Ley del primer empleo

Por: Camilo Andrés Álvarez &  Willie Hernández

¿En qué estamos?

La idea del éxito de la gestión gubernamental en los últimos años, se sustenta en que la economía colombiana ha tenido un crecimiento neto de su PIB de 4.1%, con respecto al que tuvo la región en promedio de 3.1% (World Development Indicators (WDI) & Global Develpment Finance (GDF)., 2010). La confianza inversionista, la buena imagen del país y las excelentes oportunidades de negocios que el territorio colombiano ofrece, han sido determinantes para que el Producto Interno Bruto (PIB) se haya comportado de manera satisfactoria en estos años. A pesar de la crisis, descubrimos que es posible dinamizar la economía y tener un horizonte lleno de oportunidades. No obstante de esta mermelada de buenos tiempos, se evidencia una contradicción en la idea del “éxito” mencionada en principio: las cifras de desempleo hoy en día se ubican en el 11.8% y el 51,7% de los ocupados tiene un empleo informal; de éstos, 51,4% eran hombres y 48,6% mujeres (Gráfica 1). Estas cifras son, sin lugar a dudas, la muestra de cómo para unos este crecimiento económico ha sido muy favorable, y como para otros no ha significado una mejoría en su calidad de vida. Las anteriores cifras, además de que son preocupantes en cuanto a la idea determinística de “éxito” que se nos ha querido vender, se suman a la problemática del desempleo juvenil, tema en el cual se concentrará el siguiente artículo.

En este orden de ideas, la mejor evidencia que se puede presentar son los datos del último periodo respecto al desempleo juvenil, el cual se ubica en el 18,9% para los jóvenes entre 14 y 26 años de edad (Ver Gráfica 1), mientras que el promedio del total nacional es de apenas del 10,5% para el mismo periodo (DANE). Esta es una situación que merece atención ya que se refleja en el historial de desempleo juvenil desde el 2001, mostrando como para las mujeres jóvenes la cifra no ha descendido del 24% y para los hombres jóvenes no ha descendido del 20% (Ver Gráfica 2). Esto se compara con la tasa de desempleo nacional, la cual ha mantenido un promedio del 11,62% en los últimos diez años, alcanzando su máximo en el año 2002 con un nivel del 14,7% (DANE), lo cual implica que el desempleo juvenil en promedio, siempre ha sido mayor al desempleo nacional.

Lo que se propuso

Ante esta situación el Senador liberal Luis Fernando Duque García, siguiendo con la idea de la colectividad de su partido, propuso en el año 2010 la Ley de Formalización y del Primer Empleo. La ley se concentra en tres puntos con el fin de reactivar el mercado laboral de Colombia de forma sostenible y organizada para el largo plazo. Primero, ambiciona la formalización empresarial la cual se llevará a cabo por medio de un incentivo que promete que las empresas que se adhieran a esta ley, puedan asumir sus obligaciones tributarias de forma progresiva, es decir, en el primer y en el segundo año la tarifa del impuesto de Renta será de cero por ciento que posteriormente irá aumentando con el paso de los años hasta llegar al nivel estándar. El segundo punto, y el cual nos interesa mayormente para este análisis, se enfoca en el primer empleo, el cual tiene como estímulo que los empleadores que vinculen a trabajadores sin experiencia menores de 25 años serán exentos de pagar los aportes parafiscales (SENA, ICBF y Cajas de Compensación Familiar) en los primeros años del contrato y con algunas condiciones adicionales. Por último, la ley promueve que cada entidad del Estado deberá hacer un esfuerzo para la simplificación de trámites con el fin de reducir los costos para la formalización.

Más allá de la ley…

Dentro del análisis realizado sobre esta ley, existen una serie de implicaciones que es fundamental detallar. En este sentido, se empieza a develar la lógica que los incentivos económicos tienen sobre las decisiones y en los resultados de esta clase de iniciativas. Para comenzar se debe mencionar que dentro de la ley se contempla que los trabajadores con este contrato de aprendizaje, recibirán el 75% del Salario Mínimo Legal Vigente (SMLV). Esto podría significar un beneficio para los empleadores, del cual no estarían dispuestos a renunciar tan fácilmente, generando de esta manera que los contratos de “aprendizaje” se volvieran la regla y no la excepción.

Se encuentra además una implicación relacionada con el desbalance que sufrirían los diferentes segmentos por edades de los trabajadores. En principio, no solo los jóvenes son los únicos que necesitan apoyo gubernamental para entrar activamente a hacer parte del mercado laboral, también existen las personas que están fuera de ese rango de edad, y por las condiciones del país no han podido entrar a éste.

