Movilidad social en los jóvenes

Por: César Augusto Pabón
ca. pabon982@uniandes.edu.co

La semana pasada tropecé con un informe aterrador sobre movilidad social realizado por el Departamento Para la Prosperidad Social. Aunque para algunas personas resulte un tema sobre explotado y sin mayor relevancia, consideré esencial dar un abrebocas a estos resultados e insistir en sus graves implicaciones sobre nuestra sociedad.  En medio de los datos entregados por el informe (que aparentan ser estériles), se presenta una excelente radiografía del eterno ciclo de pobreza que persiste en nuestropaís. Por otro lado, me parece de mayor interés, que estemos acostumbrados a recibir este tipo de informes y que sea un tema considerado como “sobre diagnosticado”, pero que aun así, mantengamos una sociedad estática donde la brecha social cada vez se vuelve más abismal.

Para comenzar, el informeresalta que el 70% de los jóvenes entre 14 y 26 años pertenecen a hogares pobres y vulnerables. Teniendo en cuenta su metodología, esto se traduce respectivamente en que casi tres cuartas partes de nuestra población juvenil se encuentra en hogares por debajo de la línea de pobreza (ingreso per capita menor a US$4.06) o con alta probabilidad de caer en pobreza (entre US$4.06 y US$10). En un contexto menos técnico y mucho más palpable, esto significa que mientras muchos de nosotros estamos acostumbrados a una vida de lujo y ocio, aproximadamente 7 de cada 10 jóvenes con nuestra misma edad cuentan con un hogar donde difícilmente (o ni siquiera)  se alcanza a cubrir un ingreso mínimo para sobrevivir.

Más adelante, el informe enfatiza en la gran brecha educativa existente entre los diferentes rangos de hogares. Los autores resaltan que, en promedio, los jóvenes pobrestienen 3.3 años menos de escolaridad que los de clase media (hogares con un ingreso per cápita entre US$10 y US$50 PPP) y que solo un tercio de la población pobre logra ingresar a la educación superior (las principales razones por está deserción son la falta de dinero, la necesidad para trabajar o de encargarse de los oficios del hogar). Si bien son de conocimiento común los nefastos efectos que tienen estas deficiencias formativas sobre el desarrollo, es aún más preocupante entender las repercusiones de esta segmentación en la estructura social. Como enfatizó nuestro ex decano Alejandro Gaviria en muchas ocasiones, esta es la famosa trampa de pobreza proveniente de la falta de oportunidades, donde el hijo del “doctor” va a continuar siendo “doctor”, mientras los demás (casi toda la población) van a seguir destinados a una vida de miseria y tragedia.

Por último, el informe hace referencia sobre las circunstancias laborales; tema en el cual encuentra que el 30% de las personas consideradas pobres son totalmente inactivos. Sin embargo, este no resulta ser el hecho más notorio. Lo lamentable de esta situación resulta ser que del total de esta población inactiva, el 80% son mujeres. Esto indicaque, adicional a la brecha establecida por ingresos y educación, persiste una enorme separación entre géneros. Sorprende entonces, que en pleno siglo XXI, después de más de medio siglo de lucha por la libertad y los derechos de las mujeres, éstas sigan siendo excluidas a papeles serviciales o fuera del mercado laboral, solo por las costumbres obsoletas o composiciones estáticas de las familias.

En síntesis, este informe plasma el círculo vicioso que invade nuestra sociedad y que aumenta desaforadamente la segmentación entre ricos, pobres, estudiados, no estudiados, regiones, hombres y mujeres. Sin ningún ánimo de defender sus políticas u otras posiciones, parece dar una luz de esperanza la nueva elección de un Papa con enfoque social, el sonoro funeral de nuestro ex presidente vecino -cuyo único ideal fue mejorar la situación de los pobres- y el llamado de atención de nuestro Ministro de Hacienda en el BID sobre la necesidad de superar la desigualdad y la pobreza en el continente. Sin embargo, como bien mencionó  Jairo Nuñez en un reciente artículo, a menos que se realicen cambios de fondo y se deje de pensar en problemas de corto plazo, el país está destinado a repetir la tragedia de Sísifo, quien fue condenadoa empujar una roca a la cima de una montaña, que eternamente se rodaba….

Bibliografía

Departamento Para la Prosperidad Social. (2013). Problemas y desafíos para la movilidad social de los jóvenes en Colombia.