Paz, Justicia e Instituciones Sociales fundamentales para el Desarrollo Sostenible en el contexto colombiano

Paz, Justicia e Instituciones Sociales fundamentales para el Desarrollo Sostenible en el contexto colombiano

 

Paula Alejandra Remicio Tovar

Subdirectora de Finanzas

Estudiante de Economía

pa.remicio@uniandes.edu.co

Universidad de los Andes

 

Edgar Sebastian Angarita Sarria

Subdirector de Entrevistas y Reportajes

Estudiante de Economía

es.angarita@uniandes.edu.co

Universidad de los Andes

 

Desde 1960 el conflicto armado en Colombia ha dejado millones de víctimas y causado numerosos impactos sociales. Impactos como asesinatos, desplazamientos forzosos, desviación de grandes montos del presupuesto nacional en defensa, limitación del emprendimiento, disminución del empleo, etc. Es por esto por lo que, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el mantenimiento de la paz y el desarrollo sostenible “son dos caras de la misma moneda” (2017).  Así, según el PNUD, (2017) el núcleo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible es enfocarse en los más vulnerables que se enfrentan a escenarios violentos y gobiernos inestables. Debido a lo señalado anteriormente, el presente escrito busca demostrar la importancia de la paz como eje transversal para lograr el Desarrollo Sostenible en varios ámbitos como la educación, la reducción de las desigualdades, entre otros, particularmente en un contexto como el colombiano. Así, se demostrará la importancia de implementar políticas públicas sólidas relacionadas con la protección y la creación de espacios de paz y de tranquilidad, no sólo en las zonas más olvidadas del país, sino a lo largo y ancho del territorio nacional. Concretamente, en el frente social de Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el enfoque por la Paz, la Justicia y las Instituciones Sociales.

 

Retomando, los Objetivos de Desarrollo Sostenible -ODS- son un llamado universal a la adopción de medidas para poner fin a fenómenos sociales como la pobreza, proteger el planeta y garantizar que las personas puedan vivir rodeadas de paz y prosperidad (PNUD, 2019). Es por esta razón, que dichos objetivos establecen una serie de metas en varios frentes: social, económico y ambiental. Los 17 ODS fueron aprobados unánimemente por los 193 Estados Miembros de la ONU el 25 de septiembre de 2015- entre estos Colombia-. Con estos, la mayoría de los líderes de todo el mundo se comprometieron con el cumplimiento de una serie de metas, en varios frentes, que se enmarcaron en la Agenda para el 2030 del Desarrollo Sostenible. Específicamente, el Desarrollo Sostenible está definido como todo aquel que permite que la sociedad actual satisfaga sus necesidades sin comprometer los bienes que permitan el desarrollo de las futuras generaciones (UN, 2019). 

 

En este orden de ideas, los ODS plantean metas no sólo a nivel ambiental, sino también en términos de crecimiento económico y de desarrollo social, las cuales se intersecan y se complementan entre sí. Así, los ODS involucran aspectos como el Fin de la Pobreza, Hambre Cero, Salud y Bienestar, Educación de Calidad, Igualdad de Género, Reducción de las Desigualdades, Ciudades y Comunidades Sostenibles, Paz, Justicia e instituciones Sólidas, entre otros. Por ello, hay que entender al Desarrollo Sostenible como un marco integral que reconoce todos los aspectos de las sociedades actuales para la formulación de políticas públicas. En razón de lo expuestos, se cuenta con políticas públicas orientadas a varios frentes, no sólo el ambiental y el económico gracias a la integralidad del Desarrollo Sostenible.

 

En este contexto, los ODS se pusieron en marcha en enero de 2016 gracias al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo-PNUD, que hace seguimiento al establecimiento de metas con el fin de que cada uno de los objetivos se cumpla en cada uno de los países miembros. El compromiso del PNUD se ve evidenciado en la afirmación de Helen Clark, la administradora de esta organización: “Apoyar la puesta en marcha de la Agenda de 2030 es una prioridad importante para el PNUD” (PNUD Colombia, 2019). De esta manera, el cumplimiento de los ODS ha tomado un papel no despreciable en las agendas públicas de los distintos gobiernos miembros de la ONU, ya que la intermediación del PNUD para que esto suceda ha venido creciendo desde que los líderes de las naciones miembros se comprometieron con el Desarrollo Sostenible.

