CAPITAL HUMANO, BIENESTAR Y DESEMPEÑO ECONÓMICO EN COLOMBIA: Potenciales efectos de las inversiones en educación

David Montero Liévano
Miembro de Edición y Revisión
Estudiante de Economía y Administración de Empresas
ds.montero10@uniandes.edu.co
Universidad de los Andes

Sergio Alejandro Quiroga Ospina
Subdirector de Logística
Estudiante de Economía
sa.quiroga10@uniandes.edu.co
Universidad de los Andes

Actualmente la educación posee un papel determinante en el desarrollo económico de una sociedad y sus individuos. Esta actúa como motor de formación de capital humano y de transformación sociocultural. En este sentido, la educación es uno de los determinantes de la prosperidad económica y del bienestar.  No obstante, decidir llevar a cabo una inversión en un proyecto educativo a nivel individual o agregado requiere destinar recursos para tal fin, y estos siempre son limitados. En particular, algunos agentes presentan restricciones que no les permiten hacer inversiones en educación, dinámica que puede hacer perdurar y fortalecer tales restricciones y así afectar su bienestar. Por lo tanto, resulta relevante discutir los posibles efectos del escenario económico colombiano de los últimos años sobre las inversiones y oportunidades educativas y así sobre el bienestar. Así mismo, el análisis de la relación entre educación y bienestar permite plantear que las inversiones individuales y agregadas en la formación de capital humano son convenientes en la medida en que sus retornos aumentan el bienestar e impulsan el desarrollo económico en Colombia.

Inicialmente, se hace mención a la educación y su relación con la pobreza como un indicador de la ausencia y/o deficiencia de bienestar individual. Gran parte de la literatura dedicada al estudio de la pobreza hace mención a esta relación, entre otras. En What is poverty? Concepts and Measures (PNUD, 2006), se presenta la falta de educación como uno de los factores determinantes de la pobreza. Así, por ejemplo, la relación entre el logro educativo de los adultos de un hogar y el nivel de ingreso del mismo hogar es muy estrecha. Esta relación es explicada por lo que se conoce como una trampa de pobreza. En este sentido, integrantes de hogares con tendencia a mantenerse privados de un mayor logro educativo pueden igualmente tender a estancarse en condiciones de pobreza, en particular porque no se les posibilita hacer inversiones en capital humano para crear valor (Ferreira & Meléndez, 2012). Tales privaciones no les permiten acceder a fuentes de ingreso por medio del mercado laboral o del desarrollo de actividades productivas. Así, dado que los individuos crean capital humano en la medida en que están inmersos en procesos educativos y estos destacan un papel fundamental al generar valor por medio de los conocimientos, la privación del acceso a tales procesos educativos implica que los individuos no puedan formar capital humano y no recibir sus beneficios, creando un canal para la reproducción de la pobreza y la deficiencia de bienestar.

Por otra parte, se observan los efectos de la educación sobre el desempeño de la economía y así sobre el bienestar agregado. Al enfocar el análisis en la formación de capital humano, en Crecimiento económico, desigualdad y pobreza (Novales, 2011) se plantea que si “el crecimiento está determinado por la acumulación de distintos tipos de activos productivos, incluyendo capital físico y capital humano, y del conocimiento preciso para la producción” (Novales, 2011), y la desigualdad en conjunto con la pobreza no proveen los mecanismos ni incentivos para llevar a cabo dicha acumulación, tal estado de deterioro de las instituciones puede ser “[dañino] para el resto de la economía y para el crecimiento, y su capacidad para bloquear cambios normativos que podrían contribuir a reducir significativamente la pobreza es enormemente contraproducente” (Novales, 2011). En el mismo trabajo se hace mención a un segundo canal reproductor de la pobreza (y así del mal desempeño económico) al hablar de los mercados de capitales, puesto que “los individuos pobres no tienen las mismas oportunidades que los ricos porque no pueden permitirse los mismos niveles de educación, o porque no pueden acceder a los créditos que precisan para comenzar sus negocios [...]” (Novales, 2011) o a facilitadores para el ejercicio de hipotéticas actividades productivas, conduciendo a una subutilización del potencial productivo y de crecimiento.

