Juan Camilo Cárdenas

Supuestos habla con Juan Camilo Cárdenas profesor de facultad de economía quien nos cuenta acerca de su experiencia con la bicicleta y de su visión de este medio de transporte.

Revista Supuestos (RS):   ¿Cuándo y cómo se inició en el mundo de la bicicleta? 

Juan Camilo Cárdenas (JCC)Toda la vida, desde el colegio he andado en bicicleta. Hice parte de la generación del bicicrós de hace muchos años y desde eso siempre he utilizado la bicicleta para ir a la universidad y como medio de transporte personal.

RS:  En países diferentes a Colombia, ¿qué tan exitosa es la bicicleta como medio de transporte?

JCCCuando yo estaba estudiando el doctorado andaba mucho en bicicleta, y si usted ve otras ciudades del mundo, en especial las europeas, el uso es muy alto. Holanda es un país con mucho uso de bicicleta, Londres; en general en Europa es mayor el uso de la bicicleta que en países como Estados Unidos.

RS: Más allá de los beneficios ecológicos y para la salud del ciclista, ¿cuáles son las bondades del uso de la bicicleta como medio de transporte?

JCC: La primera bondad es que yo escojo a qué horas quiero llegar a los sitios, no lo escoge ni el tráfico, ni un chofer ni el trancón; tengo certeza de la hora de llegada y salida de cualquier lugar. Existen ventajas adicionales, como el hecho de no ocupar espacio, no generar congestión, no contaminar ni estorbar a los demás. En la bicicleta se hace algo de ejercicio, pero es sobre todo un medio de transporte que facilita la vida.

RS: Un estudio del London School of Economics destaca que en el 2010 la economía de la bicicleta (venta, repuestos, mantenimiento, construcción y mantenimiento de ciclo rutas, entre otros) aportó más £ 2.9 billones a la economía británica. ¿Qué falta en Colombia para que la economía de la bicicleta aumente su protagonismo en el producto nacional?

JCC: La bicicleta está aumentando su participación en la actividad económica, una muestra de ello es que cada vez es mayor su uso en ciudades como Bogotá. Creo que mantener la infraestructura de ciclo rutas es importante, así como es necesario mejorarla porque hay deficiencias en algunas de ellas. Pero en general el prospecto es de mejoramiento, cada vez se ven más personas utilizando la bicicleta como medio de transporte. En los sectores donde el costo del transporte puede ser un golpe grande a la canasta familiar, el ahorro que genera la bicicleta es bastante importante.

Creo que lo que más hace falta es divulgar los beneficios y sobre todo clarificar los mitos que hay sobre el problema de la lluvia, accidentes o el riesgo; creo que sobre eso hay percepciones equivocadas que se deben corregir. Es ahí donde se debe hacer un trabajo de divulgación para demostrar que los beneficios de la bicicleta son bastante altos para una población grande de las ciudades. En el campo sigue siendo una opción de transporte de muchas personas, sigue siendo una fuente de ahorro de costos de transporte y facilidades de movilidad.

RS:  ¿Cuáles son los mitos sobre el uso de la bicicleta como medio de transporte, cómo desmentirlos?

JCC: Yo veo dos. Uno es el del riesgo de accidentes de los ciclistas. Sobre eso creo que hace falta recoger mejores datos sobre cuál es el riesgo de tener un accidente en bicicleta, y divulgarlos más. En lo que hemos hecho a través de encuestas se detecta que el riesgo es una de las principales razones para no transportarse en bicicleta.

Otro mito muy frecuente es el del tema de la lluvia. Yo creo que la lluvia es igual de incómoda para peatones, ciclistas e inclusive para los que utilizan otros medios de transporte. Eventualmente uno se puede mojar, pero existen formas para hacerle el quite a la lluvia con un equipo básico de impermeables y botas. Para mí, ni la lluvia ni los accidentes han sido alguna vez impedimento para verle los beneficios al uso de la bicicleta.