 

En este punto, es importante mencionar que este apoyo por parte del PNUD también ha estado acompañado por el compromiso de los líderes de todo el mundo, ya que al haber aprobado y adoptado estos objetivos, los países miembros se comprometieron a destinar los recursos necesarios en pos de cumplirlos. Es así como en Colombia, Luis Fernando Mejía, el exdirector del Departamento Nacional de Planeación afirmó en el 2018 que: "Colombia ha entrado en una nueva era, la era de la paz y el desarrollo sostenible. Los ODS nos han dado la inspiración y la visión para persistir y avanzar". De esta manera, se realiza un trabajo conjunto entre autoridades nacionales y locales y agentes internacionales como la ONU.

 

Además, El compromiso del gobierno y de las diferentes entidades estatales con la paz se refleja en la inversión de recursos públicos. Según el Reporte Nacional Voluntario (2018) se destinó un 12% únicamente al ODS 16 (Paz, Justicia e Instituciones sólidas) del total de recursos del Presupuesto General de la Nación destinados a los ODS. De igual manera, se destinó un 4,5% al ODS 16 del total de los recursos destinados a los ODS por municipios y departamentos en el 2016. Finalmente, del 2015 al 2017 la mayor parte de la inversión de cooperación internacional en las ODS, se destinó al ODS 16 (16,9%).

Ahora bien, efectivamente, ¿qué tan importante sería para un país como Colombia centrar su enfoque de Desarrollo Sostenible en la promulgación de la paz, la justicia y las sólidas instituciones? Según el PNUD sin estabilidad social, respeto, protección de los derechos humanos y gobernabilidad efectiva basada en el Estado de derecho, Estado social de derecho en el caso colombiano, no es posible alcanzar el Desarrollo Sostenible. Todo lo anterior sólo lo garantiza un ambiente de paz y justicia. Además, los altos niveles de violencia armada e inseguridad tienen consecuencias destructivas para el desarrollo de un país. Estos afectan, entre otros, el crecimiento económico y resultan a menudo en daños consistentes -que se mantienen generación tras generación- a nivel de tejido social y comunitario. Así, hacerle frente a la violencia y a los conflictos armados puede conllevar a mejores estándares de calidad de vida, ya que la paz y la estabilidad no sólo resultan del fin de la violencia, sino también de una serie de cambios sociales relacionados con el sistema educativo, la salud, la innovación y la inversión tanto nacional como extranjera.

 

Específicamente, en los últimos años se han estudiado los costos socioeconómicos del conflicto armado en Colombia. Según Echeverry et al. (2001), Vargas (2003), Querubín (2003) y Cárdenas (2007) el PIB se ha reducido entre 0,3 y 0,5 pp anualmente debido al conflicto armado. La reducción del PIB se desglosa en perdidas en bienestar, de producción agrícola y de acumulación del capital humano. En primera medida, Ibañez y Velez estimaron que el consumo agregado rural disminuyo en 37%  debido al conflicto armado, generando pérdidas en bienestar. Asimismo, Ibañez estimó una perdida en la producción agrícola del 3,4% del PIB agropecuario anual por el conflicto (2008). Además, es importante resaltar que el conflicto armado también ha tenido repercusiones en la educación, ya que según Rodríguez y Sánchez (2010-2012) en ausencia del conflicto los estudiantes que se encuentran en estas zonas afectadas alcanzarían entre 0.6 y 1.2 años más de educación. También es importante aclarar que no sólo se ven afectadas las tasas de deserción de los estudiantes -como se muestra anteriormente- sino la calidad de la educación en las regiones afectadas por el conflicto. Lo anterior demuestra que, como lo dice el PNUD (2017) “El desarrollo sostenible es un factor decisivo para mantener la paz y viceversa”. Garantizar la paz es fundamental para lograr el Desarrollo Sostenible.

 

Según el PNUD, los ODS buscan reducir sustancialmente todas las formas de violencia y trabajar con los gobiernos y las comunidades para encontrar soluciones duraderas a los conflictos y a la inseguridad. En esta medida, el fortalecimiento del Estado de derecho y la promoción de los derechos humanos es fundamental en este proceso, así como la reducción del flujo de armas ilícitas. Con la firma del Acuerdo de Paz, inició una nueva era, donde la construcción de una paz estable y duradera permitirá a la sociedad colombiana concentrarse en alcanzar un verdadero desarrollo sostenible.

