ECOTURISMO EN COLOMBIA: IMPLEMENTACIÓN Y POSIBLES ESCENARIOS

Ecoturismo en Colombia:  

implementación y posibles escenarios  

 

Samuel Naranjo De Zulategi  

Miembro de la Subdirección de Comunicaciones  

Estudiante de Economía  

s.naranjod@uniandes.edu.co

Universidad de los Andes  

 

Juan José Camacho  

Miembro de la Subdirección de Edición  

Estudiante de Economía

jj.camacho@uniandes.edu.co  

Universidad de los Andes  

 

Andrés Felipe Molano Esquivel  

Miembro de la Subdirección de Comunicaciones

Estudiante de Economía y Administración

af.molano@uniandes.edu.co

Universidad de los Andes

 

Definición de Ecoturismo           

La sociedad internacional de ecoturismo (TIES), define al ecoturismo como “el viaje sostenible y responsable a áreas naturales que conservan al medio ambiente y mejoran el bienestar de las comunidades.” Es decir, el ecoturismo es básicamente un turismo consciente y rentable. Su rentabilidad se ve demostrada en su crecimiento constante y en sus ingresos seguros (Meleddu, 2016, citado en Leal, 2017). Así mismo, se dice que es una gran opción para poder alejarse de la economía extractivista (debido al gran margen de ganancia del ecoturismo). Sin embargo, este mercado no debe ser abordado a la ligera. Se deben analizar los riesgos y los posibles beneficios de este. También, se deben identificar cuáles serían los principales retos por asumir para lograr ser un país líder en este mercado. La acogida del ecoturismo en Colombia podría provocar un impacto positivo, siempre y cuando, se analicen cuáles podrían ser los efectos colaterales y se estudie cuál es la forma correcta de llevar a cabo ese proceso.

 

Introducción

            Con este texto se denotará la importancia que el ecoturismo posee en la actualidad y se explicará por qué se debe apoyar la implementación de este tipo de actividades en Colombia. Para esto, se partirá del análisis del desempeño que ha tenido el ecoturismo durante los últimos años en términos globales. Adicionalmente, se resaltará la gran viabilidad que posee Colombia para la creación de una oferta ecoturística gracias a sus características. Posteriormente, se discutirán algunas posibles complicaciones y externalidades negativas que ha llegado a provocar la errónea implementación del ecoturismo. Así mismo, se tendrán en cuenta los retos que conlleva implementar esta práctica en el país dados sus rasgos particulares. Finalmente, se reconocerá la importancia de la comunidad como un aspecto clave a la hora de desarrollar el ecoturismo en una región. Esto se hará a través de la referenciación de casos en los cuales el involucramiento de la población local en la implementación del turismo ecológico les ha retribuido con grandes beneficios, no solo en términos económicos sino en otros aspectos: sociales, culturales y educativos. 

 

Posibles beneficios

El ecoturismo es un negocio sumamente rentable y que podría ser aplicado de manera sencilla y práctica en Colombia. En primer lugar, es imprescindible un análisis de su alta rentabilidad. En el año 2016, el ecoturismo representaba más del 7% del turismo global y movía alrededor de 108 billones de euros anualmente (Meleddu, 2016, citado en Leal, 2017). Además, el ecoturismo también crecía a un ritmo frenético. Su crecimiento era anualmente del 20% (dos o tres veces mayor que el turismo habitual) según la Organización Mundial del Turismo (Leal, 2017). Este crecimiento se ha mantenido constante a lo largo de los últimos 3 años, convirtiendo al ecoturismo en un ingreso fiable. Además, debido a la naturaleza misma del ecoturismo, las ganancias son destinadas en su gran mayoría a la población local en varios casos.  

