Pensionarse en Colombia: un privilegio de pocos

Por: Daniel Felipe Bustos Garnica
d.bustos10@uniandes.edu.co

En Colombia se está convirtiendo en un lujo el hecho de poder pensionarse. Cada año, se plantea la posibilidad de aumentar la edad de pensión, alejando la certeza de que los pocos que pueden y están cotizando en el sistema puedan al final recibir su mesada. Todo este problema tiene su raíz en una falla estructural del sistema ya que no existen políticas claras que presten atención a los impactos demográficos que se han venido presentando en las últimas décadas. Teniendo en cuenta que la esperanza de vida aumenta, es muy probable que con los años siga aumentando la edad de pensión. Todo ha llevado a que la cobertura del sistema sea mínima, y que el financiamiento sea deficiente. Además, en algunos casos la transición de información del antiguo ISS a Colpensiones ha sido complicada puesto que se ha perdido información de los usuarios, lo que ha hecho que el calvario de los que esperan su mesada se prolongue. Esto es preocupante dado que aproximadamente el 10% de pensionados en el país se encuentra afiliado a Colpensiones y que esta entidad ha registrado un aumento significativo en el número de reclamaciones por este concepto. Esto, entre otras cosas más, han hecho que el sistema sea insostenible en el largo plazo, donde el único beneficiado a simple vista es el sistema financiero ya que es el que administra el dinero de todos los contribuyentes y lo pone a trabajar en inversiones con diferentes perfiles de riesgo en donde los beneficios devengados a través de tasas de interés, dividendos y demás, son recogidos en su totalidad por el sistema financiero y las pérdidas las sufre el afiliado traducidos en una cotización final mucho más baja.

Todo esto hace que sea necesario una reforma pensional estructural de manera urgente, al mismo tiempo que se tramite una reforma a la salud y claro, una reforma laboral. Recientemente la OCDE –el selecto grupo de países ricos al que el gobierno apunta todos sus esfuerzos para que Colombia sea miembro- dio su parte en el análisis de este tema, concluyendo que se debe aumentar la edad de pensión mucho más de la que los analistas tenían proyectado. Además, menciona que es necesario que el sistema sea mucho más sencillo para los usuarios, ya que es bastante complejo para ellos, lo que permite que haya muchas brechas de información en ambos lados. También se sugiere replantear el tema de subsidios, puesto que entre más alto haya sido el salario devengado durante el tiempo laborado, mayor será el monto final de pensión. Esto no solo aumenta la desigualdad sino que hace aún mucho más insostenible financieramente a largo plazo el sistema. No es posible que aparte de que muchos colombianos tengan que sufrir el deficiente sistema de salud, también tengan que seguir mendigando una pensión que han cotizado toda su vida. Esto no solo muestra un panorama desgarrador, sino que de seguir así, la esperanza de poder pensionarse en generaciones precedentes casi que se esfuma con el pasar del tiempo, si tenemos en cuenta que la población mayor de 60 años en unas cuantas décadas superaría el 40% del total de la población del país.

Es necesario que el gobierno atienda de manera oportuna las necesidades de una reforma pensional estructural y que sobre todo esté acorde con un buen funcionamiento del sistema de salud, ya que este sistema puede amortiguar, financieramente hablando, el aumento de la esperanza de vida de la población y con esto tratar de que por lo menos se le garantice una pensión mínima a las personas que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad. Esto solo se logrará eliminando el régimen de prima media y recortando beneficios al sistema de régimen especial, otorgando la posibilidad de que el contribuyente ahorre de manera individual y haciendo que los subsidios sean repartidos acorde a los salarios más bajos. Es decir, que el subsidio más alto sea otorgado a aquellos que alcanzaron a devengar un salario mínimo, contribuyendo a cerrar la brecha actual de la inequidad. De esta manera, se puede garantizar una sostenibilidad del sistema a largo plazo y además se pueden corregir muchas de las fallas existentes en el sistema, con lo que es posible hablar de un sistema pensional realmente viable.

Imagen tomada de http://pixshark.com/old-couple-black-and-white.htm