Juan José Echavarría

Juan José Echavarría, miembro de la Junta Directiva del Banco de la República en calidad de codirector, habla con la Revista Supuestos, para darnos una perspectiva de la situación económica internacional.

Revista Supuestos (RS): ¿Qué se puede decir del panorama fiscal europeo?

Juan José Echavarría (JJE): Es muy confuso. Básicamente la idea es que desde hace 5 o 6 años, casi ningún país de la Unión europea cumplió los compromisos que tenía, ni siquiera Alemania y Francia, y algunos a diferencia de lo que se piensa hoy sí cumplieron, como España, quien tuvo muy buenas finanzas públicas en los años previos a esta crisis. Llega la crisis y los impuestos se deterioran, y todos los países están en problemas fiscales. La pregunta ahora es cómo lograr mejorar el problema fiscal en esta recesión.

RS: ¿Qué opina de la sostenibilidad de la Unión Europea? ¿Tiene o no futuro?

JJE: Pues hace veinte años los mejores economistas estuvieron muy en contra de la Unión Europea. Como economistas ellos recordaban a Mundell, que decía que para ser una zona común y para tener una moneda única se requerían tres cosas. Primero, que hubiera movilidad de mano de obra como en los Estados Unidos entre estados. Segundo, que hubiera un estado central que repartiera dinero de un lado para el otro. Si hay problemas en Grecia y Alemania tiene superávit, el estado central europeo debía reasignar recursos desde Alemania hacia Grecia como se hace en Estados Unidos. Si hay un problema en California pero hay una bonanza en Boston, pues se transfieren recursos. Tercero, que los choques fueran parecidos. Es decir, que si Grecia depende de café, pues Alemania también. Nada de esto se cumple en Europa. No hay choques parecidos en Grecia y Alemania, en parte porque la política macro es muy diferente. Segundo, no hay un estado central que reparta dinero de Alemania a Grecia, excepto muy marginado, y tercero, la población no se mueve. Los alemanes no aceptan que los griegos lleguen masivamente a Alemania cuando hay desempleo en Grecia. Hace 25 años se fue muy escéptico sobre esa propuesta de crear una unión monetaria, pero claro, había un proyecto político de Alemania en Europa que impulsó todo esto y hoy estamos enredados.

RS: ¿Qué posibles soluciones hay a esta crisis?

JJE: Pues hay dos soluciones. O amarrarse fiscalmente y casi que hacer un país, lo cual es muy difícil. Es pensar que va haber un solo estado en toda Europa que regule lo fiscal y lo monetario. Que haya un banco central Europeo que pueda dar dinero como mecanismo de última instancia como en cualquier país, o se quiebra. ¿Y cómo puede quebrarse? Pues hay muchos escenarios. Primero, vamos a seguir 2 o 3 años enredados sin ninguna solución de fondo. Segundo, empiezan a salir algunos estados como Grecia.

O un escenario mucho más radical, que es que se parta en dos la Unión Europea, que quizás es más probable. Un grupo que se queda en el grupo de abajo, Italia, Grecia, se quedan con el euro, que es una moneda que va a empezar a devaluarse, y por otra parte están los países más ortodoxos, serios y poderosos como Alemania, Holanda y quizás algunos países nórdicos. Se constituyen dos bloques, el euro siendo una moneda floja que empieza a devaluar y el súper
euro. Eso puede ser una posibilidad y la disputa es ver dónde queda Francia. Francia según su récord económico debía estar en el sur, pero difícilmente va a aquedar allá por toda la cosa política. Entonces, no es muy claro para dónde va, pero es muy difícil que esto se arregle pronto. Cualquiera de los escenarios es muy malo para Europa.

RS: En cuanto a Estados Unidos, dicen que fue su laxitud monetaria la causante de la crisis. ¿Está usted de acuerdo?

JJE: Yo creo que hoy entendemos varias cosas, después de semejante crisis. Primero, que una política monetaria que garantice una estabilidad de precios y anti cíclica no basta para manejar el tema del sector financiero. Es decir, posiblemente las tasas de interés tendrían que haber sido mayores para que no se asumiera tanto riesgo, pero también sabemos que sólo la política monetaria no puede arreglar el problema financiero, se necesita mucha mas regulación. En Estados Unidos en particular, lo que se llama el “shadow banking” explica más de la mitad del crecimiento del crédito, el cual está súper no regulado. Y a propósito, yo creo que la gente creía que era bueno no regular. Un sector financiero que no tuviera depósitos, pues eran capitalistas que invertían como en cualquier proyecto, si ganaban, ganaban plata, y si perdían, se quebraban. Nada de eso pasó, pero la idea era que hubiera un sector muy poco regulado porque no había depositantes. El problema es que ex post, se vio que un banco “to big to fail” ¿qué implica? Que los banqueros nunca se quiebran. Un banquero rico que se está quebrando, el estado tiene que salir a darle dinero. Y hoy hay un manicomio internacional donde los pensionados que ahorraron 30 años, tienen que ajustarse el cinturón por cuenta de unos banqueros que nunca pueden perder.

RS: ¿Qué implicaciones económicas en Estados Unidos tiene su cambio de calificación crediticia de AAA a AA+?

JJE: Yo creo que el cambio grande en todo esto es cuando un país pasa a no tener grado de inversión, pero eso es mucho más abajo. Yo creo que todavía esto es bastante marginal, hay mucho de prestigio y por ejemplo uno ve en Francia el debate grande que hay porque les quitaron algún grado de calificación. Políticamente eso es muy costoso en algunos países. No creo que tenga demasiadas implicaciones, de hecho hay muchos cambios de calificación por estas agencias y cuando uno ve los spreads casi no se nota. Por ejemplo Colombia todavía tiene un grado de calificación por debajo de algunos países de América Latina, pero el spread es mucho más bajo ya en nuestro país. Entonces, uno ve una relación muy directa, molesta, duele y políticamente los países son muy sensibles a que los califiquen mal, pero no creo que tenga que haber una implicación ciertamente.

