César Díaz - Presidente de la Cámara Colombiana de Minería

Revista Supuestos (RS): Primero cuénteme qué es la Cámara Colombiana de minería, y cómo es el trabajo que usted realiza.

César Díaz (CD): Bueno, la Cámara Colombia de minería es una organización gremial que promueve y defiende la minería responsable. Al hablar de este concepto, uno debe enfocarse en la responsabilidad con el medio ambiente. Indudablemente la minería impacta al medio ambiente, pero también se pueden hacer cosas para evitar y mitigar este daño, no solo en Colombia, sino como lo muestra la experiencia internacional, en cualquier lugar del mundo.

La segunda responsabilidad que tenemos es con las comunidades que están cerca a los proyectos mineros. Incluye un comportamiento corporativo con ética y una responsabilidad con los accionistas de las empresas, garantizándoles que las empresas en las que invierten tengan un buen comportamiento ambiental, moral y corporativo. Por todo lo anterior la agenda de la CCM es bastante complicada, participamos en muchos foros, conferencias, escribimos artículos, buscamos relaciones directas con instituciones del gobierno como los ministerios y las autoridades locales, para darles a conocer los beneficios que puede otorgarle al país la minería responsable.

RS: ¿Cuál es su opinión sobre la Ley de Regalías, va a afectar esta el proceso minero?

CD: Digamos que lo que está debatiendo el país no es sobre las tarifas de las regalías, se está debatiendo es quién va a manejarlas y cómo se van a distribuir. En este sentido no estamos involucrados directamente en la discusión, pero sí nos preocupa su efecto sobre las comunidades cercanas a los proyectos mineros, porque uno de los beneficios que podía traer la minería eran esos recursos, y nos preocupa cómo van a responder a este cambio. Por eso, lo que pedimos al gobierno Nacional y a los gobiernos locales es que estas regalías generen impactos sociales.

El sector minero, sin contar al petrolero, está pagando $1.3 billones de pesos al año, un valor importante pero que no se ve reflejado en un beneficio social de las comunidades.

RS: Y en términos de desarrollo sostenible, ¿usted cree que la minería en Colombia es verdaderamente sostenible?

CD: Hay una discusión acerca del término sostenibilidad, digamos que hay algunas personas que consideran que la minería, al ser una actividad extractiva de minerales no renovables, de por si no es sostenible. Pero nosotros consideramos que el tema de sostenibilidad, más allá de un concepto, debe ser una política nacional y empresarial que busque un beneficio ambiental y social para el país. Sobre el tema de sostenibilidad se ha escrito mucho a nivel internacional, y se considera que uno de los aspectos importantes en ella es la parte humana, la sostenibilidad del hombre dentro de ese proceso, y esto es también el gran dilema que tenemos en el país: donde indudablemente todos quisiéramos que no existieran externalidades negativas al medio ambiente, pero también sabemos que el país requiere desarrollo.

Digamos que el país tiene una riqueza y diversidad ambiental muy importante, pero también la gente tiene unas necesidades, entre ellas mayor y mejor empleo, el gobierno necesita de unas rentas para cumplir con las necesidades de la población menos favorecida, y la industria minera aporta para esto. Nuevamente, el gran dilema es cómo logramos que estos proyectos se articulen debidamente con el medio ambiente y con las comunidades.
¿Se puede lograr esto? Sí, se puede lograr, con base en estudios científicos y técnicos, sentándose en la mesa a dialogar y aprender de los otros actores de la discusión.

RS: ¿Usted cree que las políticas públicas sobre la protección del medio ambiente y la minería están bien orientadas en el país, sobra o falta algo?

CD: Yo considero que es muy flojo en cuanto a política ambiental. El país ya decidió dónde hacer minería y cuáles ecosistemas se van a proteger. El sector minero debe acogerse a esa política nacional. ¿Cuál es el problema? La ilegalidad en la minería. Entonces ahí se ve la diferencia entre proteger y cuidar, el gobierno puede proteger un ecosistema con una resolución, pero ¿tiene éste los recursos para cuidar que sectores como la minería ilegal no entren a estas áreas? Hemos visto que no. Entonces consideramos que el país debe contar con un presupuesto tanto para proteger como para cuidar estas zonas, porque cuando se está protegiendo sin presupuesto, se le está cerrando la puerta a los legales, y se le está abriendo a los ilegales.

RS: ¿Y para combatir la ilegalidad en la minería qué se debe hacer: incrementar presupuesto, implementar qué medidas?