Ahora, se pueden mirar ejemplos concretos de países que han utilizado el ecoturismo. Sin lugar a dudas, el primer país que debemos mirar es a Costa Rica. Es una de las potencias en el área del ecoturismo; el país centroamericano ha dedicado un 26% de su territorio a parques nacionales, reservas naturales y tierras protegidas. En el año 2018, Costa Rica atrajo más de 3 millones de turistas (ICT, 2019). Este número de turistas es considerable, teniendo en cuenta que Costa Rica solamente cuenta con 5 millones de habitantes. Otro país que ha apostado fuertemente por el ecoturismo es Eslovenia, que recibió en el 2017 más de 3 millones y medio de turistas (Knoema, 2018). Esta cifra es alta, teniendo en cuenta que Eslovenia cuenta con una población de apenas 2 millones de personas.  

            Al reconocer que existen casos exitosos en ecoturismo, la siguiente pregunta es: ¿funcionaría en Colombia? Según el Instituto Humboldt (2019), Colombia es el segundo país más biodiverso del mundo y cuenta con alrededor de 56.343 especies (sin contar microorganismos). Colombia es también el país con mayor cantidad de aves y orquídeas del mundo y el segundo país con mayor cantidad de plantas, anfibios y mariposas. Finalmente, cabe recalcar que Colombia es el tercer país en cantidad de palmas y reptiles y el cuarto país en cantidad de mamíferos. Es decir, Colombia es un país al que le sobra naturaleza por mostrar. Ahora, ¿existen lugares aptos para observar estas especies? Colombia cuenta con 54 áreas protegidas, entre las que destacan el parque nacional del Cocuy, el parque natural Chingaza, la isla de Corota y el parque nacional natural del Sumapaz.  

Colombia necesita darse cuenta del potencial ecoturístico que posee. Debe darse cuenta de esto lo más pronto posible, debido a que actividades como la minería o la tala de árboles disminuyen drásticamente este potencial económico y ambiental. La rentabilidad, las especies y los espacios están allí, es cuestión de saber aprovecharlos a tiempo de manera responsable.

 

Posibles obstáculos

 El ecoturismo surge con la motivación de cumplir con ciertas premisas, como beneficiar a las actividades locales, proveer empleo, atraer divisas, generar condiciones para la inversión de capital extranjero e incentivar la cooperación técnica en temas de ecoturismo (Bien, 2000). Sin embargo, existen otros objetivos que el ecoturismo también debe cumplir y que en algunos casos se omiten. El turismo ecológico debe valorizar los recursos naturales, contribuir a la preservación de los espacios, educar a las comunidades y constituir un tipo de industria que no genera daños ambientales (Bien, 2002).  

Una incorrecta interpretación del ecoturismo puede llevar a que se generen externalidades negativas, por lo que resulta necesario que se revisen casos de éxito y de fracaso. En el caso de que no se cuente con un plan definido para explotar el ecoturismo de forma responsable las consecuencias para Colombia podrían ser negativas. Es posible que se reproduzcan casos de greenwashing, lo que significa que algunas empresas podrían vender la idea de que su negocio es amigable con el medio ambiente cuando en realidad no lo es (Alejos, 2013). Según Alejos, esta dinámica se puede dar a partir de tergiversaciones, publicidad engañosa y la carencia de un marco regulatorio que acredite lo que es verdaderamente ecológico (2013). En este sentido, se deberían otorgar certificaciones a las entidades que cumplen con ciertos requisitos para ser consideradas amigables con el medio ambiente. Si esto no se regula pronto es posible que surjan en Colombia algunas iniciativas turísticas que pretendan capturar clientes haciéndoles creer que sus actividades son ecológicamente sostenibles. Esto último ha llegado a pasar en países como Costa Rica, que siendo un referente de éxito en ecoturismo ha padecido de este problema (Budowski, 2002). 

Por otro lado, Budowski (2002) expone que cuando se intenta hacer ecoturismo se puede incurrir en una serie de errores, tales como: no reinvertir las ganancias en la zona en donde se generan, afectar la fauna mediante el alimento que le dan algunos turistas a los animales, construir edificaciones que afectan el entorno natural, dirigir la oferta de forma exclusiva a la población extranjera sin sensibilizar a la población nacional y, por último, sobrepasar la capacidad de carga del área visitada. (2002). Con el objetivo de no incurrir en estos errores Colombia debería reforzar la legislatura existente sobre estos temas, incurrir en investigación para encontrar soluciones a cada uno de los posibles problemas y estudiar los casos de éxito en el mundo.