 

Al parecer los esfuerzos por el cumplimiento de este objetivo están dando frutos. Según el Reporte Nacional Voluntario que se realizó en 2018 con el fin de demostrar los avances en la implementación de los ODS en Colombia, se evidencian numerosos avances en cuanto a la Paz, la Justicia y la construcción de instituciones sólidas. Lo anterior puede estar relacionado con el hecho de que la construcción de la paz en Colombia se estableció como objetivo principal en el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018. Para lograr lo previamente señalado, los ODS se alinearon, como lo muestra el Gráfico 1. Uno de los principales objetivos de esta alineación era entender la paz como un componente indispensable del desarrollo sostenible. Es así como los esfuerzos del Gobierno en materia de paz se destinaron en torno a la firma del Acuerdo de Paz, como lo muestra el Gráfico 1.

Gráfico 1. Alineación de metas de los ODS relacionadas con la implementación del Acuerdo de Paz

Fuente: DNP, 2018 & Reporte Nacional Voluntario, 2018.

Fuente: DNP, 2018 & Reporte Nacional Voluntario, 2018.

Un ejemplo de lo anterior es la creación del programa “Bosques de Paz” en el 2017 por medio de la resolución 470. Programa que incentiva la conservación de la biodiversidad por medio de la gestión sostenible en comunidades que se encuentran en escenarios de posconflicto, este proyecto es una forma de educación para la paz. Según el Ministerio de Ambiente (2019) el proyecto “Bosques de Paz” tiene cuatro componentes principales: recuperación de ecosistemas; educación ambiental; creación de proyectos productivos para el desarrollo de las comunidades y creación de monumentos vivos de paz en busca de recordar la presencia del conflicto armado en las zonas respectivas. Un componente importante es la generación de proyectos productivos y nuevas alternativas de vida a las personas que habitan en los territorios anteriormente afectados por el conflicto armado.

Además, en 2015 se desarrolló el programa “Agua y saneamiento integral para la promoción de la paz territorial en zonas rurales (Asir-saba)” que busca contribuir a la construcción de paz al mejorar el acceso a agua potable y al saneamiento básico en las regiones afectadas por el conflicto armado en Colombia (Santander de Quilichao, Caloto en el Cauca, Buga y Trujillo en el Valle del Cauca). El objetivo del proyecto es disminuir las brechas en cuanto a acceso a agua potable que se profundizaron por la vulnerabilidad frente al conflicto armado. El modelo pedagógico de este proyecto se basa en el desarrollo de capacidades a nivel comunitario por medio de talleres participativos relacionados con la gestión de los servicios de agua potable y saneamiento. Proyectos como “Bosques de Paz” y “Asir-saba” son un claro ejemplo de la alineación que buscaba el PND 2014-2018 de los ODS en busca de garantizar, promover y prolongar la paz.

Para terminar, es necesario reconocer que garantizar la paz, la justicia y las instituciones sólidas es indispensable cuando se habla de desarrollo sostenible. Por lo anterior, políticas públicas como “Bosques de paz” y “Asir-saba” enfocadas hacia el cumplimiento de los ODS pero cuyo marco de referencia es la paz, son indispensables.  El conflicto armado ha acarreado numerosos costos tanto sociales como económicos que tienen repercusión aún hoy en día. Garantizar una paz estable y duradera, en compañía de justicia e instituciones sólidas es primordial cuando se habla de Desarrollo sostenible.

 

 

Referencias

 

Bosques de Paz,  Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Tomado de  http://www.minambiente.gov.co/index.php/bosques-biodiversidad-y-servicios-ecosistematicos/bosques-de-paz

 

Departamento Nacional de Planeación. (2018). Reporte Nacional Voluntario Colombia. Bogotá.

 

Naciones Unidas. Desarrollo sostenible. Tomado de: https://www.un.org/es/ga/president/65/issues/sustdev.shtml

 

Solimán, M., & Taranco, O. (2017). Desarrollo sostenible y mantenimiento de la paz: dos caras de la misma moneda. Tomado de: https://www.undp.org/content/undp/es/home/blog/2017/7/20/Sustainable-development-and-sustaining-peace-Two-sides-of-the-same-coin.html