RS: Protestan hoy en Wall Street por la corrupción en el sistema financiero, ¿qué tanto fue ésta un causante de lo que se vive económicamente en este momento?

JJE: Yo creo que hubo mucha corrupción, sí, en parte por esta falta de regulación. Y otra vez porque había un “shadow banking” no regulado y que políticamente yo creo que se hizo a propósito la idea de no regular el sistema. Pero creo que eso no explica lo que pasó. Es decir, aún sin corrupción hubiéramos tenido una crisis internacional gigantesca porque lo que pasó fue que un sector financiero creció y creció y empezó a construir papeles que después nadie sabía qué calidad tenían. Cuando uno ve los precios de la vivienda disparados, un sector bancario que tenía esos papeles, que los empaquetaba y vendía, pero que se quedaba con buena parte de ellos, que crecía y crecía como porcentaje del PIB, y que daba ganancias gigantescas a unos pocos empresarios corruptos o no corruptos. De pronto muchos de ellos no fueron corruptos, pero así y todo, uno se pregunta qué tan sostenible era todo este modelo. Yo creo que lo que aprendimos es que el sector financiero suelto es un peligro, tiene unas debilidades estructurales muy grandes que hay que tratar de regularlos y de sistemáticamente frenarlos.

RS: ¿Cómo afectan todos estos factores internacionales a Colombia a corto y a largo plazo?

JJE: Hace cinco o seis años, uno hablaba con los mejores economistas de América Latina y le decían que en el momento en que haya un problema en los Estados Unidos, en América Latina es mucho peor. Tuvimos la crisis rusa en el 98 y casi se acaba América Latina. Entonces siempre había la idea de que el día que hubiera
una crisis en los Estados Unidos, en Europa o en Japón, se iba a acabar el mundo, y sobre todo los países emergentes. Pero lo que ha pasado es todo lo contrario. Por algún motivo que todavía no entendemos bien, hay una separación de la periferia con el centro muy extraña. Y la pregunta del millón es cuánto va a durar. Hasta ahora Colombia ha crecido a tasas muy buenas. Entonces, mientras continúe la inversión extranjera directa como está, sobre todo al sector minero energético, está bien. Mientras China continúe dinámica y por lo tanto los precios de intercambio continúen altos, los precios del carbón, de commodities, y mientras haya liquidez internacional, esto continúa. Pero como siempre, toca decirlo, en Colombia siempre hay problemas. Y la pregunta es por qué no ha habido. ¿Por qué sigue creciendo?, ¿Por qué estamos en fiesta cuando el mundo se está acabando? El crédito está creciendo al 25%, los precios de vivienda están disparados y la economía está creciendo al 5,5%. Entonces, hasta ahora parece que ningún efecto ha tenido, pero siempre hay que ser cautos, porque casi siempre lo tiene.

RS: ¿Cómo interpreta usted los riesgos latentes sobre el mercado hipotecario colombiano, diferente al de vivienda de interés social y proritaria?

JJE: En general los banqueros centrales no deben hablar de burbujas, porque primero, ¿cómo se sabe que hay una burbuja? Es bien complicado. Realmente la pregunta es si el precio de la vivienda está determinado por fundamentales o por especulación. Lo único que uno sí ve es que el precio de la vivienda está disparado desde hace tres o cuatro años, relativo a otros bienes. Más alto que nunca. En general burbujas de vivienda terminan mal. El Gerente del Banco siempre ha dicho que cuando uno tiene subsidios a la vivienda casi siempre terminan mal. Entonces es bueno tener subsidios a vivienda de ingresos bajos, ese es un tema distributivo, pero tener subsidios a la construcción de vivienda es muy complicado. Uno lo que hace es preocuparse, rezar para que no pase nada y subir tasas de interés. Ahora, eso no va a solucionar el problema, eso es apenas una ayuda, pero hay que tomar un montón de medidas adicionales, sobre todo regulatorias.

RS: ¿Por qué otras razones decidieron subir la tasa?

JJE: Primero, porque la inflación no está en tres y la meta del banco no es 3,7%. Segundo, la economía colombiana está creciendo al 5 o 6% y el Banco no tiene ningún problema, siempre y cuando no genere inflación. Por todas estas razones, por el precio de la vivienda, por el precio de los activos, la deuda de los agentes, la inflación y el crecimiento del PIB, se subió la tasa.

RS: ¿Qué sectores de la economía considera el modelo de pronóstico del Banco Central que liderarán el crecimiento económico este año?

Este también es un debate importante porque hay la idea de que todo es minero energético y que el resto se está afectando. Y sí, el sector minero energético está creciendo más rápido que el resto, pero paradójicamente los otros también están creciendo a tasas altas. Cuando uno mira cuánto crece el PIB que se llama transable, que es básicamente agricultura, industria y minería, crece más que el resto. Cuando uno quita minería, crece casi a la misma tasa que el PIB no transable. Lo paradójico es que, aunque lo minero energético está liderando, los otros se están  comportando bien. En agricultura no tanto, hay temas específicos del sector cafetero complicados, pero no creo que tenga mucho que ver con el tema minero energético. La verdad es que la cosecha cafetera viene muy mal desde hace unos tres o cuatro años.