En el mismo orden de ideas, es una realidad en nuestro país que un adulto, mayor de cuarenta años, es considerado en muchos casos obsoleto para el mercado laboral. ¿Cuántas hojas de vida son rechazadas por tan solo el criterio de qué tan viejo se es? La ley del Primer Empleo podría significar consecuentemente seguir haciendo más joven al mercado, ya que si antes se era obsoleto a los cuarenta años, ahora esa edad se podría reducir. Hay que agregar además que analistas como Eduardo Sarmiento plantean que lo que se necesita realmente no es tratar de buscar medios para subsidiar la entrada de estos jóvenes al mercado a costa del equilibrio de los demás trabajadores, sino generar las políticas educativas y económicas para incentivar el emprendimiento en los mismos (Sarmiento, 2009). Borrar aquella idea de trabajadores por empresarios, como muchas veces se ha mencionado, es la idea fundamental que plantea este analista. Esta última concepción establece un claro horizonte para solucionar estructuralmente el problema del empleo en Colombia, sin embargo, es necesario para tal fin enfocarse en la capacitación, en mejorar los programas de educación superior y en modificar la cultura de los jóvenes trabajadores, por jóvenes emprendedores.

Desde una perspectiva optimista, se aprecia que en la medida en que los incentivos al despido aumenten, se generará miedo en los trabajadores de edades superiores porque se sentirán presionados por el sistema que tendería a cambiar a los asalariados de 40 años por jóvenes más productivos y con nuevas ideas. No obstante, el mercado tendría menores costos ya que la nómina de un joven es mucho menor que la de un veterano, esto generaría unas ganancias netas superiores que podrían aumentar la demanda laboral, generando nuevos empleos que a la vez generarían un círculo virtuoso.

Casos internacionales

Siguiendo las experiencias europeas frente a este tema de gran controversia en el país, podemos llegar a tener tantas contradicciones como se quiera. Según analistas económicos de la Universidad Paris I, “La Loi de Premier Embauche” (ley de primer empleo francesa) (Chirac, 2006) consiguió 70.000 nuevos contratos para los jóvenes, clausurando los 10 años de inestabilidad económica que vivía Francia; no obstante, le daba el poder al contratista de despedir sin ningún motivo o justificación alguna a los empleados lo que provocó revueltas “graves” en la capital parisina (Cahuc & Carsillo, 2006). En Bélgica, la ley de primer empleo fue motivada por una película ganadora en Cannes llamada Rosetta que contaba la historia de una mujer que no conseguía empleo y se quedaba en la pobreza, por lo tanto la ley se denomino “Plan Rosetta”, la cual prometía un empleo seguro a mas tardar 6 meses después de graduarse (Federal Ministry of Employment and Labour, 2001). Aunque la ley fue popular en los jóvenes, dio mucho que hablar en los círculos de negocios y en los sindicatos debido a que el ministro belga de Empleo, Laurette Onkelinx, lanzó la ley de un momento para otro enfrentándose a las críticas de muchos analistas que le tachaban de irresponsable al gastar una gran cantidad de dinero en salarios. Los reproches más fuertes eran por parte de los empresarios que se veían obligados a contratar a todos los jóvenes sin importar la calidad de la mano de obra (European Industrial relations observatory on-line, 1999).

Amanecerá y veremos

Definitivamente habrá que esperar que suceda con los efectos que esta ley traiga. Como se ha mencionado, la ley es un buen intento de generar incentivos para incorporar a los jóvenes al mercado laboral, lo cual desde muchos puntos de vista es absolutamente loable; sin embargo, para los lentes del economista las buenas intenciones no bastan, es necesario analizar y prever las consecuencias de la estructura propuesta de incentivos. Podríamos estar hablando de un desequilibrio absoluto en cuanto edades, haciendo que el mercado laboral colombiano se incline por la oferta de trabajadores de menos de treinta años, desplazando sin lugar a duda al segmento mayor a esta edad que cada vez sufre más problemas en la consecución de empleo en el país. Además, es fundamental la integración de estrategias y políticas públicas para poder afrontar problemas de esta magnitud. Si bien hacer intentos para que los jóvenes entren al mercado laboral es importante, también es primordial mejorar los estándares de los niveles de educación. Buscar, como lo decía Sarmiento, cultivar la idea de empresa en las nuevas generaciones, hacer del emprendimiento parte fundamental de su formación.

Visto lo anterior lo que resta por decir es que “amanecerá y veremos”. Tendremos que esperar a constatar si los efectos de esta iniciativa lograrán conseguir los resultados esperados o si, por el contrario, generarán incentivos perversos que deteriorarán aun más el mercado laboral colombiano.

Bibliografía

  1. World Development Indicators (WDI) & Global Develpment Finance (GDF). (2010). World Data Bank. Recuperado el 4 de febrero de 2011.
  2. Medición del Empleo Informal, Trimestre Octubre-Diciembre del 2010. (2011, febrero 4). Departamente Administratico Nacional de Estadistica.
  3. Sarmiento, E. (2009, abril 8). Los cambios del mercado laboral. La crisis y el empleo.
  4. Chirac, J. (2006). Pour l’égalité des chances. LOI n° 2006-396 .
  5. Cahuc, P., & Carsillo, S. (2006, 06). “The shortcomings of a partial release of employment protection Laws: The case of the french reform” International Monetary Fund.
  6. Federal Ministry of Employment and Labour (2001, junio). “Discussion Paper From Host Country Government: Belgium”.
  7. European Industrial relations observatory on-line. (1999, noviembre 28). Rosetta plan launched to boost youth employment.