Contaminación ambiental en Bogotá: Responsables notorios y soluciones tentativas

Francisco Javier Vargas Morales
Miembro de entrevistas
Estudiante de Economía
fj.vargas@uniandes.edu.co
Universidad de los Andes

 

Juan Manuel Navarro Romero
Estudiante de Economía
Miembro de comunicaciones
jm.navarro
@uniandes.edu.co
Universidad de los Andes


El presente es un texto que analiza la sostenibilidad de la ciudad capital de Bogotá. Su fin es, en primer lugar, reducir la distancia entre academia y ciudadanía mediante el acercamiento de la teoría y la realidad y, en segundo lugar, enriquecer el debate sobre la necesidad de políticas públicas pro-ambiente. En específico, el escrito expone la inminente necesidad de emplear transporte público sostenible en la ciudad. Para ello, ahonda en la contaminación del aire en la ciudad, la contribución real del transporte público a la contaminación y analiza posibles soluciones. A fin de mayor claridad y precisión, el artículo maneja una estructura de pregunta respuesta a lo largo de los aspectos críticos de la discusión. En febrero del presente año, por primera vez en la historia de Bogotá, se declaró alerta naranja en cinco zonas de la ciudad debido a la mala calidad del aire. Independiente de que lo anterior haya sido causado por un fenómeno conocido como inversión térmica (el aire caliente tiende hacia las zonas de altura y el aire frío a las zonas bajas) quedó en evidencia la susceptibilidad de la totalidad de la población bogotana ante este tipo de contaminación. Es, por tanto, que se analiza con mayor detenimiento la contaminación del aire, no sin antes, hacer la salvedad sobre la importancia de la contaminación de los demás recursos naturales.

 

¿Cuál es la situación de Bogotá respecto al aire contaminado?

La situación del aire en Bogotá es paupérrima (como se verá a continuación), y las implicaciones que tienen sobre la salud de las personas pueden ser mortales. Por tanto, es menester tomar acciones pertinentes y directas. Primero, es relevante mencionar que ya existe regulación sobre la contaminación de material particulado en Colombia; más específicamente, está la Resolución 610, del 2010 que regula las cantidades permitidas de contaminación (Tabla 1). No obstante, la distancia entre norma y realidad es abrumadora. La exposición diaria de partículas suspendidas, según el IDEAM, es de aproximadamente 300 ug/m3, es decir, el triple de lo permitido por la ley. Si bien es cierto que en Bogotá la cantidad de partículas menores a 2.5 micras (las más perjudiciales para la salud), el dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre y el monóxido de carbono, se encuentra dentro de los niveles estipulados por la ley, esto no es, en lo absoluto, una señal de tranquilidad. Todas las partículas mencionadas han presentado un notorio aumento, por lo cual en algunas ocasiones han superado los límites establecidos. Por otro lado, el ICA (Índice de Calidad del Aire) muestra que, en algunas localidades de la capital (se pueden ver las localidades en la Gráfica 1), como Kennedy, el aire que puede ser considerado como bueno es de solo el 2% (IDEAM, 2016).

 

Tabla 1. Resolución 610 del 2010

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Gráfica 1. Proporcion del indice de calidad del aire para PM2,5 por estación de monitoreo en 2016

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Fuente: IDEAM, 2016.

¿Cómo nos afecta la calidad del aire?

Abordada la situación de Bogotá respecto al aire contaminado, es crucial entender cómo afecta la vida. Según el investigador Mikael Skou existe evidencia que apunta a que el aire puede reducir la expectativa de vida de una persona hasta en 10 años. No obstante, es importante resaltar que para cuantificar las muertes prematuras a causa de la contaminación del aire aún hay una latente discusión, razón por la cual los resultados cambian de estudio a estudio según los parámetros usados. Sin embargo, los alcances de los efectos del aire contaminado sí son alarmantes. Anualmente, según la OMS (2013), mueren por su causa alrededor de siete millones de personas. Así mismo, la contaminación atmosférica mata a cerca de 600.000 niños al año. En Colombia, la contaminación del aire genera más muertes que los asesinatos. Según el Instituto Nacional de Salud (2019), anualmente en Colombia mueren 15.681 personas por contaminación del aire, cifra inferior a los 12.458 decesos causados por asesinato en 2018. La evidencia es concluyente, la contaminación del aire de Bogotá y de Colombia es ahora una problemática sumamente relevante.