En las últimas décadas, Colombia ha incursionado en distintas políticas que fomentan la obtención de títulos escolares, técnicos y profesionales, así como otras que han ampliado la cobertura de servicios de educación, desarrollo e investigación. En consecuencia, una mayor proporción de la población ha accedido a la formación de capital humano que le ha permitido desempeñar actividades productivas y mejorar su condición económica.  Por lo tanto, a nivel agregado la economía ha avanzado y el bienestar ha aumentado. Sin embargo, la continuidad de políticas y estrategias encaminadas a la formación de capital humano puede verse restringida por la escasez de recursos para tales fines.

Gráfico 1

1.png

Fuente: Banco Mundial, 2017. Elaboración propia.

En el gráfico 1 se puede observar la tendencia creciente -aunque ligera- del gasto destinado a educación y a desarrollo y tecnología. En el caso de educación, en los años previos a 2009 el promedio osciló alrededor del 4%, mientras que posteriormente ha oscilado en niveles más cercanos al 5%. En el caso de ciencia y tecnología, ha habido crecimiento -aunque muy bajo- en términos porcentuales (desde el 0,13% hasta el 0,24%). Sin embargo, resulta importante tener en cuenta que el PIB del país ha crecido constantemente en el periodo observado hasta casi el doble del nivel inicial -según el DataBank del Banco Mundial, el PIB del país en el año 2000 era de 192 491 (miles de millones de dólares 2010) hasta alcanzar en el año 2016 el valor de 366 159 (miles de millones de dólares de 2010)-. Así, es más diciente y optimista reconocer que los recursos destinados a los sectores de desarrollo del capital humano han crecido de forma importante en este periodo, puesto que ha aumentado tanto la proporción destinada a estas áreas como el tamaño de la economía.

Gráfico 2

2.png

Fuente: Banco Mundial, 2017. Elaboración propia.
*Datos de los años 2006 y 2007 no disponibles por cambio de metodología

Por otra parte, el gráfico 2 revela que una importante proporción de la población ha salido de la condición de pobreza -medida bajo los criterios nacionales de ingreso-, puesto que en 2002 cerca del 50% de la población era pobre, mientras que en 2015 dicha proporción se acercó a una cuarta parte de la población. Si bien no se puede establecer una causalidad absoluta entre el crecimiento de los recursos destinados al desarrollo del capital humano y la reducción de la pobreza, es plausible a la luz de los análisis presentados considerar que estas tendencias están relacionadas.

En particular, las inversiones y oportunidades de desarrollo de capital humano (individuales y agregadas) pueden generar efectos sobre el bienestar en el corto o el largo plazo, dependiendo del caso. Así, por ejemplo, el aumento de la cobertura de la educación en los primeros niveles podría mostrar sus efectos en varios años al proveer a la población con el desarrollo de habilidades y conocimientos. Si tal fuera el caso, la población potencialmente podría desempeñar actividades productivas que provean recursos que le permita mejorar su condición económica y, a nivel agregado, tales actividades y recursos dinamizarían la economía. Respecto a las inversiones en desarrollo y tecnología, los resultados generados por estas conducirían a un potencial aumento de la productividad, la competitividad, la especialización y la innovación en diversos sectores de la economía.

Sin embargo, Colombia y Latinoamérica no han gozado en los años más recientes de las tasas de crecimiento de la primera década del nuevo milenio y podrían enfrentar recortes presupuestales (The Economist, 2017). El gráfico 2 también muestra que, en el caso colombiano, entre 2004 y 2011 el país creció a una tasa promedio del 4,93%, en comparación al 3,66% de los años posteriores hasta el 2016. En el mismo gráfico, se observa que las tasas en 2015 y 2016 fueron 3,05% y 1,96%, respectivamente, y los pronósticos para el 2017 se mantienen alrededor del 2%.  Ante tal escenario, los ajustes fiscales han conducido a reducir el presupuesto público para desarrollo y tecnología en los últimos años, con un nuevo recorte esperado para 2018 al pasar de 380 000 millones de pesos a 222 000 millones (Dinero, 2017). Además, el presupuesto para educación también bajará de 35,436 billones de pesos a 35,394 billones (El Espectador, 2017) evidenciando -aunque sea una reducción proporcionalmente ligera- la ajustada situación que atraviesa la economía colombiana.