También, se debe tener en cuenta que, por el contexto colombiano, la situación de percepción de inseguridad representa un riesgo para la adopción del ecoturismo. En el estudio “La paz es mucho más que palomas: beneficios económicos del acuerdo de paz en Colombia, a partir del turismo de observación de aves” se proyecta que el aviturismo podría generar ganancias por 4 millones de dólares anuales (Maldonado et al., 2016). Sin embargo, el 54% de la muestra elegida dijo que Colombia era un país inseguro para visitar a costa del conflicto armado (Maldonado et al., 2016). En este sentido, se debería determinar qué zonas son aptas para la recepción de turistas, porque algún suceso desafortunado podría reducir la posibilidad de acoger un modelo de ecoturismo. Esto último ya que, según el mismo estudio, la segunda variable más importante a tener en cuenta por alguien que quiera realizar un tour ecológico es contar con seguridad y protección durante el mismo.

 

Las comunidades locales

El turismo ecológico tiene como una de sus características principales el involucramiento de las comunidades aledañas al ecosistema en el desarrollo de su actividad. En este sentido, este ecoturismo es genuino si se preocupa por darle oportunidades de empleo a la comunidad y en no perjudicarla. Según el Comité Interinstitucional de Ecoturismo: “Se entiende por comunidad un grupo de personas que se organizan e integran, con el propósito de alcanzar un objetivo común” (1993). De esta manera, al involucrar a estas personas con un turismo ecológico responsable se puede llegar a crear una concientización en los territorios sobre las prácticas correctas para preservar el medio ambiente y el ecosistema.  

Muchas regiones de Colombia como Chocó, Meta o Putumayo han sido rezagadas socialmente durante muchos años. Esto debido a distintos factores, uno de muchos es el conflicto armado, el cual ha azotado estos territorios en las últimas décadas. Sin embargo, debido a que las condiciones han ido cambiando en los últimos años, ya son varios los municipios o regiones que empiezan a ver al ecoturismo como una alternativa para un desarrollo sostenible propio. Este es el caso del Parque Nacional Natural Ensenada de Utría en el municipio de Bahía Solano, Chocó; donde se creó una Asociación de Hoteleros Ecoturísticos, junto con el municipio de Nuquí, la cual asocia a 29 hoteleros de ambos municipios. De esta forma, la Asociación se ha encargado de trabajar en solucionar problemas ambientales y comerciales de los hoteleros de la región, así como de fomentar la participación ciudadana en la defensa de los recursos naturales (Pertuz, 2010). Adicionalmente, en el contexto internacional ha habido otros casos como el del Bosque de Budongo en Uganda, el cual inició en 1993 como un proyecto enfocado en la restauración de dos bosques para su futura conservación y promoción. Esto conllevó, tras solo cuatro años después, al desarrollo de beneficios en términos de mejor educación, mayor empleo y un mayor grado de responsabilidad por parte de visitantes y locales en la protección del territorio (Langoya & Long, 1997-8).  

Así mismo, cuando existe un interés por desarrollar el ecoturismo en una región se debe tener en cuenta si se va a beneficiar al entorno social. El turismo ecológico debe tener precaución con evitar incomodar a las comunidades, no dañar tradiciones, costumbres, lugares sagrados, etc. Para esto, se deben cumplir en Colombia las siguientes condiciones establecidas por el Comité Interinstitucional de Ecoturismo: una población local de acuerdo con la intervención; una actividad “ecoturística” que encuadre la “circunstancia cultural y social” del lugar; respeto hacia las poblaciones locales y sus estructuras socio-administrativas, y una evasión de alteraciones al orden público (1993). De esta forma, se busca que las actividades que se van a desarrollar en pro del turismo ecológico no afecten de manera perjudicial ni al lugar ni a sus habitantes. De la misma manera, se debe buscar que la imagen del lugar no se estropee, sino que se vea beneficiada a nivel nacional e internacional.  