 

¿Cuáles son las fuentes de emisiones de gases contaminantes?

Las fuentes de emisión de material contaminante se dividen en dos: fuentes fijas y fuentes móviles. Las fuentes fijas son las procedentes de industria y comercio, mientras que las fuentes móviles son aquellas relacionadas con los vehículos automotores. Según la Secretaría de Medio Ambiente de Bogotá, las fuentes móviles son causantes de más de la mitad de las emisiones de material particulado (PM10 y PM2,5) (Gráfica 2). De manera que son estas las mayores responsables de la contaminación en Bogotá.

 

Gráfica 2. Participación por número de vehículos

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 Fuente: Secretaría de medio ambiente, 2017.

 

¿Dentro de las fuentes móviles qué categoría vehicular se destaca?

Las fuentes de emisión móviles, a su vez, se dividen en diferentes categorías vehiculares tales como: vehículos privados, motos, camiones, el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), entre otros. Para el 2014, el SITP constituía menos del 2% del total de vehículos de la ciudad (Gráfica 3). Sin embargo, según el informe de la Secretaría de Medio Ambiente, de 2017, el SITP es el causante del 21% de las emisiones de material particulado en las fuentes móviles (Tabla 2). Esto pone en evidencia los altos índices de contaminación que generan los buses del SITP.

 

Gráfica 3. Emsiones de PM según categoria vehicular

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Fuente: Secretaría de medio ambiente, 2017.

 

Tabla 2. Comparación factores de emisión entre bus dedicado a Gas Natural Comprimido GNC EURO 6 y Buses diésel EURO 5 y EURO 4 en Colombia

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 Obtenido de: Secretaría de medio ambiente, 2017.

 

Sumado a esto, en las estaciones de Transmilenio los niveles que tienen que soportar los usuarios SITP troncal son sorprendentemente altos. La prueba de ello se encuentra en los resultados del estudio sobre polución realizado por las universidades de los Andes y la Salle (Morales et al. ,2017). En este estudio se observaron concentraciones promedio de PM2.5 iguales a 176μg/m3

en los buses. Más aún, en los casos extremos, se observaron concentraciones de 1200μg/m3 por bus. Como punto de referencia, la OMS estableció unos límites de exposición al PM2.5 equivalentes a un promedio de 25 μg/m3 diarios. Es por ello, que en el mismo estudio se concluye que la dosis de exposición a PM2.5 en un viaje promedio de ida y vuelta es equivalente a 1,2 veces la dosis a la que una persona debe estar expuesta en todo el día (Morales et al. ,2017)

Por lo tanto, el SITP provoca dos consecuencias: Es un causante notorio de la contaminación en Bogotá, y los usuarios del SITP troncal se exponen a altos niveles de material particulado en las estaciones. Es por ello que las emisiones de los buses de SITP deben ser reguladas. Además, las regulaciones jurídicas han mostrado no ser suficientes y obligan la búsqueda de medidas que sean viables en el contexto bogotano y que representen cambios significativos. Es, por ende, oportuno ahondar sobre las posibles soluciones.

 

¿Qué soluciones se proponen?

Ahora bien, es pertinente analizar las soluciones plausibles para la problemática descrita. Para ello, enfocaremos el análisis en el metro eléctrico y la implementación de buses a gas, pues estos medios de transporte sustituirían a los actuales, con menores niveles de contaminación. Además, estos son los medios de transporte que la Alcaldía de Bogotá ha puesto en consideración.

 

Buses a gas

A finales del 2018 la Alcaldía anunció la renovación de la flota en Bogotá, en la cual, la mayoría de los buses serán a gas. Con esta decisión pública la Alcaldía pretende no solo mejorar la capacidad de transporte de SITP sino, también, disminuir las emisiones de material particulado (PM).

 

¿Los buses a gas reducirían la contaminación del aire?

