porque en los setenta no había celulares, no existen las palabras “transporte masivo” porque en ese entonces no había. Hay muchos problemas de seguridad que no están en el Código de Policía, este no es de carácter penal es de carácter preventivo. Es decir, trata o se ocupa de todo el tema contravencional, de los malos comportamientos que no son infracciones del Código penal, sino que son infracciones al buen comportamiento. Estamos sin herramientas para eso. Por ejemplo, una persona que hoy coge una piedra o una pintura y daña la estación de Transmilenio, no hay herramientas para hacer nada con esa persona. No hay una multa que le podamos imponer, es muy difícil ponerlo a limpiar, es decir, uno tiene que recurrir a ciertas cosas para que la persona limpie ese daño que le hizo a ese bien público y necesitamos que eso pase. Hay mucha gente que dice que el Código de Policía viola derechos fundamentales como la libertad y eso no es cierto. Hay mucha gente que está diciendo que permitir que la policía entre a una vivienda sin orden judicial viola un derecho y eso no dice el Código de Policía, este dice que ante un caso de urgencia manifiesta la policía puede entrar. Ponemos el caso, el año pasado un hombre asesinó a su mujer y a dos niños en una casa en Ciudad Bolívar. La policía estaba afuera de la casa, oía los gritos y no podía entrar por no tener una orden de un juez ¿Qué preferimos como sociedad? Darle herramientas a la policía para que ante un caso de un incendio, un hombre golpeando a sus hijos y a una mujer tumbe la puerta y entre y controle la situación o que sigamos con el garantismo de que la Policía no puede entrar a ninguna parte. Ahora, un camino es decir listo pasamos el Código de Policía, pero tenemos que entrenar a la policía para que ellos sepan cuando pueden entrar y cuando no. Esto se puede hacer, pero hay personas que dicen que no, que esto es una violación a los derechos fundamentales y va a exceder los límites. No es así, la gente no ha leído el Código de policía, la policía no va a poder entrar a la casa de una familia que esté comiendo un viernes en paz. Eso no es legal, lo que dice el Código de policía actual y además de muchas otras cosas es que puede entrar en caso de urgencia. Lo mismo para muchos temas, la gente se opone ideológicamente al Código sin haberlo leído y eso es súper importante. También nos gusta mucho la propuesta de Germán Varón de castigar más duro la reincidencia, más duro un delito que es cometido a mano armada, entre otros. Es decir, hay que empezar a crear herramientas legales que cumplan con todo lo que deben cumplir, pero que den más herramientas a las autoridades para combatir, penalizar y castigar comportamientos que le están haciendo daño a la ciudad.  

11. Como economista ¿Cree desde este cargo se puede maniobrar de forma eficiente para poder lograr los cambios necesarios en materia de seguridad? 

 

Yo he hablado con muchos amigos que han ocupado cargos públicos, con Alejandro con Tomás, Juan Carlos Echeverry, uno cree que uno llega y es todopoderoso para hacer las cosas, uno se choca con una pared y no es tan fácil hacer cambios. Pero yo creo que si uno trabaja con honestidad, con buen criterio para hacer las cosas bien se puede hacer una diferencia. Ya vamos a cumplir tres meses y estamos viendo ya reducciones en varios de los delitos, no son las reducciones del cincuenta o el sesenta por ciento que todos esperamos en dos meses, pero son reducciones que ya se empiezan a ver. La gente empieza a sentir que ya hay más liderazgo en los temas de seguridad y se están tomando las decisiones. Las decisiones no son fáciles, hay decisiones que son difíciles de tomar, hay decisiones que son políticamente costosas, pero es que uno no se viene a un cargo de estos a hacer amigos. Yo creo que la política es el arte detomar decisiones difíciles y sobrevivir en el intento. Si uno toma las decisiones se pueden hacer cosas para disminuir la criminalidad y mejorar la percepción. Mucha gente se siente insegura en Bogotá, no porque esté equivocada sino porque hay criminalidad en las calles. Hay que empezar a hacerle frente a eso, a trabajar de la mano con la policía, la fiscalía, hay que hacer buenos programas de prevención, de cultura ciudadana, para que la gente se sienta más segura y para que en serio bajen los índices de delincuencia. Yo creo que lo que uno puede llegar a hacer en un cargo de estos es enderezar ciertas cosas que venían muy mal enfocadas, donde no había prioridad para hacer las cosas, el tema de la seguridad no era con ellos. Es ejercer liderazgo, dar una pelea interna por tener más recursos para los temas de seguridad, trabajar de la mano con la policía para que mejore el comportamiento. Uno antes que pedirle a los ciudadanos que mejoren el comportamiento hacia la policía tiene que pedirle a la policía que mejore el comportamiento con los ciudadanos, que abusen menos, que se acerquen a los ciudadanos con más respeto, que los saluden, que haya menos “profiling”(detener personas porque se ven que son criminales). Hay que trabajar en todos esos temas para que la policía se gane el respeto de los ciudadanos y después si le podemos exigir a los ciudadanos que tengan más confianza y más respeto hacia la policía.