 

Conclusiones

            Una de las premisas que se debe aplicar a la hora de acoger al ecoturismo es que el beneficio de las comunidades locales va de la mano con la construcción de un modelo efectivo. Por otro lado, es de gran importancia darse cuenta de que Colombia es un país potencialmente candidato a implementar una oferta ecoturística llamativa. La cantidad de aves, los distintos pisos térmicos y la variabilidad de su terreno hacen de Colombia un destino preciado para el visitante extranjero. Sin embargo, es claro que también se debería incentivar la demanda interna nacional de los servicios ecoturísticos. Esto último sirve para generar conciencia y para que la población acceda a una educación ambiental que le permita defender sus recursos y hacer frente a todos los posibles obstáculos que pueden venir con la proliferación de servicios de turismo verde. Por último, la idea de que Colombia debería ahondar en estudios para determinar la forma en la que se debería dar paso a un auge ecoturístico se corrobora. Son tantos los posibles beneficios y tantos los posibles efectos negativos que se debe incurrir en más investigaciones para lograr un mejor resultado final.

 

 

 

Referencias:

Alejos, C. (2013). GREENWASHING: SER VERDE O PARECERLO. La Caixa, No. 21.

Assessing the Importance of Ecotourism as a Development and Conservation Tool in the Osa Peninsula, Costa Rica. (2011). Final Report. Prepared by Laura Driscoll, Carter Hunt, Martha Honey and William Durham. Submitted to  The Tinker Foundation Inc.

Bien, A. (2000). Aciertos y Debilidades del Ecoturismo en Reservas Naturales: el Papel de la   Certificación. [online] Ucipfg.com. Available at:         http://www.ucipfg.com/Repositorio/MGTS/MGTS14/MGTSV-04/semana1/1Certificacion_y_Ecoturismo_2000.pdf [Accessed 26 Feb. 2019].             

Budowski, Gerardo, El ecoturismo en países tropicales: una actividad en plena expansión, pero también con problemas

Ict.go.cr. (2019). Inicio - Instituto Costarricense de Turismo | ICT. [online] Disponible en: https://www.ict.go.cr/es/ [15 Feb. 2019].

Instituto Humboldt. (2019). Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander Von Humboldt. Obtenido de: http://www.humboldt.org.co/es/

Knoema.es. (2019). Eslovenia | Datos y estadísticas. [online] Disponible en: https://knoema.es/atlas/Eslovenia?mode=amp [15 Feb. 2019].

Langoya, C. D. y Long, C. (1997-8). Red Forestal para el Desarrollo Rural. Documento RDFN número 22e, Invierno 1997/98.  

Leal, M. (2017). Turismo ecológico y sostenible: Perfiles y tendencias (Phd). Ostelea School of Turism.

Londoño, J., Díaz, A., Londoño, P., Tamayo, C., Díaz, E., Burgos, C. (2009). Lineamientos para el Ecoturismo Comunitario en Colombia.

Maldonado et al. (2016). La paz es mucho más que palomas: beneficios económicos del acuerdo de       paz en Colombia, a partir del turismo de observación de aves

Pertuz, E. 2003. Turismo sostenible: una alternativa de desarrollo a escala humana en los municipios de Nuquí y Bahía Solano. Turismo y Sociedad. 2, (nov. 2003), 125-132.

The Ecoturism Society (1993) en Ascanio Guevara, Alfredo (2009). Turismo Sustentable: el       equilibrio en el siglo XXI. México: Trillas.

Velásquez-Sánchez, R., Gómez-Velásquez, J., Bohórquez, M., Solana, O. y Pérez, A.    (2015). Ecoturismo y desarrollo local de comunidades indígenas en México. Revista Global       de Negocios.