RS:  En el caso de la capital, ¿tienen los bogotanos suficientes incentivos para sustituir el carro por la bicicleta?, y  si es que existen, ¿qué se debe hacer para potenciarlos?

JCCYo creo que sí. En Bogotá existe una buena red de ciclo rutas, que se puede mejorar pero igual sigue siendo buena. Creo que la altura, el clima y la geografía de la ciudad, son ideales para la bicicleta; veo mucho más difícil promover su uso en ciudades como Manizales o Barranquilla, por geografía en la primera y clima en la segunda.

Bogotá tiene las condiciones ideales para promover más el uso de la bicicleta; de nuevo basta con ir a mirar las cifras de ventas de almacenes de bicicletas, el uso ha ido creciendo y debería crecer aún más. Es una solución de transporte ideal para una fracción grande de la población, no para toda pero sí para una proporción significativa.

RS: ¿Cree que el sistema de bicicletas públicas (como el implementado en Medellín o el proyecto piloto BiciBog en Bogotá) es una buena política pública para incentivar el uso de la bicicleta?

JCC: No estoy totalmente seguro, tengo preocupaciones o reservas. Por un lado, es difícil por temas de construir una cultura ciudadana de cuidado de lo público. Se debe hacer, pero es un experimento difícil. El mejor ejemplo es el proceso de BiciRun, que montaron hace unos años en la Universidad Nacional. El proyecto consistía en que la universidad subsidiaba un conjunto de bicicletas de uso gratuito dentro del campus. Inicialmente tuvo un periodo de utilización alto, pero luego uno de deterioro y deficiencias en el mantenimiento. Finalmente el proyecto se canceló y se guardó, no sé qué paso con las últimas bicicletas. Creo que BiciRun es un proceso del que se puede aprender mucho.

Los intentos de Medellín y Bogotá me parecen valiosos, es una posibilidad grande pero corren con los riesgos que tiene el proceso por la falta de compromiso con el cuidado de lo público. En ese orden de ideas creo que la bicicleta privada sigue siendo una alternativa viable, su precio es accesible a todos los bolsillos y en ese sentido todas prestan el mismo servicio.

La experiencia internacional también es variada. El proyecto Velobín de bicicletas en París, es el mismo sistema que se ha implantado en Colombia, con tarjetas de crédito para garantizar más seguridad. Lo que entiendo es que es  un proyecto dado en concesión a la empresa privada, pero para ella el negocio no ha sido tan rentable, por los altos costos de mantenimiento de las bicicletas y del sistema. Las bicicletas públicas son todavía una alternativa cuya viabilidad financiera está por probarse, en ese sentido sigo pensando que es mucho más fácil promover la compra y uso de bicicletas personales privadas.

RS: ¿Va la Universidad de Los Andes por buen camino al incentivar a los estudiantes para que utilicen la bicicleta? ¿Qué sugerencias tienen para la universidad?

JCCCreo que cada año la universidad ha ido mejorando sistemáticamente en ofrecer a la comunidad de estudiantes, profesores y personal administrativo, la posibilidad de usar la bicicleta gracias a la existencia de infraestructura apropiada. Creo que cada vez son mejores las condiciones del ciclo parqueadero del edificio Santo Domingo, algo que se refleja en su utilización. Yo ingresé a los Andes hace 8 años y el uso de la bicicleta era muchísimo menor que el que uno ve ahora.

Creo que la campaña de ciclo caravanas de los miércoles a las 7am, para venirse desde las 100 con 11 hasta la universidad, es una buna idea para promover el cambio de percepción de la gente en el sentido que no es tan peligroso ni difícil transportarse en bicicleta. Se puede trabajar más en las caravanas que salen de la universidad; a alguna gente le preocupa tener que salir en bicicleta a las 5, 6 o 7 de la tarde, por algunos de los posibles riesgos de seguridad o por lo menos de percepción de la seguridad. Sin embargo, creo que en general la universidad va por buen camino y sigue manteniendo una actitud proactiva promoviendo el uso de la bicicleta.