Sí la reducirán. De acuerdo con un estudio técnico del Grupo de Investigación de Combustibles Alternativos de la Universidad Nacional, los buses a gas son menos contaminantes (Grupo de Investigación en Combustibles Alternativos, 2014). En este estudio se comparan las emisiones contaminantes de los buses a gas con las otras alternativas presentes en el Sistema Integrado de Transporte SITP (anexo 6). El estudio concluye que los buses a gas emiten 3,15e-8 g/km de PM2 5, mientras que el segundo tipo de bus menos contaminante emite 0,016 g/km (Grupo de Investigación en Combustibles Alternativos, 2014). Lo anterior demuestra que las emisiones de los buses a gas son notoriamente inferiores a la de sus alternativas en el SITP, al punto de poder considerarse despreciables.

 

¿Los buses a gas son más baratos?

Sí, aunque no significativamente. Así fue probado en un estudio sobre proyección de costos de los buses a gas realizado por profesores de la Universidad Nacional. En este se obtuvo que la diferencia entre el precio del gas y el combustible diésel no es suficientemente amplia para que los costos totales de las dos alternativas difieran (Mantilla, 2009). Esto se debe a que el costo del mantenimiento de los motores del gas natural es muy elevado en comparación del motor de diésel, de manera que los costos monetarios totales de operar con un bus a gas no distan de los de operar con un bus a diésel.

 

¿Son los buses a gas una solución suficiente?

La renovación de la flota de buses que SITP realizará en el 2019 no es una medida suficiente, pero es un buen inicio. Del total de los buses renovados, únicamente el 51% va a funcionar a gas. Y, si bien esto no representa un cambio drástico en el total de la flota de Transmilenio, los 741 buses son una gran inversión inicial para comenzar un plan de renovación de la flota.

 

El metro eléctrico

En las agendas políticas, el Metro de Bogotá se consolida, en muchos casos, como el remedio a la contaminación y movilidad capitalina. Claro ejemplo de la politización del Metro es lo dicho por el precandidato a la Alcaldía, Antonio Navarro Wolf: “no hay manera de resolver la movilidad de una ciudad de este tamaño [Bogotá] sin Metro, Metro y más Metro” (A. Navarro, comunicación personal, 27 de febrero de 2019). Pero ¿es realmente el metro una solución prometedora?

 

¿El Metro reduciría la contaminación del aire?

Se espera que sí. Un caso análogo es la Ciudad de México. Quintanilla, G. Ferrando, A. Reynoso, M. Bauer y G. Salazar. (1990) hallaron en su estudio desarrollado en La Revista de Sociología Mexicana, que la línea 2 del Metro puede transportar, en horas pico, 600.000 pasajeros diariamente en 138 trenes que corren a intervalos de 130 segundos. Esta cantidad de pasajeros, estiman los investigadores de la Revista Mexicana de Sociología, necesitarían 1.412 buses, que representarían 7.078 litros de diésel, que, por hora, arrojarían 22 toneladas de CO2 diarias.

 

¿El Metro ahorra?

Sí, el Metro ahorra costos. Según el estudio del Instituto de Desarrollo Urbano al respecto, el beneficio social neto del Metro equivaldría aproximadamente a 45 billones de pesos.  Cifra superior a los 14 billones de pesos que presupuesta la Alcaldía. Se debe resaltar que estos beneficios van desde la reducción en un 30% de delitos hasta la caída en un 17% de casos relacionados con enfermedades por contaminación.

 

¿Es el Metro una solución suficiente?

No es una medida suficiente, pero sí es necesario. Si bien es cierto que se espera que el Metro contribuya a la mejoría de la calidad del aire, también es sabido que la principal fuente de emisión de material particulado son los vehículos de carga, con cerca del 45% de responsabilidad. Por tanto, hasta no mejorar la regulación de los vehículos de carga, determinada por el Decreto 1517, de 2016, la contaminación del aire seguirá siendo un problema.

 

¿Qué se puede concluir?