Dadas las características de este escenario, y a la luz de los análisis presentados en este artículo, el hipotético descuido del sector educativo potencialmente podría afectar el bienestar individual de un gran número de colombianos, generar un retroceso en la reducción de la pobreza y afectar el desempeño económico del país. Así, afectar negativamente políticas y estrategias encaminadas al desarrollo de capital humano en la población reduciría su posibilidad de generar valor y adquirir recursos. También podría afectar los avances en materia de eliminación de pobreza al considerar la limitación y/o reducción de ingresos que enfrentaría eventualmente la población, además de reconocer el hecho de que gran parte de las mediciones de pobreza (consideraciones multidimensionales, por ejemplo) tienen en cuenta el acceso a educación y el nivel de logro educativo de los individuos. Adicionalmente, el efecto negativo directo sobre el desarrollo de capital humano en el largo plazo repercutiría sobre la productividad, la competitividad, la especialización y la innovación en la economía.

En conclusión, se destaca la estrecha relación entre el acceso a la educación y el bienestar de los individuos, así como la importancia del desarrollo de capital humano para un desempeño económico agregado más dinámico. En otras palabras, las ventajas de las inversiones y oportunidades educativas se encuentran implícitas en la ampliación del rango de posibilidades que una sociedad puede lograr tener, dado que la educación abre las puertas a un futuro de desarrollo técnico, intelectual, económico y social. En particular, el caso colombiano permite dilucidar la conveniencia de las inversiones en la formación de capital humano, puesto que este constituye un factor determinante del bienestar tanto individual como agregado, así como un motor del desarrollo económico colombiano.

 

Referencias

Dinero. (2017). Recorte del 41% del presupuesto para ciencia genera indignación y protestas. Recuperado el 22 de 09 de 2017, de Dinero: http://www.dinero.com/pais/articulo/cientificos-convocan-planton-por-presupuesto-para-ciencia-y-tecnologia/249056

El Espectador. (2017). Presupuesto de 2018, con alto gasto y poca inversión. Recuperado el 22 de 09 de 2017, de El Espectador: http://www.elespectador.com/economia/presupuesto-de-2018-con-alto-gasto-y-poca-inversion-articulo-705897

Ferreira, F. & Meléndez, M. (2012). Desigualdad de Resultados y Oportunidades en Colombia: 1997-2010. Recuperado el 22 de 09 de 2017, de Universidad de los Andes: https://economia.uniandes.edu.co/components/com_booklibrary/ebooks/dcede2012-40.pdf

Novales, A. (2011). Crecimiento económico, desigualdad y pobreza. Recuperado el 22 de 09 de 2017, de Universidad Complutense de Madrid: https://www.ucm.es/data/cont/docs/518-2013-11-27-Ponencia%20210611.pdf

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. (2006). What is Poverty? Concepts and Measures. Recuperado el 22 de 09 de 2017, de International Policy Centre for Inclusive Growth: http://www.ipc-undp.org/pub/IPCPovertyInFocus9.pdf

Safford, F. (2002). Los valores socioculturales, las estructuras y las políticas públicas en el desarrollo colombiano. Bogotá: Facultad de Administración, Universidad de Los Andes

The Economist. (2017). Latin America’s disappointing economic growth. Recuperado el 22 de 09 de 2017, de The Economist: https://www.economist.com/news/americas/21725344-commodity-hangover-has-been-compounded-political-uncertainty-latin-americas-disappointing