CD: La ilegalidad en la minería tiene dos componentes, el primero nosotros preferimos llamarlo el sector informal, que son núcleos familiares, pequeños, quienes por falta de oportunidades han entrado a hacer actividades mineras en algunas regiones. Por esto consideramos que debe haber una política social para llevar a estas personas a la formalidad, y un acompañamiento de las empresas privadas para acogerlas. Hay otra minería, que es la ilegal, con retroexcavadoras y equipos que valen seiscientos millones de pesos, que es muy fácil saber quién está detrás de esas operaciones, y por tanto consideramos que es más un problema de orden público.

RS: Con respecto al conflicto de Santurbán, ¿qué opina usted? ¿se van a volver a presentar esas situaciones?

CD: Realmente lo que pasó en Santurbán fue lamentable para el país en general. El tema tiene un antecedente muy claro, esta empresa llevaba más de 10 años en dicha zona, en la cual existe la minería desde hace un siglo. Ésta era una minería con malas prácticas, con uso de mercurio, y luego llega esta compañía a ver cómo organizar la zona, y empieza a realizar operaciones técnicas que nunca se habían hecho, con estándares internacionales. Luego se suscribe un decreto en Febrero del 2010, mientras que la empresa había presentado su licencia minera en Enero del 2010. Entonces a la empresa le cambian las reglas del juego, y hay una discusión sobre el derecho adquirido. Luego se introduce en la discusión a unos actores que están en contra de la minería, que no quieren minería, ni buena ni mala, en el país. En cuanto a la sociedad de Bucaramanga, entendemos sus preocupaciones, pero consideramos que éstas, en una mesa de diálogo, con información clara, se hubieran podido superar.

RS: Hablando de temas internacionales, ¿cómo está Colombia, en comparación con economías similares, en términos de desarrollo minero?

CD: Colombia tiene una tradición importante de minería, pero por ciertas circunstancias, relacionadas con los temas de violencia que ha vivido el país, el sector minero creció más rápido en otros países, porque entre otras cosas los geólogos y las empresas no podían ir al campo colombiano. Hoy vemos países como Chile o Perú, que son más importantes que nosotros en minería. Sin embargo, creemos que Colombia está lista, están llegando empresas con buenas prácticas, reconocidas a nivel mundial, entonces considero que estamos en un buen momento, con buenas oportunidades.

RS: Para ir concluyendo, ¿cuál es la labor de la Cámara Colombiana de Minería?

CD: Como decía antes, nuestra principal labor es la promoción y defensa de la minería responsable. ¿Cómo lo promovemos? Enseñándole a las comunidades, y a la sociedad en general, a los estudiantes, a los comunicadores, a los políticos, a los líderes, a las ONG, que es posible hacer minería responsable, que ésta es buena con el ambiente y que le va a generar grandes oportunidades de desarrollo económico no solo a nivel nacional, sino también a nivel local. Y también nos toca defendernos de algunos ataques injustificados que se le hacen a la minería responsable.

RS: Y para terminar cuéntenos de su trayectoria profesional, alguna idea que usted quiera compartir con las personas de los Andes, y con todos los que visitan nuestra página de internet.

CD: Yo soy economista de la Universidad Externado de Colombia, he trabajado 20 años en el sector minero, principalmente como empresario de minas de carbón y de oro, cuando la minería no contaba con las ventajas de hoy en día, cuando el mercado y el orden público eran muy complicados. Luego trabajé en el sector público, en Caminos Vecinales, en el Ministerio de Transporte, en la Registraduría Nacional, y finalmente volví al sector de la minería. Y lo que le diría a los estudiantes, especialmente a los de economía, es que miremos bien los impactos que pueden tener un sector como la minería, no la menospreciemos. Por ejemplo gran parte del éxito y los logros de Chile se dieron a través de la minería. A nosotros se nos dice que no generamos mucho empleo, pero sí generamos grandes rentas al gobierno nacional y local, que bien aprovechadas pueden ser empleadas para generar empleo indirecto. También se nos critica con la famosa enfermedad holandesa, nosotros decimos que eso es como tener miedo de ganarse la lotería porque después uno se va a emborrachar y a despilfarrar. Pero si uno se gana la lotería y es juicioso, va a beneficiarse uno y también a los demás. También critican a la minería por no generar eslabonamientos hacia adelante y hacia atrás, y eso es mentira, nosotros desarrollamos muchos servicios, y bueno si esta idea la entiende el gobierno y la sociedad, la minería puede traer muchos beneficios, y puede también traer grandes oportunidades para los profesionales de distintas áreas. Entonces los invito a estudiar e informar sus dudas con respecto a los impactos de la minería, y a evaluar cómo encontrar ese punto medio entre ser un país biodiverso, pero también con necesidades de desarrollo.