Dado que en Bogotá los niveles de contaminación son alarmantes y tienden a aumentar, y teniendo en cuenta que los altos niveles de contaminación generan problemas a la salud, asociados con altas tasas de mortalidad, se deben desarrollar políticas públicas para reducir las emisiones contaminantes. Ahora bien, para desarrollar un plan de reducción de emisiones, como primera medida se deben reconocer sus fuentes. Es ahí donde el SITP se hace notar como uno de los agentes principales en la emisión de gases contaminantes (en particular de material particulado). Por tal motivo, una política pública que pretenda reducir esta emisión debería concentrase en buscar alternativas para los buses que componen el SITP. Dentro de estas alternativas, en el presente artículo, se destacan: la renovación de la flota con buses a gas y la construcción del Metro. Estas alternativas reducen las emisiones contaminantes, resultan monetariamente viables, y son una solución gradual al problema de la contaminación en Bogotá.

 

Referencias

Decreto 1512 de 2016: Registro Único Nacional de Desintegración Física de Vehículos de Transporte Terrestre Automotor de Carga. Min. De Transporte (septiembre 22 de 2016)

Grupo de Investigación en Combustibles Alternativos, Energía, y Protección del Medio Ambiente, (2014). ESTUDIO DE TECNOLOGÍAS DISPONIBLES PARA INCENTIVAR EL USO DEL GAS COMBUSTIBLE EN EL SECTOR TRANSPORTE. Recuperado de: https://bdigital.upme.gov.co/bitstream/001/16/1/v.1.pdf

 

IDEAM, (2016). Informe del estado de calidad del aire en Colombia 2016. Bogotá: Bogotá casa editorial.

Instituto de Desarrollo Urbano, (2015). Estudio arroja que, con el metro, Bogotá será rápida, segura y competitiva. Recuperado de: https://www.idu.gov.co/blog/boletin-deprensa- 1/post/estudio-arroja-que-con-el-metro-bogota-sera-rapida-segura-ycompetitiva-1075

 

Instituto de Salud, (2019). Clima y Salud. (Edición No. 3 de 2019). Bogotá: Instituto de Salud.

 

J. Quintanilla, G. Ferrando, A. Reynoso, M. Bauer y G. Salazar. (1990). El sistema de transporte eléctrico en el D.F: Metro. Revista Mexicana de Sociología, Vol. 52 No. 3. P.15-34.

 

Mantilla, J, Acevedo, H, et all, (2009). Proyección De Costos De Un Bus Articulado Con Motor Dedicado A Gas Natural Para Ser Utilizado En Los Sistemas De Transporte Masivo De Colombia. Recuperado de: https://revistas.unal.edu.co/index.php/dyna/article/view/9553/11477

 

Morales Betancourt, R., Galvis, B., Rincón-Riveros, J., Rincón-Caro, M., Rodriguez-Valencia, A., & Sarmiento, O. (2019). Personal exposure to air pollutants in a bus rapid transit system: Impact of fleet age and emission standard. Atmospheric Environment, 202, 117-127. doi: 10.1016/j.atmosenv.2019.01.026

 

Noticias RCN, (2016). Peñaloza reveló costo aproximado del metro y explicó integración con TM. Recuperado de: https://noticias.canalrcn.com/nacional-bogota/penalosarevelo- costo-aproximado-del-metro-y-explico-integracion-tm.

 

OMS, (2013). Investigación para una cobertura sanitaria universal (Informe No. 16) Ginebra:

Organización Mundial de la Salud.

 

ONU, (2013). Informe sobre Desarrollo Humano 2013. (Informe No. 23) Nueva York: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

 

RCN Radio, (2019). ¿Qué tanto contamina Transmilenio el aire de Bogotá? Recuperado de: https://www.rcnradio.com/bogota/que-tanto-contamina-transmilenio-el-aire-debogota

 

Transmilenio, (2017). Nueva flota de TransMilenio es en su mayoría a gas. Bogotá. Tomado de: https://www.transmilenio.gov.co/publicaciones/151058/nueva-flota-detransmilenio-es-en-su-mayoria-a-gas/

 

Zona Franca, (2019). La calidad del aire y la emergencia ambiental en Bogotá. [Vídeo] Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=Z8rSIDgiKDA